viernes, 16 de mayo de 2014

MUNDO DE COLORES

MUNDO DE COLORES

16 de mayo de 2014 a la(s) 12:35



Tus cuatro amores, 
entre espinas y rocas.

falta sólo el aroma de mi amor,
 para completar tu mesa.
No es el cardo ni la flor, 
es el perfume y el color.

No es la vida o la muerte, 
es tan solo el amor.

No eres tú o yo, 
somos todos en un mundo mejor.

No vale más tu peso que mis alas,
vale más lo invisible que lo palpable.

Por tal razón, me espino las manos
para que brote una púrpura llama,
muerdo mis labios, 
para creer que es un beso tuyo,

tan solo un roce que diga que vivo,
que advierta que existo, 
en éste mundo
tan lleno de colores y sueños,
de bonitos suspiros.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 16/14



MUJER

MUJER L4R

16 de mayo de 2014 a la(s) 8:03
Escuchen: hay un grito que se queda entre las ollas viejas,
sabe de llanto la cocina, el asador de carnes secas,
la nevera, que a veces acompaña en los gemidos del día,
para tropezarnos con una alacena vacía en la noche.

¿Para qué gritas?, nadie oirá tu voz
porque el silencio es  responsable;
todos pasan ausentes ante tu dolor,
y ese ahogado rugido del mar parecido a ti
quiebra rocas a su paso,
¿serán las mujeres del mundo ,
que juntaron sus lágrimas, para ser escuchadas?

Una esquina guarda un pecho sin miel
blancos lirios parecieran retoñar
más sólo miseria, garras secas…,
no producen los pechos de la  madre, blanca miel;
como una amapola herida la veo ir y venir…

¿Por qué  siempre esa mirada?
Ha de ser que la niña duerme,
ha silenciado, ya sin hambre,
el vértigo níveo se la robó de sus propios  ojos
cualquier día, donde todos pasamos sin ver
escuchamos con los oídos tapados
y el alma muerta.

Oye linda, ¿cuál es la razón para que vivas tan herida?
pero no habló,  se quedó callada como una silla,
abrió  inmensos ojos, su boca como un túnel en el cielo
abierta, gritando a un dios lejano, que parecía perdido,
los demonios se vistieron  de rojo, sus manos fueron de acero;
sus bocas espadas, cardos espinosos,
que descargaron con ira sobre las rosas pálidas y asustadas
como palomas ante las garras de un león,
toda esa frustración y miseria de sus propias vidas
como cloacas sin valor en cualquier muladar.

 ¡Corre niña!, ¡que no te alcance!…
-gritó la voz del ausente invisible.

¡Huye de éste mundo!,
sabrás que hay un jardín esperando por ti
todo está lleno de violetas, de miles de bocas heridas
de gritos que se quedaron en los rincones
pero ya no hay tristes labios,
todos se fueron con sus alaridos  al cielo,
porque aquí,
¡no fueron escuchados!

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 16/14

Llega el ocaso y ella, en medio de su blanca inmensidad de nieve, grita una vez más, pero la brisa pasa, como recogiendo su dolor  para llevarlo al invisible cantor  que está pendiente, de cada gota de rocío que llega al mar.
Llega el ocaso y ella, en medio de su blanca inmensidad de nieve, grita una vez más, pero la brisa pasa, como recogiendo su dolor para llevarlo al invisible cantor que está pendiente, de cada gota de rocío que llega al mar.
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PARA TI

PARA TI

Como una amapola sin herir,
vengo a danzar por el amor,
suave espuma brota del mar,
y del perfume, una flor.

Como una gaviota
buscando tus ojos en el mar, viajo
con la sombra de mis alas para buscarte
y un grito ahogado para llamarte.

Como la brisa, dueña y soberana del paisaje
tan invisible como el alma de las flores,
paso un segundo por aquí,
para decir: te amo 

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 16/14

LA OCARINA

LA OCARINA

Cuando escuches el sonido de la ocarina
sabrás que estoy pensando en ti,
y cuando cese el ruido
y se calmen las olas,
ha de ser porque me dormí 

Abrir mis alas en un segundo
navegar en tus aguas, el motivo
regresar tan solo a un verso
para recordar que estás,
como un suspiro en mi pecho
y un poco de sal en mis ojos,
es un alivio a mi pesar.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, mayo 16/14

EN OTRA OCASIÓN

EN OTRA OCASIÓN

Adivinando que el silencio es la voz de Dios
grito desde mi blanca pared, que también es del amor
y palpita en el universo, como poema y música
desde montañas verdes  y praderas
en donde habita el alma del ruiseñor

Pensando que tal vez, amor mío
que puede ser en otra ocasión,
cuando las blancas azucenas cambien de traje
y adivinemos en el bosque
la grandeza de un trino
y la magia de un cantor.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 16/14

UN POEMA

UN POEMA

Para escribir poesía, es necesario que haya pasión,
para amar, ¿qué necesitamos para ello?
me bastaría que estuvieras presente
pero si no estás, sería suficiente tu ausencia
para escribir un verso.

Necesitamos estar preñados de nostalgia
para poder parir aunque sea una letra
que hable de vida, de muerte, de amor,
porque si estamos arropados de felicidad
tal vez sólo una elegía... tal vez...

¿De qué hablan los mirlos al amanecer?
Son unos poetas de la creación
llevan en el alma un arpa
y en su pico una canción,
el motivo, no lo sé,
pero son seres felices,
más que yo.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 16/14



UNA FLOR EN TU JARDÍN

UNA FLOR EN TU JARDÍN

16 de mayo de 2014 a la(s) 11:33
Si al menos una flor en el jardín de tu mirada,
me antojaría mi amor en ser tu perfume,
para  llegar hasta tu alma
y besar la  fresca alborada que te cobija,
con un manto de pétalos frescos.

Anoche dormí pensando en ti
pero desperté con una rara sensación;
creí que estabas  a mi lado
el tímido  movimiento de una sombra
un poco me asustó,
era yo, me había desdoblado en el espejo
y corría veloz a esconderme dentro de mí.

¿Será que enloquezco?
Tienes el privilegio de regalar nuevas fantasías
estoy enferma  por tu amor,
no sé hasta cuántos poemas,
ya he contado muchos y temo que te canses
me pasaré a una historia sobre un lecho de nieve
y contaré una a una tus  gaviotas,
¿ves la de manchitas negras en las manos?
mis gaviotas tienen manos y pies, son raras
sus ojos son verdes, como los madrigales del bosque
sus picos son bocas de mujer
que anhelantes aguardan por un beso tuyo
con sabor a vino de cerezos,
de flores perfumadas que habitan tu muro
intocable y cercano, obligado en mí
saturado en aromas  de rosas pálidas
en otras mesas donde ya está servido el amor,
en copas de cristal del bosque
que penden como frutos
y regalan más que un abrigo
al son del viento mañanero.

Me enamoré de un verso
del poema que todavía no escribes
de la mirada negra como la espesa noche,
y de las dos estrellas a quienes mendigo un poco
tal vez un tanto de brillo, para el ocre paisaje del momento.

Una flor caída cerca de ti
eso tan solo espero ser
una letra donde digas que también me amas
inventando historias de los dos ,
volando junto a la cascada de un río invisible, inventado
de una orgía imaginada abrazando  a cualquier loco de barbas espesas
escondido por ahí, abrigado con los pinceles que le roba a la pintura un sueño,
y a la paleta, una lengua húmeda para extender una llanura,
en donde al fin, aparezcamos los dos
construyendo barcas de cristal cerca del mar
y lejos del ruidoso mundo.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 16/14


La escarcha de la indiferencia mata el amor, más no la esencia.

EL AMOR

EL AMOR

Creo que el amor es cuestión de poesía,
nada tiene que ver el tiempo,
porque el tiempo no existe,
es una ilusión óptica de los sueños 

Acabo de construir una tela, para atrapar tu alma,
me entero que te enredas, y suplicas que te suelte.

Lo haré cielo mío, cuando te canses
y de nuevo me digas que bendices el día y la noche,
volando como un cantor, sobre ramas de ciruelo
construyendo un poema de pétalos para mí.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 16/14