sábado, 13 de octubre de 2012

SUERTE PARA CÀNCER 2012


SUERTE PARA CÁNCER OCTUBRE A DICIEMBRE/12

Para los cancerianos llega su momento, no se puede hablar de otro año ni otro mes, una luz irradian sus miradas y penetra desde la puerta hasta el patio.

Por su naturaleza sensible un canceriano 

es dócil, sabe perdonar pero también tiende al rencor cuando alguien lo ha dañado, en el fondo de su corazón sabe que perdonar es la tarea más difícil, pero también la más noble y se da a la tarea día a día de sembrar una esperanza, para que en su corazón no anide el resentimiento, que tanto daño puede causar en la salud de una persona.

Gusta de la poesía,  las bromas en las que algunas veces suele excederse y pasarse de piña, pero un canceriano cambiante como las olas del mar, se pinta en cada ser que adora la naturaleza y todo lo que de ella brota, ama las aguas del mar y del cielo y se siente bien en éste ambiente, puede vivir dentro de las rocas como fuera de ellas y no le importa cuantas veces sea golpeada por las olas; dará primero dos pasos atrás antes de lanzarse con su fuerza interior hasta el fondo coralino, y tomar las mejores perlas que guardará en su interior.

Su defensa es su propia coraza ìntima  cuando ha sido herido por alguna razón  se aparta… ésta tal vez sea su mayor cualidad o defecto, pues teme causar de nuevo alguna incomodidad a la persona que creía,  afín a sus ideas.

Se puede decir que es una persona caprichosa, algunas veces malgeniada, no tolera que le lleven la contraria, pero asume que ella también tiene derecho a expresar lo suyo a su manera, y a ser escuchada.

Quien es amigo de un canceriano puede contar con su amistad, es fiel compañera aunque su inconformidad la lleve a buscar aventuras que sólo habitan en su mente, es alguien en quien puedes confiar, nunca te dañaría ni te quitaría nada.

La luna ejerce mucha influencia y es su signo regente, es el signo de la pasión y el amor, el más sensible de todos los signos del zodiaco y todos los signos podrían estar a gusto con un canceriano pero su temperamento sensible
admite aquéllos que amen la música,  que busquen la paz a través de palabras que no creen controversias entre las personas, y amen la vida de los demás como la suya.

Puede ejercer como mèdico veterinario, escritor, y tareas que no sean de esfuerzo físico.  Ama los paseos por el bosque antes que una fiesta y es enemiga de las críticas.

Éste año cáncer ganará algún concurso, una lotería  una invitación a viajar al exterior; la suerte aparece en su ocaso y todo lo anterior que marcó su vida de tristezas, será parte de ella hasta el fin de sus días. 

Habla a través de las aves y las plantas y comunica muchas cosas que algunas personas se niegan a comprender, pero ante todo, detesta hablar de política y no quiere involucrarse en asuntos que tengan que ver con corrupción. Un canceriano nunca te traicionarla ni aún a costa de su propio bienestar.

En una palabra un persona cáncer es “casi una santa”… casi…

Su piedra preciosa son los colibríes y su mayor tesoro su familia y amigos.

Raquel Rueda Bohòrquez
Barranquilla, octubre 9/12

MAMITA

Video-Youtube



Una vez más pienso en ti
Sin cansancio mi alma te busca
En el vuelo de la cometa 
Donde la brisa es su cómplice

Enredada en imaginarias nubes de colores.

Te veo tranquila navegar entre las rosas
El perfume es tu aliento y tus manos mi esperanza…

Son tus ojos del verdor de una pradera nueva
Allí el dolor es cosa de tu sueño pasado
Esa lanza clavada a la fuerza que tanto te hizo sufrir
Germinó como una alabanza a tu Dios.

Danzas como una doncella con traje de seda
Los luceros te acompañan cada noche
Cada mañana, una aurora me advierte de tu presencia
Y tu mirada penetra en mi hogar
Cuando una cascada nueva baja por mis ojos.

En tu espacio todas las aves que marcharon regresan…
Todo lo muerto allí es vida…
Toda ilusión se convierte en certeza
Y me alegro de que hayas marchado
Aunque llore por tu ausencia.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, octubre 9/12

VERO Y MI ÁNGEL

Mi ángel susurra un beso en la boca 
y mi niña lo ve a los ojos y se tocan, 
pero ese tocarse ahora, 
es la melancolía 
que abraza con el sol que despierta 
y el ruido de otro día que nos acoge.

Mi hija Verónica/12

VERO Y MI ÁNGEL


Como un ángel espero a tu sombra,
mi amor perdido 
en los lares de la ausencia.

Vestido de brillo de los mares, te veo pasar
eres un águila de alas extendidas
en ese espacio abierto... eterno...,
donde más tarde pueda ser, 

me encontraré contigo.


¡Ay vida mía!... ¡me duele todo!
El ponto escucha mis lamentos en la noche;
se desborda mi dolor de no verte
y poco a poco reniego de mi suerte.

Como una blanca paloma 
te espero en mis noches;
la luna vigila mis sufrimiento y marcha.
Retorna el día con un llanto nuevo
pues al abrir los ojos no te veo...

Te busco en cada melodía...
Tu voz y tus brazos sobre mi cuello;
quiero decirte que te quiero y me quiebro
si observo a la puerta y no apareces.

Danzo cual grulla ofreciéndote mi amor;
un juramento donde me amabas
tus últimas palabras: Viñu te quiero;
un rosario en mis manos y una lágrima.

Barranquilla, octubre 9/12

CUANDO LLEGA LA PRIMAVERA



Fotografìa mi hija Marly Carolina-Alemania.

Busquè tu cuerpo en la penumbra
Cuando mi jardìn tenìa todos sus olores
Las ansias que se consumìan en silencio
Al pasar el tiempo junto a mis rabias.


Tomè tu piel en la mìa al cerrar los ojos
Tu boca era el manantial donde soñaba
Ese cuerpo como espiga para amasar
Donde se acariciaba la harina y se enriquecìa el alma.

Bajè por cerros imponentes…
Dos flores sobre tu pecho sembradas de besos
Un nido donde penetrò toda la miel que llenò de vida mi vientre
Y poco a poco… se agigantò un gorriòn que trinaba
Brotando una cascada sobre sus tiernos labios.

Ahora te veo ahì… còmo tallas en mi casa aquèllo olvidado
Buscas la oscuridad para regalar un beso perdido
Sacas del fondo de mis rejas en abandono, un poco de belleza
Y mueres de a poco, como buscando en mis renovados pechos
Aquèllo que dejaste al descuido.

Dèjame de nuevo un jarròn lleno de tulipanes
Un trovador que asome una vez màs a mi ventana
Recordarè los pasos presurosos que me llevaban a tu alcoba
Para disfrutar un tango entre dos, o una ranchera.

No importa amor mìo…
El tiempo que marchò nadie lo recupera
Pero agradeceremos tomados de la mano por un nuevo dìa,
Tomaremos tinto con el vecino, que sòlo nos observa con una raìda sonrisa
Donde los dientes se esfumaron, dejando una lìnea en sus labios
Que denota algo de tristeza.

Vàlido es recordar, pero siempre mirando a los ojos
No habrà hipocresías, ellas tendràn que marchar
Una luz violeta aparece dìa a dìa recordando consejos
Sus palabras quedaràn guardadas en mi pecho
Cuando aprendamos que vivir la vida es simple
Dejando de lado el orgullo viendo retornar la primavera.

Raquel Rueda Bohòrquez
Barranquilla, agosto 10/12

DISTRAÌDA

Video-You tube


Mìrame como ando distraìda
Viendo elevarse cometas y disolverse en el cielo
Detallo de la flor sus pètalos 
Del colibrí su brillo.


Observo y me deleito con las primaveras
Nacen cada dìa y al segundo mueren
Dejando un vacìo enorme y tomo un cardo del camino
Mis manos parecen huìr... pero al observar en detalle su magia
Conservo la mirada y mi piel se vuelve tibia.

Abstraìda me doy cuenta de lo màgico de existir
No soy nada, descubro que no sè que punto en el universo soy
Una nueva angustia pareciera retornar a mi rostro
Busco esa pàgina en blanco de mi vida y decido escribir algo
Una nueva tonterìa tal vez se ocurra, mientras tomo un poco de cafè.

Llega el desvelo… añoro la luz de un nuevo dìa
Pero adoro tambièn cuando llega el anochecer, y detallo un lucero nuevo
Un rosario adivino, las tres cabritas, mis padres, mi mono hermoso resplandeciente...


Veloz se desprende y me dice: “aquì estoy… èste silencio no miente”
Y me adormezco con un sueño por construìr y un mañana que tal vez me espere…

Raquel Rueda Bohòrquez
Barranquilla, octubre 10/12

GARZA BLANCA

GARZA BLANCA

Una laguna se adueñó de su elegancia

cuando la garza blanca se tomó el paisaje.


Como un alero sus alas, 
y ante la oscuridad,

el desprevenido
pronto a su pico llegó.


De las praderas es la dueña.

Con sus ojos de reina, 
entorna la mirada,

como si quisiera robar al tiempo un día más,
y danza, con un abanico níveo de nuevo,
para darse un baño de sol.

La descubro sobre una tumba olvidada;
le araña a la vida un poco de aliento,
y conserva su figura de quinceañera;
paseando la vista,
y atrapando todo lo que se mueva.

Ya llena y tranquila, si del sol el ocaso,
entretenida la encuentra un lucero;

levanta airosa vuelo,
¡de improviso!,
y adorna el cielo,
con el esplendor de sus extendidas alas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, agosto 11/12

MAMI LINCE


Mami observaba la inmensidad de la llanura, ávida y hambrienta 
Sabia que allí estaba todo lo que la hacia feliz
Sus ojos escudriñaban hacia el bosque, cuando la acosaba su vientre
Su paciencia no tenia limites y su bondad era in

finita.

Dentro de su cofre se tejían sueños nuevos, cantos que saltarían por sobre las flores de lavanda, dejándole a su vida aquél motivo que la entusiasmaba
Esa oración que se desprendía de su alma
Cuando bajo una cascada, se bañaba o subía veloz, hasta lo más alto de un frondoso árbol.

No había desaliento, ni soledad, ni angustia…
Nadie perturbaría esa paz de su morada, ni lanzaría flechas que la hieran sin motivo
Ni derribarían el árbol que la cobijaba.

Aquí está todo lo que alguien sin pedido plantó para mí –pensaba-
Pero una roca fuerte penetró su pecho hiriéndola de muerte…
No entiendo, no hay razón para morir cuando la felicidad parecía navegar en mis cristalinas aguas
No comprendo… en mi vientre se agitaban mariposas que danzarían sobre las flores y jugarían a las escondidas conmigo.

Una vez la última gota escarlata cubrió la pradera, delatando su propia palidez,
Descubrió que más allá de sus propios sueños estaban los ajenos
Pero no comprendía el por qué, ella estaría involucrada ahí
Pues el paisaje lleno de perfumes era lo que amaba
Y todo lo que abarcaban sus ojos le pertenecía.

El cazador tomó su traje con una cruel sonrisa de satisfacción
Arrastró como una basura su otrora belleza
Y vistió con sus pieles dejando la carne para los buitres
Que observaban desde el cielo la obra del hombre
Mientras convertía la vida en carroña, 


y la piel en su propio moribundo traje.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, octubre 11/12

CUANDO EL MAR...


Mi hijo Kevin Danilo/12 Puerto Colombia Atl.

Cuando el mar se agita escucho su fuerte voz
Enardecen mis sentidos y de nuevo pienso en ti.

Llegan las aves pasajeras, y un descanso queda sobre las playas

Recuerdo de las arenas tu piel dorada
Y del sol el calor que sube y baja como sus mareas.

Cuando me atengo al rumor de la brisa
Y detallo del sol sus mágicos rayos
Una sonrisa deseo de tus labios
Donde tus brazos sean raíces sobre mi talle.

El eco de las gaviotas confundido con la brisa
Las palmeras con sus compases de gaitas
Aparecen los amantes enredados bajo su falda
Los peces danzan al compás de las olas
Y un nuevo pentagrama brota de mi alma.

Pienso en ti tantas veces…
Del resto me olvido cuando baja el alcatraz
Y como una flecha de cupido penetra un corazón
Airoso y con fuerza brota de nuevo del fondo del mar
Y vuela con un regalo escondido en su fuerte pico.

Y al fin cuando de nuevo la marea baja…
Se calma el furor y llega la calma
Un beso suave acaricia las rocas
Observo los rojos que besan el ocaso
Coloco tu mano sobre mis heridas
Y sòlo callo…

Raquel Rueda Bohòrquez
Barranquilla, octubre 11/12

LA CUEVA DEL TORO/Zapatoca


Fotografìa Liz Nayibe Àlvarez R


En èste sitio se reunìan los guaraperos del pueblo y mi padre se estaba convirtiendo en uno de ellos, (hasta que le pusimos el Tate quieto)… habìa ademàs una tienda de antigüedades, cosas realmente hermosas que v
alìan mucho dinero, pero quien las compraba a precios irrisorios nunca lo supo, alguna vez le comprè una plancha y unas llaves gigantes que aùn conservo pero deseaba todo, lo malo era que no tenìa dinero.



Era una casa en tierra que aùn existen, paredones muy gruesos que los hacìan con mojones de mula y tierra rojiza, paredes simples, frescas y con techos en teja colonial, sòlo la puerta de la calle y una vitrina de madera muy vieja que se sostenìa a duras penas con pedazos de piedra a los lados.

Junto al guarapo de caña estaba la chicha de maìz, en grandes vasijas de barro, los dulces, los cigarros Pielroja, tabacos y los amigos, allì llegaban los que no tenìan dinero para envenenarse con los nuevos licores que llegaban, aguardiente, ron, wisky, brandy y todos esos ardientes lìquidos que no sòlo robaban la tranquilidad sino que todo el dinero del mercado se quedaba ahì, pero los señores sòlo buscaban un esparcimiento ya que allì no habìa nada màs que hacer aparte de disfrutar de la naturaleza y pasar el hambre de cada dìa con un caldo virgen y un pedazo de arepa santandereana.

Los màs humildes buscaban el negocio que estaba en la montaña ahì en San Vicentico, donde vivìa la gente màs sencilla del pueblo, los que tenìan que cultivar planticas en cualquier vasija desechada, tarros de leche, micas (vasinillas) y para quien no comprende pues donde se orinaba en las noches pues los sanitarios quedaban a una cuadra de distancia, la vida dura y mucha pobreza, ahora es cuando recuerdo el caldo de la virgen que nombraba mi madre y la yuca tierna medio pintada con un poquitín de leche y rociada con cilantro picado, èste era el alimento de muchas familias pobres de mi pueblo grupo del cual formàbamos parte, total èramos la mayorìa, de lo poco que podìan cultivar en sus patios de eso comìan pues no habìa trabajo, tal vez algunas fàbricas de tabaco donde ya estaba la gente que necesitaban y ante todo eran mujeres las que contrataban.

No recuerdo el nombre del tipo, bonachòn, buena gente como todos mis paisanos, en el rebusque de algùn dinero para comer pues los ricos se contaban con la mano y generalmente eran los que se creìan dueños del pueblo y los pobres pues èramos el resto.

Mi padre era feliz en èste sitio, no era ningùn borrachìn sino que tambièn tenìa sus amigos y gustaba de las parrandas y de vez en cuando alzar el codo con todo completo porque ademàs le gustaban mucho las mujeres, un poco màs que el comùn, èl decìa que era gracias a la chicha de maìz, la nutrimalta con huevo criollo crudo, y las hormigas culonas que lo mantenìan fuerte y arrecho como un toro.

En La Cueva del Toro se debatìan asuntos polìticos, una època donde la gente se marcaba con peinillas de color rojo o azul y camisas del mismo tono, y las peleas casi siempre eran por distingos polìticos, que terminaban en atroces cuchilladas o alguien hacìa disparos al aire.


Recuerdo que decìan los màs viejos… ese hifueputa que va allà es un godo y empecé a distinguir por los colores… y el otro decìa… si viò la peinilla roja?... un malparido cachiporro.

Y gritaban vivas por el uno y por el otro… a veces de niña gritaba vivan los godos!!
O vivan los cachiporros!! Cuando eran las elecciones y me escondìa a ver que pasaba…
Generalmente se enfurecìan, repetìan los gritos, mataban, comìan del muerto y continuaban.

Los godos eran los de azul o sea los conservadores y los cachiporros los que usaban el color rojo y eran los Liberales y por èstas tonterìas llegaron a matar y a sembrar el odio entre unos y otros, inclusive entre hermanos en todo un paìs.


Sè que mi abuelo fue asesinado por colores de partido, cuando saliò a la montaña a traer unos plàtanos para alimentar a mis tìos, lo despedazaron y lo lanzaron al Rìo Curitì, y èsta guerra fue creada por la ignorancia de la gente y los polìticos ya estaban realizando su trabajo desde allì, donde la gente no ha tenido oportunidad alguna y ellos llegaban y todo el mundo los acorralaba como si fueran grandes personajes de fàbula, les ofrecían el cielo y la tierra, todas las oportunidades que ellos nunca tuvieron, pero no sabìan que en realidad se arrodillaban ante quienes serìan los verdugos de nuestro paìs de ahì en adelante.

La Cueva del Toro… un nombre llamativo y con mi habitual sinceridad le dije un dìa a mi padre: Papà… ya sè a donde queda La Cueva del Toro… pues en realidad no lo sabìa y no estaba tan lejos de la casa, èramos vecinos del Barrio San Vicentico, estàbamos ahì junto a ellos y un dìa lo seguimos y nos dimos cuenta en dònde estaban, llegamos y de una vez lo hicimos gastar cuanto dulce se nos ocurriò, a èl le gustaba lucirse ante sus amigos y a nosotras nos gustaba abusar de su nobleza.

A ver… a donde queda me dice mi padre, y yo le dije: en el culo de la vaca y
soltè tremenda carcajada ante la mirada entre sorpresa y risa de mi viejo, que no pudo contenerse, no sabìa si regañarme por grosera o reìr, pero como siempre optò por lo ùltimo que era lo que èl mejor sabìa hacer en su vida.

Una vez pasado el sucedo nos prohibiò seguirlo, que èl tenìa derecho bla bla bla… picàndoselas de muy bravo pero ahì terminò el cuento.

Lo cierto es que en èste sitio se construyò patria no de la boba que siempre estamos acostumbrados, aquì se arreglaba el paìs con los sueños de toda la gente humilde de mi pueblo y en esos paredones quedaron las peticiones que aùn hoy no se han cumplido por los palabreros que siempre abundan en los pueblos y que lo ùnico que buscan es enriquecerse a travès de los impuestos, y de la necesidad y falta de estudio de los paisanos.

Espero que aùn se conserve èste sitio, pero creo que no, allà llegaba la policìa y lanzaba los ures (vasijas de barro) a la calle, al igual que los sueños de todos èstos navegantes de rostros tristes, donde sus esperanzas se sembraban con el hambre del del dìa a dìa, a punta de guarapo y chicha de maìz.

Raquel Rueda Bohòrquez
Barranquilla, octubre 11/12


CUANDO UN AVE RETORNA

Foto: Orales Raquelito !! eres tan famosa que ya hasta te dibujan ...

Una noche para amar retorna
Y en tus brazos me perderè vida mìa
No habrà cascada ni rìo violento
Mar abierto conocerà de mis gemidos

Serà todo silencio cuando tu boca en la mìa
Y perdidos en uno sabràn de alegrìas
Cuando retorna un ave al nido
Y escuchas los pichones cantar.

Tus brazos fuertes descansaràn en un roble
Encontraràn el nido abandonado las gaviotas
Y los luceros estaràn celosos de èste amor.

Ven cariño mìo… deja que la brisa azote la ventana
Que la lluvia altanera bañe lo que ayer estuvo envejecido
Tal vez un llanto nuevo vea en tus ojos
Al descubrir que tan olvidada me tenìas.

Recurro al perdòn una vez màs…
Espero las espinas no quiebren de nuevo mi figura
Y entre mi talle suspires igual que ayer
Olvidando dolores añejos, cuando suene una guitarra
Y suspire un bandoneòn.

Raquel Rueda Bohòrquez
Barranquilla, octubre 11/12

MENTIRAS

Foto
Fotografìa "Gatos" . Raquel Rueda B.


Dijiste que cuando la luna plateada marchara me olvidarías
Juraste que yo era tu amor a morir,  y eran mis ojos lo que deseabas
Que mi piel solo tenía el sabor de la tuya
Y tus amaneceres, serian a mi lado hasta envejecer.


Una mentira tras otra se tejió en tus labios
Destrozabas este gran amor por ti
Una lanza nueva fueron tus palabras
Un reclamo inventado convertido en poesìa.

En tus brazos pasaron muchos años
Vimos labrar historias y cosechar sueños
Marcharon unos, llegaron otros
Y de tu mano soñé,
Que como un girasol levantaría la mirada.

Ya no importa… no hubo una mano ni una cosecha
Las caricias se esfumaron al igual que tus promesas
Tu sueño no resulto ser y el mío, tal vez unas flores en verano

Y aún así… me percaté que desde el principio no eras mi sombra
Sólo navegaste un poco, mientras tu barca dio un giro
Aquél que nunca entenderemos
Pero que está marcado por el destino.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, agosto 12/12


DESDE MI VENTANA 10


Sofìa Càliz. Fotografìa de Liz Nayibe Àlvarez R


Con el mostacho al lado mi gordito advirtió por su vieja ventana, esperaba que tal vez el brillo del mar de mis ojos lo descubrieran cuando su camisa de verdes encendidos y cuadros violeta, mostraran el esplendo
r de una gran barriga llena de gruesos pelos.

Estaba muy ensimismada… el azul del mar era un llamado lujurioso, esos ronquidos recordaban mis sueños sobre las olas, con un marinero desbocado, y mis brazos queriendo ahogarse entre su alborotado pecho.

Cada segundo era un brillo diferente, hoy las gaviotas, mañana una garza, al segundo siguiente una gigante ola que parecìa volar pero al segundo se desvanecìa en silencio y su arrogancia se quebraba entre las rocas como un arrullo y la blanca espuma quedaba como un recuerdo de su paso.

En èsto me encontraba, cuando un caracterìstico olor a tabaco, un rostro lejano que siempre veìa al cerrar los ojos asomaba por la ventana y la humareda me hizo voltear el rostro : ¡Mare mìa! … toda esa luz màgica me iluminò una vez màs, llegaron los poemas donde los versos al amor y la pasiòn parecen un huracán y en medio de ellos estaba èl… con su vestimenta que tanto amaba, asomò uno de sus pies por la ventana para que observaba que su camisa ya no lo cubrìa, y que sòlo esperaba que me lanzara como un alcatraz en su bùsqueda.

¿Acaso me importaron las olas?... los tiburones rondaban pero mi furor los asustò y huyeron aprisa, mientras danzaba con las olas sobre un caballo gris convertido en delfìn y lleguè a la ventana de “mi gordo” , lo mirè a los ojos y arranquè su pantaloncillo de conservador que le cubrìa hasta las pantorrillas y después de èsto, no supe de mì, hasta que una gran ola me despertò y el brillo de mis ojos se perdiò en el espejo de mis propias aguas.

Raquel Rueda Bohòrquez
Barranquilla, octubre 12/12

BUSCANDO A DIOS



Busco a Dios en la voz de los sinsontes, cuando desde un tupido roble posado en las alturas, sòlo mira con el verdor claro de sus ojos, y desde su pico, los màs nobles suspiros.

La brisa me trae la voz de una flauta, los 

tìmidos labios de mi hijo inventando un son nuevo, donde sus hùmedos ojos en tristes recuerdos empeñados, se ocupa en olvidar, y en cantar como lo hace el mirlo.

En el paso de una garza tal vez lo encuentre, o puede ser tambièn en la hoja que la brisa lanza hasta mi puerta, la tomo, y descubro en cada hilo de su tejido, una mano que acierta en todo lo que hace.

Llegan mis niños cantores y su voz ilumina mi corazón, en sus ojos tan llenos de esperanza veo los propios, tomo sus sedosas manos y las llevo al campanario de mi pecho y descubro que en ellos està su obra.

Ante las olas mi admiración, cuando con su espuma envuelta en traje azul se levanta con fiereza y sus manos me acarician con un beso extendido sobre la caliente arena, tal vez aquì estès… pero levanto la mirada… observo que el atardecer asoma y con èl, màgicos colores, que encienden de nuevo de versos mis labios y los cantares alivian el corazón, en descuidadas estancias.

A ratos me olvido que existes, o pueden ser tal vez mis locas fantasìas, quienes creen verte, cuando de nuevo, en una blanca pared que no dice nada, me haces descubrir mis propios sueños.

Raquel Rueda Bohòrquez
Barranquilla, octubre 12/12

MI EXTRATERRESTRE Y YO

MI EXTRATERRESTRE Y YO


Una vez más el día termina, y me encuentro aquí, con ganas de correr hacia ningún sitio, me siento a ratos una palmera sembrada con sus raíces tan fuertes, que no me dejan avanzar, y de nuevo se torna lánguida la mirada, quisiera volar, comprender al fin que mi jefe quiere algo para mí, pero aún no se lo que es, luego busco en una página en blanco dejar un poco de mi sentimiento del día y aferrarme a los segundos que se me ofrecen, con deseos de conocer muchos lugares hermosos, viajar a paraísos que aún desconozco y que están cerca de mi, pero se antojaron de una blanca cárcel con rejas oxidadas, que ahora se diluyen de a poco, para dejar mis cuatro paredes mas blancas, y entonces imagino que debo sembrar una vid que ayer fue arrancada de raíz, y unos pequeños arbustos en mi puerta, aunque se también que algún ocioso llegará y trepará como una serpiente y se llevará esos pocos sueños que me quedan.



No me gusta la nostalgia, nadie ama la tristeza, siempre deseo buscar una sonrisa, aunque por dentro parecen huir aprisa; entonces cierro los ojos y descubro una barca, donde un navegante de luz la dirige, de nuevo un tinto repetido tantas veces, que me estoy enamorando de ese negro que huele a delicias, y entibia mi vida cada segundo.

Aparte los veo a todos, cada quien a su manera sobreviviendo, aún a costa del dolor de otros, sin importar si te pusieron una piedra enorme en el camino, o si un cardo vivo te han clavado las palabras, pero en medio de todo ésto observo a mi extraterrestre, a veces visto como él lo deseó, pero también buscando un motivo y una razón, por la que tantas veces sus actitudes fueron tan agresivas, aparece un león herido en un rincón de cualquier jaula y observo su mirada inquietante, llena de miedos ocultos, descubro una bomba estallada en su rostro y las heridas que cuentan del ayer que nadie sabe, donde las humillaciones fueron el pan diario de cada día y las rodillas dobladas cada segundo, por conservar un trabajo y tener un “futuro” tan incierto como el mismo destino.

Tanto servicio a los demás ha sido olvidado, su trabajo, sus llagas que reventaron los pies de día y de noche, y un hombre que se talló a fuerza de permitirse amar, ya que ésta tarea la tenía olvidada por andar buscando lo perdido, nadie valora nunca lo que haces, en cambio eres tú quien tienes que empezar por saber que eres único y valioso, que te tienes que mirar al espejo, en tu propio espejo interior, y sacar alientos para descubrir que no eres tan malo y empezar, no importa cuándo, a ver todo lo bueno que otros nunca reconocerán y dejarlo en tu propio huerto.

Qué bello regar nuestro jardín, veremos de a poco que responderán las rosas con brotes mágicos, que los lirios se encenderán de pasiones y llegarán las aves,  anidarán ante nuestra mirada, trinando tantas veces que sabremos que Dios está en cada obra,  Él reconocerá en cualquier segundo lo que hemos hecho, sin esperar que quienes nos han herido, sean quienes lo hagan, pues ésto nunca sucederá.

Una vez más observo sus manos, nunca han estado ociosas, siempre sembrando aunque nunca recogerá una cosecha justa, siempre dispuesto ante los demás, sintiendo los golpes de puertas en su rostro y de palabras ociosas repetidas en los rincones.

Nunca creí hablar de ésta manera, pero decidí que tiene lo suyo, nadie es tan malo ni tan bueno, somos seres humanos, pero si me doy el lujo de mirar de frente, y lo he dicho varias veces, veré a los ojos con la libertad de quien nunca le ha puesto una piedra a nadie en el camino, seguir con la sencillez de un campesino que labra una historia a punta de pico y pala, despacio y de a poco descubre que un fresco rocío moja la reseca tierra, que habrá una esperanza, cuando los pequeños brotes revestidos de hermosura, digan sí, a la vida, alerten sobre los sueños, y yo estaré ahí… viendo a mi navegante de luz tomado de mi mano, levantándome de cada caída, cada tristeza abonada con palabras hirientes y falsas, y Él sin que nadie se lo diga, se enterará de que siempre sentí su cayado dirigiéndome hacia un destino igual para todos, sin importar las espinas, las rocas endurecidas en los pies ni las heridas, y mi extraterrestre se enterará, de que su interior era un diamante sin pulir, que hoy está  mostrando a todos, su fantástico brillo, aún sin que nadie se percate de ello.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, octubre 13/12

PALENQUERA


Pintura Lucìa Rueda-Colombia/12


PALENQUERA

¡Alegría!... ¡Alegría!... ¡Alegría!...

Grita la Palenquera huyendo a la pobreza
De a poco con sus dulces sobre la cabeza
Pidiendo un poco de felicidad con el fruto de sus manos.

Desde el amanecer cosechando amores,
Cuida a sus pequeños incansable
Laboriosa atiende todo en casa
Mientras él, tal vez la descubra en las noches
Y deje un poco del dulce que ella le hurta a la vida.

¡Caballito!, ¡Cocada!, ¡Enyucado!...
Y aquí, cuando la última palabra escucho
Aprisa busco su mirada,
Mientras las perlas de su boca descubro.
Son un maravilloso regalo de sus alegrías internas
Una palmera es su cuerpo de ondulante cadera
Con enormes pechos llenos de agua viva.

Tantas veces… de vuelta a casa aún llena su vasija,
Suspira y sonríe al entrar a su hogar,
Allí donde Palenque  le permite un poco de libertad
Escapados sus ancestros de las cadenas de la muerte
Con el fierro entre sus piernas y las llagas en sus manos.

¡Alegría!... ¡Alegría!... ¡Alegría!...
Pareciera que su eco resonara entre las paredes de calicanto
Donde la savia de sus hermanos se amasó con la tierra
Levantando castillos con su dolor y su hambre
Atragantados de sufrimiento, queriendo abrir sus alas quebradas
Donde un grito de libertad al fin llegara.

Más no… aún hoy en Palenque se respira tristeza,
Pero ellos tienen la fortaleza de los diamantes negros
Y seguirán… aunque lejos de su África subsistan
Siendo sangre de mi sangre, que corre en un río revuelto.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, octubre 13/12