sábado, 29 de abril de 2017

ÁMBAR (123)

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Lágrimas de un Neem

ÁMBAR (123)

El ámbar es una joya que flota en el mar, pero también son lágrimas de árboles. Estos lamentos son de un gran árbol a la vuelta de mi casa, un Neem, que tiene muchas propiedades y beneficios para el hombre, ante todo insecticida y muchos otros que no sabemos apreciar. Es como tener a un gran hombre abrazándonos y llenando de frescor la casa.

Pasé cierto día y vi sus heridas, sentí que un Nazareno lloraba y tomé sus lágrimas entre mis dedos y ahí se volvieron de cristal.

Quise recogerlas mientras le decía: ¡Lo siento mucho! Me sentí de brazos caídos ante lo injusto, me creí un ave sin plumas intentando volar en un mundo sin árboles. 

La gente ya no sabe qué otro delito inventar, y me fui a casa con sus penas entre mis manos.
Cada vez que voy por ese camino, observo su talle; la corteza arrancada con el filo de un cuchillo y sus hojas inexistentes, que poco a poco se fueron con las brisas de abril.

Un día cualquiera no estará ni su recuerdo, pero el ambarino de sus lágrimas, se conservarán por siempre en un rincón de mi hogar, hasta que pueda volar como las blancas garzas, por sobre las neblinas que se alejan sobre el ancho mar.

Raquel Rueda Bohórquez
29 04 17