jueves, 23 de febrero de 2012

ENTRE ROSAS



 En mi jardín de rosas
las dulces enamoradas

mecidas por la brisa suave,
con tu recuerdo ahí siempre;
esa mirada tuya profunda
que pareciera dibujar besos 
con ese aire sonriente y soñador.


Recordando un ayer que se esfumó
duele la vida, duele el tiempo…
la música de nuevo hermosa
llenando el espacio tuyo
con mis ojos empañados
y mi pensamiento en ti.


Ya lo sé...  conozco un poco tu interior
sé de tu soberbia, no eras tan noble
tu arrogancia te apartó de mí cierta mañana
cuando razón tenía al reclamar por tu herida…
pero te contaré que he resistido fuertes brisas
y los pétalos no caen, más si mis lágrimas.


Estoy confundida con el destino,
pareciera ensañado conmigo…
cuando la tibieza de un amor presentía
levantaste vuelo como colibrí  a su nido
y las rosa callada te esperaba
y el rojo corazón se enardecía
dejando éste rincón de mi alma sin ti.


Añoro esas palabras tuyas, sin importar si era mentira
más la ilusión llevó mis sueños  a un corazón de cristal
que poco a poco se quebró... 
y la ilusa quedó ahí... en espera de una razón
que al menos explicara la causa de tu partida.



Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, febrero 23/12

MIENTRAS SIGO SOÑANDO...


 
Quien pudiera recibir ese amor puro
aquí estoy sembrada en éste duro butaco
donde la soledad es mi compañía...
ya no quiero llorar pero es un extraño nudo
no quiero escribir tampoco ya no encuentro sentido,
si no estás en mis ojos ni estoy en los tuyos.

Creo que perdí un poco la cordura...
son tiempos duros y crueles y me gustaría marchar
más no tengo la fuerza ni poseo voluntad
observo siempre a ese azul cielo
detallo cada flor en el camino...
más como hoy... no encuentro un sentido a mi vida
quisiera viajar temprano con los ojos bien abiertos
a ese cielo añorado que me mantendrá despierta.

Detallo tantas palabras hirientes...
que poco a poco van quebrando la poca fuerza que tengo
me abandono a todo, sin encontrar un remedio
pero en el aliento que exhalo  pareciera quebrantarme;
que los huesos se partieran con mis pasos nunca dados
sin recorrer esos senderos por todos anhelados
arañando ésta  vida mía que sólo trae pesares.

Creo en ese mañana que tanto a invocar me incita,
en las rosas de invierno que a pesar del frío revientan
creeré que el dolor es pasajero, mientras invento otro cuento
en ésta soledad tan perra, que me consume por dentro.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 22/12

FLORES PARA MARÍA


 De pronto hay algo que nos oprime el pecho
Hay tristeza tanta y tan infinita que no la comprendemos
No queremos hablar, ni decir nada
Y ese atoro en la garganta y el corazón
Nos impide cerrar los ojos, conciliar el sueño.

De pronto, descubrimos que de madrugada
La blanca paloma levanta vuelo…
Extiende sus hermosas alas a la inmensidad
Y  aquí  entendemos que había una razón…
Que un motivo desconocido nos hacía permanecer callados
Como una enmudecida roca a punto de estallar.

De pronto como un relámpago veloz
Todo acaba, todo es silencio…
Ni aún la música tiene sentido
Y en ese  último vuelo… infinito
Nos damos cuenta que todo lo anterior
Parecía vano… que ahí estuvo tan cerca… tan lejana…
Tan frágil y tan tierna…

Pero que hoy… la dulce paloma blanca
Cerró la dulzura de sus ojos para encontrar al fin
Ese edén maravilloso que la esperaba
Con un gran ramo de azahares
Y con todas las aves  del cielo anunciando al fin
El regreso de un ángel  a su anhelado nido
Tan temprano, cuando apenas se iniciaba
Esa maravillosa salida del sol entre  los verdes cerros.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 23/12


MUERE MI TÍA MARÍA BOHÓRQUEZ 5 AM  EN BOGOTÁ
23.02.12.

UN MOTIVO

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UN MOTIVO

Siempre habrá un motivo para alegrar el rostro
Descubriendo un nuevo día
Viendo subir la enredadera por nuestro árbol
Donde no habrá queja alguna
Y encontraremos un sembrador en el camino.

Las garzas anidarán cerca a los campanarios
Donde se anuncia la muerte al igual que la vida
Y los cerezos florecerán, con ese encanto de las primaveras
Al paso  del huracán que rompe sus pétalos…

Siempre encontraremos alguien dispuesto
Renovará terrenos  áridos para cultivar de nuevo
Abriendo brechas y caminos de la mano del azar
En compañía de un traje gris de rostro risueño…

Veremos margaritas nuevas de dorados ojos
Y el sol siempre... ese maravilloso astro
Regalando calor donde existe el frio
Inundando todo lo que toca de vida y aliento
De color y fantasía…

Estará ahí ese tierno potro salvaje
Esperando unas tibias tetas para amamantar
Sin pensar en el mañana ni en el hoy;
Sólo observando el verdor de la pradera
Extasiado en sus instantes de vida que lo mueve
Que lo impulsa a retozar y saltar de felicidad.

Los caminos… sin importar que estén llenos de abrojos
Conducirán a un plácido sendero siempre
Aunque el temor nos rompa el alma
Certeza de ese mañana que nos encontrará
Con las lámparas abiertas que alguien cerrará
Entregando un beso que ya no sentiremos.

Siempre… siempre ese olor  de las flores del campo
Donde encontraremos el jilguero de nuestros sueños
Cantando feliz entre resecas ramas
Sin reparar tal vez en nuestra presencia,
Sino en  ese algo que lo domina y que trae el viento
Con sus mágicos perfumes…

Siempre los azahares esperando a alguien
Que se endulzará y nutrirá con sus mieles
Regalando sus caricias que llenarán de vida el campo…
Marchando, cuando el atardecer esté rojo fuego
Divisando gaviotas bulliciosas de contento,
Mecidas por el destino y la fuerza que impulsa sus alas
Hacia su agradable nido donde las estrellas serán su arrullo
Y la luna quien cuidará sus sueños…
 Mientras nuestra desnudez se entrega…
A ese torrencial de lluvia que cae de nuestros ojos.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 23/12