lunes, 27 de abril de 2015

EN TUS OJOS/Verónica [14]


Lunes, 27 de abril de 2015

EN TUS OJOS /Verónica [14]

En tus ojos cabe la profundidad del mar,
parecen esmeraldas traídas del cielo
luceros para llevar en mi corazón.

Tu espejo tiene la lumbre del sol
que se repite en el fuego de un amor
presente siempre en tu sonrisa feliz.

Tienen tus ojos el esmero del madrigal
y la provocación de la tarde
robando sueños de lunas primaverales.

Prometen estancias en los míos
abrazados en perlas de sal de tus íntimas ansias,
apretadas lágrimas
cual collar de madre en tus ausencias.

Tus ojos son el girasol pendiente de un abrigo,
¡oh qué lejos están de nosotras!
pero nos basta vernos,
¡para amarnos tanto!
tú mi niña atraída por orquídeas morenas.

Miel y sal, abstraídos, llorones,
pero felices al fin, contentos les veo
cuando en mi lago tropiezan
y entre mi pecho se quedan.

Nos adivinamos coquetas,
trocitos de amor en río revuelto.

Niñas brillando en el mismo espejo del alma
como la sonoridad de las primeras lluvias
y sus besos dulces entre las ramas secas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 24/15
Publicado por Raquel Rueda Bohórquez en 12:01




Y YO [15]

Y YO [15]

En cambio yo
anhelante y espectral
consonante o vocal
altiva o cabizbaja…

Te deseo como al mar
arropándome,
y al sol
quemándome…

Barca de tus manos
sendero de tus ojos,
abrigo de tus piernas
metralla de tu boca,
tu lengua en mí
y la mía en ti.

Y yo,
poseída, ¡demente!,
ambicionando tus tesoros,
amor mío
sumiso y silencioso.

Deséame como las olas su roca
y bésame con tu llanto de mar,
azul joya y caro mío,
desnudándome al pasar

Raquel Rueda Bohórquez
09-04/15

Publicado por Raquel Rueda Bohórquez en 11:44



ES VERDAD (2)

ES VERDAD [2]
Sentí tu presencia
Eras como nieve suave
En un verano intenso.

Lluvia sobre las hojas secas
Moribunda en tristeza,
Con una depresión que aniquilaba
Y me hacía doler la cabeza.

Eras para mí, 
¿Cómo no lo he de gritar?
Ese atoro que anunciaste
Me ahogaba en soledad, 
Pero mi río inició a brotar
Casi como un manantial.

Es verdad, 
Estaba sumida en melancolía
Todos aparte, lejanos de mí
Cual si peste fuera.

Pero me viste, y no lo sabía
Cuando abría los brazos y al sol clamaba
Y en mi ventana tu luz emergía
Y todo de ti se llenaba.

Tu chiquita, ¿quién más puede ser así?
Y como una pequeña flor me diste perfume
En esa herida de un bosque arropada de rocas,
Que al fin del mal me protegían.

Y eras tú, mi amor,
Grande y soberano, dulce,
Una mujer a tu lado, María
Y yo, tratando de sonreír.

¡Qué pena!, perdóname
Pero me has tocado, 
Te sentí mi aurora,
Mi único amor verdadero
Desde que sale el sol
Hasta el ocaso,

Y hasta esa oscuridad dormida
Donde me haces brillar
Como tu oveja consentida.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 22/15

DE NUEVO [17]



DE NUEVO [17]

Algo invisible ahoga mi pecho
y luego me rindo ante ti.

Una pregunta tras otra,
golondrina viajera, incansable:
perturba no saber qué pasará al segundo
ni el adivinar del viento tu voz.

Ante tal inquietud se dobla un poema,
nace un verso y resucita una ilusión.

Caen y caen perlitas de nubes,
se llena tu bosque de nívea espesura,
enfriados tus verdes,
más no los corazones
que cantan,
y entonan sus canciones aprendidas.

Aquí estoy
 amor de topacio y espuma
de montes y quebradas
de sol y de luna.

Dispara una flecha a mi corazón
que espero con ansias su herida,
y en un verso contarte mi amor,
que fabricas mis alegrías
y sonrojas mis mejillas.

Tu luz atraviesa un sendero,
no es pálido consuelo
cuando avistas de mis ojos su fuego
y puedo tocarte en el viento
sabiendo que estás.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 26/15


Publicado por Raquel Rueda Bohórquez en 6:27

NO ES SORPRESA [18]

NO ES SORPRESA [18]

Desde el día donde la supuesta "amistad" gritó en su poema: ¡fuera de mi vida señora!, lo comprendí, pero quiero informar a Doña Idiosincrasia, que no me perturba su andar, ni lo que de mí puedan pensar, lo único es que una amistad ha de ser limpia, y no porque fuera de mi incumbencia, ¿por qué razón conociendo de mis sentimientos pasados, no me contó la verdad, sino que armó un rollo viejo y luego, como una bofetada me restriegan su necedad?

Si puedo decir algo, hasta me gustó que se fueran por su cuenta, eso indica que no pudieron lidiar con lo que llevaban dentro, y si se puede bendecir algo, pues lo hago ahora, pero ya sabía que un vaso se había quebrado con ese sucio poema dirigido a ésta loca, que sólo llevaba sus penas a un muro que recibía sus quejas con desdén, y luego, pisoteaba una amistad por un par de bolsas negras, ¡lo sabía!, tanta belleza no era posible y hay un "odio" que no quieren destapar, pero sus actitudes así lo han demostrado.

No soy nadie para decir otra cosa que buena suerte, y gracias por las veces en que fui escuchada, porque también escuché durante varios años tus quejas, ¿para qué restregar lo que damos?, aquí termina ésta relación que parecía eterna, así como la vida misma nos despedirá, somos gota de rocío en una hoja, y el sol nos bendice cuando nos desaparece, y nos lleva al cielo una y otra vez como bruma, y luego nos esparce como lágrimas.

¡Bendita amistad!, ¡sí!, que Dios te bendiga, supiste salir por donde quisiste, pero nunca tenía dispuesto cerrar mi puerta en tu rostro como lo hiciste en tu poema para congraciarse con tu galán.

¡Vaya y venga!, aquí lo que hay es gente buena, poesía, música, buena vibra y un sol que jamás se mudará...

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, 27-05-14 
Publicado por Raquel Rueda Bohórquez en 6:22