lunes, 24 de abril de 2017

LA VOZ DEL DOLOR/A Omran Daqneesh (111)

Miró sus manos y vio que el mundo era gris,
Pero negros los corazones y las gentes
Que parecían muertos vivos sin alma.


LA VOZ DEL DOLOR/A Omran Daqneesh (111)

Hay una voz que nos grita: ¡Basta!...
Sacude el polvo de tus manos y pies, y anda;
Limpia la sangre de tus dedos y ven,
Que hay una tarea más grande que matar la vida.

 Debemos reconstruir y limpiar el dolor que ha tocado fondo,
Secar de los ojos, esos ríos y mares que inundan los trajecitos pintados,
Y sopesar qué tan responsables somos ante el Dios de nuestra fe,
De la crucifixión nueva y fresca de los niños de Siria.

Hoy se llama Omran Daqneesh,
Mañana puede ser mi hijo, o el tuyo.
Nadie puede estar dividido en estos segundos
Cuando una guerra nueva se pinta de colores
Y se disfraza de favor y de honores.

¡Suficiente!, que los dragones tuerzan el cuello,
Que no se crean las aves más poderosas, ni los lagartos más veloces,
Porque la existencia es un tanto demasiado pequeño,
Para destrozarla de manera tan salvaje e indolente.

¡Levántate!, limpia tu corazón y sé oruga en una rama verde,
Aprende a meditar en tu propia cárcel y luego abre tus alas
Al jardín inmenso que se nos ofrece.

Si has llegado a este mundo de sombra oscura
En la vida de los inocentes,
¡Qué desaparezcas con ella al instante!,
Porque la vida es obra sagrada y no ha de ser tocada
Ni siquiera, por el aire que te ha besado.


Raquel Rueda Bohórquez
Colombia
23 04 17

RNDA 260417