miércoles, 11 de enero de 2012

EL GAMÍN


Creo que iré temprano a la calle… he de conseguir algo a como dé lugar, el rostro pálido de mi hermanita no me gusta… menos el de mamá.

Tomaré la primer bicicleta que encuentre en el camino… quiero llegar temprano al basural… allí los ricos desperdician y algo encontraré al hurgar.

No me gusta que me rapen la cabeza, pero los piojos no dejan de anidar, se roban mi poca sangre y aumentan las tristezas de mi hogar.

Ya no puedo con mi sarna… hasta los perros me hacen correr…
Qué miradas, qué gritos a mí me ahuyentan… más  sólo tomo lo que necesito… y no es placer.

No me gusta arañar paredes, ni ser invitado a vender polvo blanco, ¿pero a cuántos de los míos, de su necesidad aprovechados, han llenado las arcas de su ambición?

Qué triste diviso mi horizonte, pero debo regresar a casa… encontré una muñeca de trapo para mi hermanita, y para mi madre un rosario de cuentas negras para que ella apriete en sus manos y le diga algo a Dios.

Aquí… donde los buitres se nutren… aquí a pesar de mi escaso tiempo a disfrutar, escucho el  trino de las aves, aún sonrío…  aún espero en silencio a mi papá.

Pero no me detendré ante nada… a mi casa un bocado de alimento llevaré… no importa  si mis manos están llagadas,
Ni importa si muero de sed.

Allí, está… en el rincón de mis cariños, una madre linda como un amanecer, ¡qué  bella y hermosa mi madre santa!, sus abrazos me llenan de regocijo y su agua de panela dulce, calma mi sed.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 11/12





















MI CAROLITA...

Hola mi gordita, quiero decirte que todo espera como cuando te fuiste, un año es tan poco y me parecía que fue ayer cuando te despedí.

Deseo que te sientas bien en casa, con lo poco o mucho que podamos brindarte, que consigas un trabajo donde te sientas bien, yo no pretendo obligarte a que estés a mi lado, pero también me gustaría que fuera cerca pero sería más feliz si fuera aquí cerca a mi corazón.

Ahí están tus cosas en el mismo sitio... tal vez algún inquieto haya hurgado en tus libros, pero ahí están, tu ropa, el olor de tu perfume, la misma lamparita verde, vuelta mierda... (compañera de alcoba),tus libros de matemáticas, tus notas, toda tu ropa guardada como la dejaste tal vez esté llena de comején... pero lo importante para mí... es que regresas y que hasta que no estés aquí entre mis brazos, no  dejaré la inquietud de pensar en ti.

Una sencilla flor navideña está a la mesa, esperando por el brindis de éste año que comienza y también por escuchar el cantar de tu sonrisa y las carcajadas con Juan Carlos que a todos se nos pegan... sólo decirte: Gracias corazón por existir en mi vida, por tu preciosa llegada en aquél caballo blanco de ojos azules que te penetró en mi vientre para que pudieras extender tus alas y regalarme tu mirada, y gracias Al Jefe que fue generoso conmigo y te regaló la figura que hoy tienes para alegrar mi vida.

Te quiero mucho...

Tu madre cansona...





¿Porqué comparto ésto con todos?, porque muchos de los que hoy me acompañan conocen mi historia que a través de mis escritos les he dejado. Mañana regresa mi niña de Alemania, un viaje soñado, logró conocer muchos sitios, aprender el idioma pero ante todo... se dio cuenta que no hay nada como el hogar y las personas que nos conocen y nos aman de verdad, las experiencias tristes quedan allí, esas no las traeré si ella no desea, sólo lo hermoso que sus ojos vieron es lo que guardará por siempre en su corazón. Y aquéllos desconocidos que le dieron una mano aún sin conocerla, , y para todos los primos y familiares que siempre la apoyaron con tanto cariño,que Dios los bendiga.

QUISIERA...

Quisiera decir lo siento, tantas veces, pero no
No lo siento qué pena... no aguanto las cadenas
Quiero ser libre como el viento y hacer lo que me dé la gana

Mi pensamiento libre... ¿te molestan mis palabras?
Hay una solución: No las leas...
¿Te molesto yo?... tu también a veces me desagradas.

Quisiera saber perdonar del todo... pero sólo soy humana
Mirar que estropean a otro y quedarme callada... pero no debo
Quisiera hermoso diamante sin tallar... hacerlo con mis manos
Pero tu dureza necesita de un taladro muy fuerte y a la vez fino
Unas manos que se endurecieron trabajando para ver tu brillo
Y unos ojos que saben descubrir cuánto vales con solo mirarte.

Quisiera ser la esmeralda fina de mi tierra...
Surcar los bosques que habitan en sus ojos
Sonreír siempre, pero hasta la sonrisa es vaga
Quiero tanto... deseo tanto... pero todo es tan vano.

Quisiera elevar mi cometa que marche a donde ella desee
Que se descanse como una gaviota en el camino
Que llegue a tu alero y arme un nido
Y al finalizar la tarde... se extasíe con el canto de las olas.

Mi boca... no sólo para besar... pero se me antoja hoy
Tu lengua en la mía... mis ojos en los tuyos
Mi piel dentro de la tuya sin importar nada
Y mis manos... que se extiendan sobre ese oasis
Tu piel canela y la mía para convertirnos en un caliente café...

Es más... recordé que no he tomado el primero del día
Iré por él mientras viene otro sueño y otro
Mientras observo en detalle los ojos de Verónica
Parecen un rayo de sol sobre los míos
Y espero a mi gordita que mañana llega.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 11/12
 ·  ·  · Ha

UNA MIRADA EN MI PUERTA

Alguien dijo: mañana voy... espérame
Te ayudaré en las faenas de tu día a día
Aquí estoy esperando... me atendré... de nuevo lo mismo
No puedo echar raíces aquí aunque quisiera.

Alguien también en una barca me espera...
No iré... no por ahora... mi garfio no sirvió
Mi ojo tuerto se agravó... mi lora salió de fiesta.

Alguien me echó de su nido... qué fastidiosa suelo ser
¿Quién me entiende?... a veces ni yo misma
O suele suceder que soy yo quien menos me comprendo.

Alguien me miró de reojo... torció la boca...
Pareciera que no estoy a su altura...
Pero es real y no debo molestarme ella mide 1.80
Yo 1.59... soy talla menuda.

Alguien quiso darme un abrazo hoy...
No puedo dar la espalda... aquí estoy...
Pero exijo también un beso... y un pañuelo blanco.

Alguien trina en mi ventana...
Era sólo un niño... un pequeño niño buscando botellas
Sus ojos tan brillantes... su mirada tan tierna
Parece también que hoy olvidé orar y doblar mis rodillas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 11/11