miércoles, 3 de agosto de 2011

HABLANDO CON UN ÁNGEL...

HABLANDO CON UN ÁNGEL


Te diré amor mío, que aunque tu marcha ha sido sin una despedida, y que mientras buscabas; yo también lo hacía... pronto retornaré a ti en ese vuelo de alas azules y nos abrazaremos con el sol y con el cielo de tu alma, y nos diremos los "te quiero" pendientes y libaremos nuestras mieles con una caricia eterna...

También te contaré que los días siguen solitarios; que hay mucha gente a mi alrededor, pero que extraño tu mirada oscura, el brillo de estrellas posadas en tu iris encantado;  extraño tus abrazos cálidos, tus poemas hermosos declamados de rodillas y aquél dejo de amargura y desconsuelo...

Extraño los paseos al río, piedras de colores, mariposas de mil colores, azules gigantes que te embelesaban y que cazabas como el más hábil, como la gacela más asustada, más a mí... ya me tenías cazada... aprisionada en el fuego de tus besos y en tu sonrisa tibia y tu inocentes carcajadas...

¿Cómo podré seguir los momentos sin ti?...
busco consuelo en la música de otros, en los ojos ajenos a los míos, en los besos que no me pertenecen y en los brazos que entibian otros cuerpos, y en las sonrisas que se pierden con el canto de un ave de paso cerca a mi ventana...

Más te busco, te añoro, te deseo...
como desea la aridez la frescura de la lluvia y como desea el sol expandir sus rayos; y como la luna que se besa con el mar y se pierde dentro de sus coralinas aguas besando sin pudor a las caracolas que conocen mis pesares...

Mírame dulce amor desde tu estancia clara, observa mis ojos tristes que te llaman; mi boca que aún espera y que agoniza de pesar por tu partida... ven mi gaviota prisionera;  toma mis manos y mi vida y llévame a surcar tu cielo con tus naves viajeras, las purpúreas olas que se forman en tu espacio,  y que me hacen padecer de amor por ti, con cada amanecer y cada atardecer de mis fríos días.

SHEILA
BQUILLA, AGOSTO 3/11