domingo, 9 de julio de 2017

AL JABUTICABA (9) R

AL JABUTICABA (9) R


Si el poeta pudiese otorgar desde su alma
flores sobre su talle como el jabuticaba
y convertirlos en vino rojo, cual sangre de drago,
podría creer en todo, sin abandonar lo demás.

Cubierto de flores y frutos de pies a cabeza
te vi soberano en un terreno falso,
pero las aves se juntaron y aplaudieron las abejas
con sus alas abiertas y sus patas llenas de oro.

Tanta flor y tanto verso juntos
jamás lo creí, ni en los mejores sueños,
rojo fruto, flor hermosa, aroma y Dios.

¿Quién puede hablar de ti
sin doblar las rodillas?

Raquel Rueda Bohórquez
09 07 17










LA PANTERA (8) R

A la distancia, el Jabuticaba extendía sus dominios, las flores brotaban de su pecho y se extendían hacia las ramas, la magia de unos días las convirtió en uvas y el vino escurría versos rojos por entre lo añoso del árbol.

LA PANTERA (8) R


Tengo ojos de pantera
que iluminan en la noche
la hierba húmeda del bosque,
mojada entre guijarros
y ojos de búho en su derroche.

He caído bajo ante tu calor,
temo caminar y vuelo en mi andar
con aplomo y dignidad,
para fundirme en tus ojos y tu carne
y dejar tu alma volar.

Soy la piel para las estrellas
y las garras para el filo de la noche
donde hallo en un árbol mi descanso
y entre su follaje mi ánimo.

Doblo las rodillas ante ti
para luego brindar con tu sangre
que tiene el sabor del vino rojo
exprimido de las mejores uvas
que se crecen y se alargan
entre surcos y surcos de pestañas.

Semejo el árbol uva
brotando amor desde su talle,
y en flor soy hermosura
que se funde y alardea en el valle.

Raquel Rueda Bohórquez
09 07 17