EN EL VIENTO
Quise ser luciérnaga en el viento
y al quedar suspendida girando
un ave quiso devorarme
me espanté asustada
para mimetizarme en una flor.
En el viento te soñé
atrapo tus suspiros
sin calentarme, tibia como una lámpara
llena de aceite para la hoguera,
donde quedarás atrapado al segundo
y entre mis llamas danzarás,
sin ser herido siquiera
volverás como brizna
beso ardiente pegado de la piel
nos multiplicará
al estar de nuevo tu ráfaga
besando tules rojos y amarillos,
ansiando calores anochecidos
y siendo bronce derretido al cerrar los ojos
apresados en el ámbar de una mirada,
a la distancia,
tan solo eso,
pero amándonos
¿será?
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, 21 julio/14
Bienvenidos a mi blog, una experiencia de sanación, proyectándonos hacia el planeta verde, y el respeto que debemos al derecho de existir de los seres que nos acompañan en éste corto viaje por la vida. Gracias por ser parte de mi pequeña historia REGISTRADO DNDA REGISTRO AUTOR COLOMBIA
miércoles, 23 de julio de 2014
POESÍA Y AMOR
POESÍA Y AMOR
¿Puede existir la poesía sin el amor?,
ellas son siameses, nacieron unidas
como el mar y las rocas,
como la playa y la piel desnuda
la montaña con los árboles,
las palmeras con la brisa.
Alas abiertas de gaviota:
¿podrías atrapar un amor poeta?
sí, -responde- te lo entrego en versos
de a poco, para que lo saborees
y lo conviertas en un gran libro
para ser leído por las estrellas.
En la orilla imaginé a un globo de rojo traje
paciente asomando, ardiente esperando,
pero su espera fue para mi
piel encendida,
arcilla en las manos del alfarero,
asomó el rostro uno de los más bellos poemas
un galán arropado de fuego y luz
declamando al mar y a la playa
para que las gaviotas siguieran volando,
y mi yo siguiera soñando.
El ermitaño salió de su escondite
acarició sus cabellos negros
y se hizo de noche…
¿Hay poesía en la noche?
-claro que sí -respondió el búho-
sólo calla, recuéstate un rato
y una sábana oscura
hará brillar miles de poemas en el cielo
donde la cortesana luna
será un motivo para el declamador,
y la voz del viento, una razón.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 22/14


ABREVADERO

Jose Nisio (ฺ Breziya 1906-1974 )
ABREVADERO
Mi lengua áspera
tu boca y la mía
lamiendo tierra
sorbiendo vida.
Pequeños andaluces
de traje moreno
pechos esponjados
encendido fuego.
Y un sonar bonito
de niños cantores
el ruido del bosque
atrapando amores.
¡Huele a vida!
escucho tambores
almas que vagan
regalando sones.
Y entre las cercas
pequeños gorriones
alares de arañas
casitas pequeñas,
donde caracoles
van y vienen
despacio orando
silenciosos amando.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 22/14
LA GARZA BLANCA
LA GARZA BLANCA
Como una flor
adorna el lago
inventa un sueño.
Al bosque
reclama un jilguero,
abre sus alas
atrapa un te quiero,
y en su pico
cual amarilla flor,
guarda un tesoro
para un amor.
Más luego
viene la tarde;
un abanico
se forma en el aire
y el hada se aleja,
con gran donaire.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 22/14
BUSCABA UNA FLOR

Image by Tony Goldman
BUSCABA UNA FLOR
Entre todas las flores
al fin te hallé,
encendido pecho
diamante negro
divina imagen,
componiendo versos
en un lindo gajo
cuando pensaba:
¿qué es la vida?,
ni Segismundo
me respondió.
Pero al instante
un parpadeo,
lluvia de soles
bajó de un árbol,
pequeño el corazón
sonajero se volvió
para un niño cantor
que viajó temprano,
vestido de púrpuras
dejando un traje negro
por siempre
en mi alma,
y una sonrisa
de ruiseñor
armó una orquesta
en un bosque puro
donde un artesano
pintó una flor.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 22/14
DICE EL MIRLO

John Pototshnik Fine Art.
DICE EL MIRLO
El mirlo quiso declamar de nuevo,
repitiendo cada son: te quiero, te quiero
y al instante silencios y blancas
aprendido de memoria sin tiempo,
en su hogar de bosque y montaña
tejiendo una razón para el universo.
Siempre me dice cosas,
estuvo de nuevo aquí
donde florecen esperanzas
y la luz del día pasa
para dejar un contento
en medio de calores
y sonrisas de la tarde.
Siguen cayendo las hojas
hoy caerá una que fue hermosa
que también tuvo primaveras
pero su largo otoño dolido
la encontrará cubierta de rosas.
Huele a vida el cementerio
no guardan muertos las tumbas
es una pascua la venta
de flores yertas,
donde los muertos intentan
soñar que están viviendo.
Y el camino, tan cerca...
pero huyo,
me escondo entre rocas viejas
quiero parecerme a ellas
y cantar, viviendo el instante
sin pensar en los muertos
que se visten de blanco,
ni en los vivos que se engalanan
de negro.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 22/14
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