lunes, 19 de junio de 2017

MI DÍA 190617 (60)

MI DÍA 190617 (60)

Hoy ha sido un día muy especial y quiero compartir algo que me sucedió. Mi hijo decidió viajar en sus vacaciones de mochilero. En buses canta con un amigo y van llegando a donde quieren; este recorrido lo hacen muchos extranjeros y así conocen muchos lugares, sin gastar demasiado, además llevar dinero es peligroso como está la situación, y aparte de que no hay, ¡pues que sean felices!, a él le gusta la vida sencilla, andar por ahí como un pájaro libre con su cabello largo y sus pantalones rotos, la gente se preocupa mucho por lo exterior, y poco alimentan el espíritu, mi hijo es uno de esos muchachos que aman la vida y no se afanan demasiado por la ropa y los lujos, no desea otra cosa que ser feliz; estudia y se prepara para algo que ni él mismo comprende, porque el destino nos tiene preparadas muchas sorpresas. 

Me gusta filmar su mirada tranquila, esas ganas que tiene siempre de acariciar mi cabello y darme abrazos, y ese repetir: gracias mami, te amo... ¿qué madre no se siente conmovida y feliz?, lo amo, así como es, y deseo lo mejor para él, simplemente le di una bendición mientras lo filmaba, apagué para abrir la puerta y continué filmando, pero en la primera filmación sucede algo que no me explico, pues no estaba escuchando música, y los vecinos jamás escuchan música religiosa, estaba todo en silencio, sólo el ruido de la lora en el patio y los dos, él escuchando nada más, y al pasar el video a Facebook me doy cuenta de una música, no se entienden sino dos palabras: Gloria a Dios al final, en el momento que lo bendigo, es como un coro, y digo que es celestial. Si alguien lo cree, está bien, pero lo escuchado y filmado nadie me lo puede borrar de la memoria.

Estamos rodeados de ángeles, de seres que nos protegen de muchas energías malignas que existen, por eso, este día, siendo una persona pecadora, común y corriente, me doy cuenta que el Amor nos rodea de manera sublime.

Lo creo y me convenzo, “algo pasa por aquí y no es una mentira".

Raquel Rueda Bohórquez
19 06 17






AUNQUE RÍAS (61)

Al fondo un lago con todo el verdor de la montaña juntándose con el cielo, y el ciclo del ave en medio de la más rojiza flor. Un cisne con sus hijos, peluches de seda tranquilos y sosegados sin pensar en el depredador que acecha, con sus ojos de fuego y sus hondas preparadas.

AUNQUE RÍAS (61)

Sé que ríes de mí,
te burlas de mi sonido simple;
te ufanas de tu grandeza
sin poder volar como las aves,
ni nadar como los peces.

Aunque rías estoy contigo,
si haces daño te muestro el camino;
si te equivocas te envío un guía,
si te vuelves a equivocar
de nuevo te perdono.

He pasado por valles inmensos,
tengo una cobija de plumas
y bajo ellas te sostengo;
las nubes son mis ojos
que lloran para agradarte.

Sé que te burlas de las manos que escriben,
¿no te has dado cuenta que Soy Yo?
¿Quién acaso impulsa al ave perdida
a encontrar su camino?

Sé que ríes de mí,
pero aun así soy feliz
porque he colocado un cascabel en tus labios
y crees en las voces que escuchas,
luego divulgas la mía desde tus pestañas.


Raquel Rueda Bohórquez
19 06 17



EL CARPINTERO (62)

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Sobrevive por otro día.

EL CARPINTERO (62)

Sonaba y sonaba la madera
y el carpintero armaba una estación,
no sabiendo que ante sus ojos
pegaba fuerte el sol.

¡Toc!, ¡toc!, ¡toc!...
Era el sonsonete dulce de su voz
contento veía las mañanas,
volaba de tronco en tronco
a visitar a un amor.

Cierto día, triste y compungido
a mis manos llegó…
Todo era palpitar de corazón
y el canto se volvió llanto,
después de tanto ardor.

En un túnel está el carpintero,
una cerca se burla de su libertad,
pero sus alas se pegaron del alma
y el viejo carpintero no puede volar.

Tal es la suerte del ave,
tal es la suerte del hombre;
nacer y morir, llorar y cantar
en medio de graves sonidos de hojas secas
que entre la lluvia suelen bailar.

Raquel Rueda Bohórquez
19 06 17