martes, 2 de agosto de 2011

SOÑANDO...

SOÑANDO ...


Las palmeras espigadas se mecían con la brisa...
más nadie escuchó los gemidos de sus corazones
ni vió cómo se escondían en el cielo los luceros
ni el sol en el atardecer que se ocultaba...

Vislumbró rayos de luz con alboradas,
y el aura que se extendía sobre espacios sin tiempo
donde no hay cabida para tus ojos ni tus sueños...

Se escuchó gemir a un búho anunciando una tormenta
y sus dorados ojos se perdieron en el infinito...
y su corazón escuchó un leve sonido de campanas
y con sus garras lo aprisionó y llevó a su huerto...

El frío se apoderó de ti... quise darte un abrazo cálido
regalarte de nuevo mis "te quiero", pero la sombra de nuevo,
inventada en miles de palabras como excusa permanente...

Ví  como se cubrieron de nieve todos mis sueños...
las encendidas flores del jardín tantas veces imaginado
se cubrió de blanca espuma y mató la sonrisa nueva
y desdibujó de nuevo mi rostro de felicidad  poseído...

Los ví a todos ... sus miradas anhelantes...
sus besos consentidos y en los cristales de sus ojos...
se perdieron entre sus propios sueños, entre sus arrumacos
y con el iris de colores penetrando en ellos...

Yo sólo observé extasiada con un pequeño nudo en mi garganta...
dejaré pasar mi hoy nuevamente...
mañana es prometedor... miraré la gaviota blanca volar de nuevo,
y en el ocaso... el sol de mis mañanas tapizado sobre el mismo lago
donde murieron las esperanzas y retoñarán  nuevos sueños...


SHEILA
B/QUILLA, AGOSTO 2/11

PORQUE TE QUIERO

PORQUE TE QUIERO


Porque te quiero,
 me elevo con el pensamiento
imaginándote entre mis brazos
entre rojas flores de tu huerto.

Porque te quiero
llego a tu jardín de nuevo
convertida en bella mariposa
empeñada en probar tus mieles.

Porque te quiero vida mía
extenderé mis alas de águila viajera
y recorreré caminos impensados.

Llegaré hasta los azules que miran tus ojos
y te buscaré, lanzando un agudo gemido de amor
para que lo escuches aunque estés cansado.

Porque te quiero
llegaré hasta tu oasis pleno de amores,
donde para mí, segura estoy, 
serás mi consuelo.

Veré los dorados trigales y los verdes pastizales
que adornan tus paisajes hermosos,
donde retoza el venado y tu corazón de fuego
empeñado en otros amores, 
más no en el mío.

Porque te quiero
navegaré con mil disfraces
hasta llegar a tu violeta preferida y perfumada,
me adornaré como el ave más colorida y hermosa
y dejaré mis girasoles para que los veas.

Ya no pintaré mis rosas mustias de colores
y verás mi aura siempre clara y entregada
desde mi pensamiento y la neblina de mis ojos.

Tu vida segura estoy, 
condenada a otros brazos,
otros besos serán los tuyos 
otro cuerpo y otras manos.

Tus negros ojos por siempre en tu velero,
un gran velero que navega en otras aguas
y viaja por otros cauces, ajenos a los míos.

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, agosto 2/11