sábado, 14 de junio de 2014

MI MUÑECA


MI MUÑECA L2R

¿En dónde estará mi muñeca?
Recuerdo que era de trapo,
ojos azules como trocitos de cielo,
un gran traje de seda de varios colores
y debajo, un pantaloncito largo,
con orillos de encaje.

Un día inquieta, queriendo robar sus luceros:
¿qué será ese brillo de perlas?
con una roca tal vez descubrirlo pueda,
saber de dónde sale lo que hay dentro
y se queda palpitando en la mirada.

Pero no, eran de algo extraño,
se volvieron añico sus preciosos lentes,
parecían estrellas vivas por donde miraban,
luciérnagas que alumbraban mis días,
y se quedaban viéndome en las noches.

¿Qué habrá sido de mi muñeca bonita?
Recuerdo que de vieja daba pasos pequeños,
me veía cada vez como si acabara de nacer,
y yo, la contemplaba como una bella rosa
posada en un altar,
¡tan linda!, ¡tan perfumada!

¿Alguien me puede decir en dónde está mi muñeca?
La busco en momentos de angustia,
cuando recurre soledad y el dolor me aqueja.

¡No quiero imaginar qué ha sido de ella!,
sólo quiero el brillo en los ojos,
de mi muñeca vieja…

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, junio 14/14

HILOS DE PLATA


Tatyana Deriy

HILOS DE PLATA L2R

Bordó el colibrí un nido
con hilos de plata,
enredó luces para un día
que brotaron como flores
entre las ramas.

Hilos de plata fueron
sus manos pequeñas
su voz de mansa quebrada
para endulzar la vida
de quien la viera.

Un manto de seda
asoma en el bosque,
enfría la piel, y arropa las hojas,
la nieve es el tiempo
que nada perdona,
y vuelve blanca la cumbre
como las esperanzas.

Al abrigo tuyo,
todo era más limpio
oraciones van y vienen
como el humo de la leña encendida,
y las cenizas, que parecen sabias
nos recuerdan que todo se acaba
que todo marcha,
más la belleza de un hilo de seda
temblando en una corona de niña,
seguro se queda.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 14/14


Foto: HILOS DE PLATA
Publicado por Raquel el 14 de Junio de 2014 a las 6:50pm

Bordó el colibrí un nido
con hilos de plata,
enredó luces para un día
que brotaron como flores
entre las ramas.

Hilos de plata fueron
sus manos pequeñas
su voz de mansa quebrada
para endulzar la vida
de quien la viera.

Un manto de seda
asoma en el bosque,
enfría la piel, y arropa las hojas,
la nieve es el tiempo
que nada perdona,
y vuelve blanca la cumbre
como las esperanzas.

Al abrigo tuyo,
todo era más limpio
oraciones van y vienen
como el humo de la leña encendida,
y las cenizas, que parecen sabias
nos recuerdan que todo se acaba
que todo marcha, 
más la belleza de un hilo de seda
temblando en una corona de niña,
seguro se queda.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 14/14

Foto: HILOS DE PLATA
Publicado por Raquel el 14 de Junio de 2014 a las 6:50pm

Tatyana Deriy

Bordó el colibrí un nido
con hilos de plata,
enredó luces para un día
que brotaron como flores
entre las ramas.

Hilos de plata fueron
sus manos pequeñas
su voz de mansa quebrada
para endulzar la vida
de quien la viera.

Un manto de seda
asoma en el bosque,
enfría la piel, y arropa las hojas,
la nieve es el tiempo
que nada perdona,
y vuelve blanca la cumbre
como las esperanzas.

Al abrigo tuyo,
todo era más limpio
oraciones van y vienen
como el humo de la leña encendida,
y las cenizas, que parecen sabias
nos recuerdan que todo se acaba
que todo marcha, 
más la belleza de un hilo de seda
temblando en una corona de niña,
seguro se queda.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 14/14

MARIPOSAS -2-


MARIPOSAS -2-

Lindas mariposas del ayer
en trajes de seda pasaban
rubores les engalanaban
de loca pasión.

Y un jardín florido
fueron sus ojos
sus bocas poesía,
manos laboriosas
bordando escarpines,
grabando el amor
en letras pequeñas
con hilos de oro,
¿qué más afán?

Lindas mariposas se han ido
¿qué las habrá reemplazado?
de seda y de lino sus alas
sus corazones de oro,
¿quién los habrá robado?

Se fueron, con la luz de una tarde
marcharon por siempre
quedando de recuerdo sus alas,
como rotas galas
de un lindo ayer
que jamás volverá.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 14/14 

TE QUIERO

QUE NO REGRESE

Foto: Art by Eric Wallis
Art by Eric Wallis

QUE NO REGRESE L1R

Abrir la ventana
como las aves sus alas,
recibir el sol de un nuevo día
con una sonrisa y nuevas ganas.

Amar lo sencillo,
abrazar al mundo en un poema
juntar la música toda
ser brillo en la noche oscura
aunque nos delaten las penas.

Escuchar sonidos de tambor
líneas de notas que bordan el tiempo,
no más lágrimas ni dolor
sordos al ruido de afuera,
alertas a los sonidos de adentro.

Que no regresen los malos vientos
hálitos a gritos sin risas ni aliento
no habrá besos ardientes
se los llevó la mala suerte,
pero abro mi ventana,
hay una luz divina que brilla
aunque tu amor esté ausente.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 14/14

SI LLORA EL VIOLÍN

Foto: Sylwia Mecik
Sylwia Mecik

SI LLORA EL VIOLÍN L2R

Cuerpo de mujer tiene el violín
pareciera llorar al instante
y entre flores el bosque danzante
brisas y aromas te alejan, 
como persiguiendo sombras
que besan las rocas.

Si llora el violín
se acaban mis penas,
la madera curtida con el tiempo
regala mejor armonía,
saboreo tu boca
tu sal me convida.

Una queja se ha ido
sin buscar más letras;
pero si llora el violín
¿a mí qué me queda?

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 14/14 

LLOVÍA

Nada importaba mientras estabas, y el cielo era cómplice en nuestras pieles cuando llovía.
Nada importaba mientras estabas, y el cielo era cómplice en nuestras pieles cuando llovía.


LLOVÍA L2R
13 de junio de 2014 a la(s) 0:11

Bellos recuerdos de nuestra niñez,
nunca habrá otras lluvias como esas,
cuando despojados de miedo
las vimos bajar por la loma,
como ríos pintados de amarillo,
esos son los recuerdos de las lluvias mías.

Al pasar al río, una nota cantó,
que volvió poema al llegar al mar,
de seda su traje fue soneto al amor
cuando en azules aguas plagiaron un verso
de ríos y cascadas, de arroyos que bajaban
desde los tejados rojos,
donde mis gritos se juntaron a los tuyos,
y mis ansias locas quedaron en tu boca.

Llovía lo sé, la desnudez no fue mía
fueron culpables los besos que sonaban
en el duro asfalto cuando ella caía,
tan dulces sus gotas pegadas en la piel,
cual si fuera en un instante un clavel
que encendido formó una aureola,
para quedarme contigo,
cual ola juntada en el  mar.

Pero marcharon, todas se unieron
formaron orquestas sonoras
y el viento rugía como embravecido toro,
cayeron tus brazos, se enfriaron los míos
cuando al verte marchar lejos sin verme otra vez,
un viejo recuerdo de aquel triste día
contó de perlas en mis ojos,
que también llovían.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 13/14


FUSIONADO POEMAS DEL ALMA

Un poema fusionado, mi parte se viene conmigo  en Poemas del Alma.

¿Qué recuerdo de mi viejo?,
diría que tan solo su mirada 
los negros topacios de sus ojos
y su voz tan dulce como una quebrada.
De mi viejo, sólo alegría
carcajadas envueltas a ratos en llanto
un diluvio de penas fue su vida
que afrontó con valentía
y nos enseñó a llorar riendo,
pues el único tesoro válido, nos decía,
es dejar una huella de amor en el camino.
Mi cucho, tan lleno de pecas
sombríos amigos hubo, pero también, buenos hermanos
valoró de la mujer su belleza, igual que a una flor
y el canto del campesino con un bulto al hombro
fue su eterna canción,
su único fusil disparó al corazón
sus granadas fueron versos de amor,
¿qué más podría decir de mi viejo?
si continúo me paso, si freno, debo llorar.

Verónica Raquel

PARTE DE OTRO POEMA

ROMPECADENAS 

También se viene conmigo mi parte.

¿Qué cadena puedo romper?
Me gustaría reventar las cadenas que corroen, 
que nos atan al odio de un hermano,
al injusto paso por la vida, sin ser ramera ni artesana,
¡oh cadenas!, cuánto dolor hay en mis manos,
todas mis lágrimas ¿quién las conoce?,
pero se ha quedado temblando en mi boca una perla,
teme brotar un grito de mis labios ante ingrato mundo,
donde caminamos sin dejar huella
desperdiciando el don de la vida odiando.


Verónica Raquel

Lee todo en: Poema 63. ROMPECADENAS, en Poemas del Alma

PARTE DE UN POEMA (POEMAS DEL ALMA)

AMOR, NUNCA TE ALEJES
(MI PARTE  )

Te diría que nunca te alejes
¿pero sabes qué?,
¡me cansé de rogar por tu amor!,
¿qué me has dejado?... tu olvido...
parezco rosa sin riego en un viejo jarrón.
¡Aléjate si te da la gana!,
me cansé te lo aseguro,
para el amor ¿cuál es el seguro?,
si el hombre nos deja por una joven
y la mujer por otro más ardiente,
no seré yo la que te ruegue
por un amor indolente.
Así que lo sabes, ¿que te ruegue?
¡Mamola!, ¡me rechinan los dientes!

Veronica Raquel 

¿Y PARA MI POETA?

¿Y PARA MI POETA?

A ti mi poeta dulce
escritor de la calle
alardeando letras
para que más te ame.

¿Qué hay para mi poeta?
Incansable nos deleita
imágenes, obras, sueños...
¿Estaré acaso en los tuyos?
porque desde aquél día
eres mi poema favorito.

No te alejes que pueda olvidarte
aquí estoy, pegada de una página
diciendo con letras sencillas
que te quiero, como eres,
mi amado poeta de la calle.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 13/14 

LA MÚSICA

LA MÚSICA

La música es la poesía más bella de todas,
un son de guitarra, una mujer de madera, 
un hombre de roble.

Por un poema que dance con el viento,
escribiría un sueño,
pero si tiene sonido, escribiría ese "te quiero",
que ha quedado pendiente en cada letra no escrita,
en cada hoja por caer de un árbol.

En la música nos confundimos en un abrazo sin color de piel,
el son es como un sol danzando sobre los bosques,
y una cascada bajando por la cuesta.

¿Qué sería del mundo sin música?
Canta el gorrión y el corazón se conmueve,
canta la rana y el amor llueve gotas desde el cielo,
cantan las hojas, y la brisa se empeña en perfumar el ambiente
con sones ardientes que de ti me antojan.

Música, la diosa del mundo, la reina del amor,
la poesía engalanada en sonidos perfectos
que llenan el mundo de esa sonora fantasía,
como un sueño que se diluye entre las hojas de un otoño,
más no muere, porque ante cada silencio
nace un hermoso poema
y al morir una flor nace una semilla.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 13/14

ANOCHE 2

Buscó refugio en la más alta montaña y desde allá nos vigila, y desde allá nos ama.
Anderson Q.E.P.D.

ANOCHE 2
13 de junio de 2014 a la(s) 19:15

Anoche te vi cantando
cerca  del roble amarillo,
contabas de dulces sueños
al manso arroyo y al mirlo.

Anoche vidita mía,
te vi sonriente y hermoso;
y cada perla en tu boca
eran las  blancas flores del bosque.

¿Qué tienes en estos días,
que subes y bajas la cuesta?

Asómate a mi ventana
¡ven mi amor,
nada te cuesta!

Anoche cariño mío,
no hubo más despedidas;
corrieron todos de negro,
¡qué fuerte melancolía!

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 13/14


Buscó refugio en la más alta montaña y desde allá nos vigila, y desde allá nos ama. 

DESDE AQUÍ


Joan Marti

DESDE AQUÍ L2R

Allá quedó el olivo
las uvas maduras,
vivieron los viejos
sus penas duras.

Caminó un sendero
plantado de cardos
florecieron las penas
junto al manso lago.

Allá, a lo lejos
sonó un campanario
volaron perdices del campo
sonó una guitarra.

Recordé que un día
fueron besos la brisa,
las flores sobre la mesa
regalaron sonrisas.

Un tejido de orquídeas
en rojos tejados,
una huella en el camino
que el tiempo ha borrado.

Y quedó la casita
que nada ha cambiado
sólo la puerta con nuevo candado.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 14/14



EN EL ESPEJO


Mary Jane Q. Cross


EN EL ESPEJO L2R

Estaba la niña viéndose en el lago:
esa que está ahí, ¿quién la habrá pintado?
no sé cómo soy, ¿seré la que mueven las brisas?
¿quién seré yo?, me tiemblan las risas.

¡Qué bonita es!, morena su piel
un carbón encendido parecen sus ojos
su boca, una rosa fresca en la primavera,
sus manos ¡qué bonitas!,
¿sabrán bordar calcetines?
tal vez sí, enredar hilos de seda
coleccionar piedras del río
que parezcan viejos corazones.

Ahora se esconde,
pasó una palmera
un tronco bogó sobre su rostro
una flor que no fue primavera.

¡Tan linda!, se parece a mí
¿seré yo?, está joven, el sol pegó de frente
tiñó su piel de oro, ¡qué blancos y divinos dientes!

Si río, seguro me verás
si sueño, los árboles trinarán
más tarde volveré a mi espejo,
parece cristal fino tallado en las sombras
¡qué bello se ve el cielo, cuando me nombras!

Acaricia mis manos ¿llorando me ves?
¿qué tienes espejo que luces tan triste?
están bajando lágrimas del cielo
que más blanco y translúcido te visten
y así puedo verme en tu espejo
pintado de cielo, de sombras del bosque,
de árboles y ramas, que sólo pasan y pasan
mientras sonríe mi rostro
y se contenta mi alma.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, junio 14/14