sábado, 22 de diciembre de 2012

REGRESO A CASA


Paisaje Colombiano- Liz Nayibe Àlvarez R/12

REGRESO A CASA L4R

Cuando marché lejos de ti
Me olvidé de la pradera
De tus negros ojos 
De tu boca lamiendo mi piel
Del canto de las palmeras.

Un divino paraíso oculto
Donde la mano del hombre también llega
La danza de los colibríes me encontró despierta
Y el olor a flores del campo
Me hizo levantar antes que el sol.

Allí descubrí que la paz lo es todo
La libertad en medio del verdor
Era incierto regresar al mismo bullicio
Las miradas hostiles y los labios mentirosos
Pero en la lejanía me esperaban mis propios ojos
Mi propia sangre que corría por otras fuentes
Y llegaban a un estanque que me pertenecía.

Qué alivio regresar a casa…
Sin importar las heridas
El regocijo nos toma de nuevo
Las miradas y los abrazos nos alivian
No se acabó el mundo… se renovó mi alma
Y como una gaviota sin heridas
Levanté vuelo para retornar a mi huerto
Y ver el azul del mar una vez más

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, diciembre 22/12.

TU DESAMOR



TU DESAMOR L4R

Tal vez hayas olvidado mis besos…
Puede ser que la guitarra que estuvo entre tus brazos
Los azahares que me entregaste con una oración al cielo
Donde un juramento seria una cadena de amor.

Alguna vez entre gemidos me dijiste que me amabas
Que era yo tu razón y tu fantasía…
Que mis pechos entre tus labios eran como un poema nuevo
Que mi cintura un bandoneón,
Que mis piernas, el tronco donde dejarías la mies
Que en veloz carrera inundaría de vida mi vientre.

Pudiste olvidar las promesas…
Dejaste en el ayer nuestros planes…
Olvidaste que mi cuerpo de ayer tuvo un gran cambio
Que se inflamó mi estómago de pequeños huesos
Que alguna vez, el llanto de mis niños te hizo sonreír.

Tu desamor ha olvidado los primeros latidos de un pequeño corazón
Los primeros pasos de tus hijos como pequeños ancianos
Llevados de tu mano; como un gigante que guiaba sus pasos
Pero que en un segundo volteó el rostro hacia otro lado
Quedando todos los sueños a la deriva
Y las promesas en saco roto.

A la primer mirada provocadora
Ya mi cuerpo era de una vieja obesa
Mis palabras ya no te importaban
Tus promesas se lanzaron al viento
Las oraciones dobladas las rodillas,
Se olvidaron en medio de orgías y chillidos de hienas
Que se robaron de a poco mi felicidad.

Ahora estoy aquí…
Inicio un nuevo día con la mirada pendiente del sol
Busco la peña y paso a paso una luz me guía
Doy cuenta de mis agonías a un sembrador de sueños;
Musito de nuevo una oración
Y encadenada a ese amor sin mentira
Susurro con la voz del viento
En tanto perlas de sal corren por las mejillas
Encontrando mi  oasis en su corazón.

Raquel  Rueda Bohórquez
Barranquilla, diciembre 22/12/12