martes, 3 de enero de 2012

POR TI

POR TI

Por ti me enredé con la luna

Hice el amor con los atardeceres
Saboreé la dulzura de un amanecer soñado
Vestido de copos de nieve,

Adorné de rosa mis labios 

y me abracé a los lirios de la tarde.

Descubrí el placer de escribir un poema de amor
Al mirar un tierno pajarillo en cualquier rama
Extasiado como si quisiera sonreír con sus cánticos
Al ver morir las nieves ante sus ojos,
Y vislumbrar el verde esmeralda como una promesa.

Por ti aprendí a navegar espacios donde no estabas
A cerrar los ojos y entregarme sin reservas…
A viajar hacia ese cielo tuyo y observar tus negros ojos.

Descubrí el cristal que envolvía los cerezos
Imaginé que sobre tu boca estaban, y bebí de ellos
Como un néctar que me humedecía
Con ese vértigo que nos hace perder la cabeza.

Por ti cariño mío… aprendí a volar,
A divagar en el camino sobre una hoja muerta
Y a crear una historia sobre ella, aún sin tener vida.

Aprendí que eres el jardinero, y yo, soy el huerto
Donde florecen cada día nuevos azahares…

Y comprendí que al mirarte a los ojos
Encontraría todo lo que anhelaba 
Mientras tú,
Absorto te encontrabas observando la nieve
Que parecía convertir en blancas hojas mi existencia
Para llenar de sueños 
Que renacerían con un nuevo poema.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 3/11

LA PARCELA....




En una pequeña parcela
Donde sólo existan verdes
Y retocen los toches y los mirlos
Las palomas, los alcaravanes...

En éste espacio quiero vivir
Quiero morir mirando sólo esmeraldas
Con gallinitas de agua saltando entre las ramas
Y ver florecer los jardines con sus violetas
Y escuchar en el atardecer las ranas.


Sólo un rinconcito…
Donde descanse mi corazón herido
Sin pedir nada más...
Sólo una parcela donde cultivar pueda
Y saltar como gacela por el monte
Y corretear con mis cachorros y sonreír siempre.

Sólo mi lago... 
Mi verde lago, lleno de vida y bulliciosos niños
Donde los peces de colores me invitan a nadar
Las gallinas, los gansos los pavos danzan sus amores…

El trinar de mañana sobre los guaduales
Y ese sol... Ese maravilloso sol púrpura 
Que parece bendecir todo lo que toca
Y gritar una oración que revienta pastizales
Floreciendo entre ellos... Mis amados lotos.


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 3/12


CUANDO ESTABA EL CIELO AZUL

CUANDO ESTABA EL CIELO AZUL...

¿En qué momento se rompió el encanto?
El paisaje era ensoñador imaginándome en tus brazos
Bajo un colorido cielo desde la enramada de colores
Y ese ardor de caricias nuevas
Casi enajenando mis sentidos.

¿En qué segundo la herida marchitó la oda?
Estaba a medio camino y ya eras mi musa...
No comprendía la causa de tus desaires.

La banca de madera esperaba ansiosa,
Mientras nuestros cuerpos cada vez más juntos
Y las miradas más brillantes y los besos más ardientes...

Algo sucedió en el camino que aún no comprendo...
Cuando el atardecer pintaba rojo fuego
Y un inmenso sol parecía anunciar tormenta
Y nuestras manos tocaban e invitaban...

Se confundió el día con la noche...
No hubo la ansiada entrega...
El índigo nos azoró temprano
Sobre una rosa escarlata que teñía amores
Y se marchitó con mis perlas claras
En ese inolvidable atardecer
Pleno de azules.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 3/11

LA MECEDORA DE PAPÁ


Ella conoce el olor de todos
Las sonrisas que se pelean cada tarde
Fue tejida por las manos de Kico muchas veces.

Ella es quien consiente nuestros placeres
Cuando entre sus brazos descansados vamos
Y al recordar a su dueño primero
Una mueca de amor destila nuestros labios.

Ella es la humilde que todos aman…
Que como amante ligera todos desean poseer
Y en atardecer de sonrisas y cantos
Ella espera… en silencio con su habitual sencillez
Anhelando la tomen, la posean… la llenen de calidez.

Aún desvencijada, tantas veces operada
Y aferrados a la ausencia de aquél que tanto amó
Que aún en sus últimos instantes lo abrazaba
Y al cerrar sus ojos ella se venció.

Eres nuestra consentida y quiero dejarte un verso
Cuando de escarlata alguien te vistió…
Una nueva sonrisa dibujó algún rostro
Que aprisa corrió… y el primer puesto se ganó.

Creo que el día que marches… derramaré una lágrima
Pues aunque parezca sin sentido…
Tanto servicio y tanto honor… siempre recatada y silenciosa
Mi silla vieja… mecedor de ilusiones en medio de sueños
Cansancios que quedaron atrapados en tu mutismo
Mientras poco a poco… el óxido del tiempo te agotó.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 2/12



INICIANDO EL AÑO 2012

.
¿Cómo iniciaré mi año?
Creo que mordiendo los segundos a la vida
tocando tu boca y relinchando de alegría.

Lo tomaré como una copa de vino añejo
saborearé su dulzura y haré un pedido:
que mi brindis llegue a tu alero
desde donde me dirás: "te quiero".

Mi comienzo será mirando una luna creciente
sobre un cielo despejado...
un azul claro y una brisa de diciembre.

Aún queda ese rezago de frescura
y mis plateados cabellos al viento
y una sonrisa ebria de calor y sueños.

Tocaré puertas a mi paso y descubriré
que sin importar los años... todo continúa
todo se repite y todos envejecemos
mientras los cerros se transforman en nuevos
y el mar llora ausencias y gime oscuridades
y cubre playas con los desechos
que vomita en su desespero...

Ayer se fueron, hoy están marchando
mañana marcharás o iré tras de ti...
pero antes... quiero escucharlo de tu boca
con las copas levantadas siempre
brindando por un mundo mejor,
mientras te digo en el silencio de mis versos
que gritan y agonizan ancianidades...
"te quiero"... "te quiero"... "te quiero".

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 1/11


CUMPLEAÑOS 19- KEVIN


A mi muchacho le diré en su día
que es como una eterna primavera para mi
que es un encanto de joven
aunque a veces lo olvide.



Un sueño y muchos por cumplir
abrazos y cariños de mi parte
los pechos de tu madre siempre
que ocultan un corazón que te quiere
que nunca dejará de latir
y siempre añorará lo mejor para tu vida.

A mi muchacho una flor
o todas las de mi alameda
las que reposan en mi alma
y un gran beso con todo todo éste amor
que nunca morirá...

Estaremos de la mano juntos...
miraremos pasar el tiempo
envejeceremos soñando siempre
días maravillosos llenos de sol.


Un abrazo en tu día...
por un nuevo y maravilloso año
un día iluminado de sonrisas
copas levantadas con vino de cariños
mujeres que te consienten y te aman
siempre en tu vida de ruiseñor.


Barranquilla, enero 2/11

ALAZÁN

Con  la fuerza de un joven alazán
Agitando los resecos desiertos,
Con su altiva mirada y mocedad
Anuncias  que entre  tú y yo todo ha muerto.

Con los relinchos de tu boca joven que apetezco,
Como la flor a los colibríes
Y la miel al colmenar…

Bravía  esperanza  ensoñador espacio
Triste la mirada… muerta quedó en el ayer
Hoy brillan los ojos, se humedecen los ijares
Los abrazos brotan como manantiales.

Marchó mi potro veloz como las brisas de diciembre,
Con ese frío que cala huesos y entumece el alma…
Ya vi cómo levantan sus patas la pradera
Despiertan las garzas y se confunden en el vuelo,
Gritos nuevos aparecen en el desierto, 
Donde ayer sólo fueron quimeras y llanto.

Relincha fuerte mi alazán...
Allí te esperan juveniles potras
Que retozan de alegría al verte.

Ya no habrá cercas que saltar...
La libertad acecha como el león a su presa,
Y como la paloma vuela al atardecer…
Allí está el nido que la espera
Sobre un gran roble de flores doradas...

Corre... Tu fuerza y tu coraje ganaron la batalla…
El amor es la certeza de tu mañana feliz,
Mientras mis ojos te divisan en otros lares
Sonriente... Dibujando esteros de humaredas grises
Y un rojo sol desde el naciente ocaso
Pinta estelas de colores que hacen extender las alas,
A todas las aves que anhelantes buscan un refugio
Sobre los inmensos bosques,
Donde hoy habita la esperanza verde de nuevos retoños.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 3/12.

EL ATARDECER DE JORGE CARACCIOLO

EL ATARDECER DE JORGE CARACCIOLO

.
 Fotografía Jorge Omar Caracciolo-Argentina

Desde mi árbol observé el mundo
Talactitas de colores bajaban del cielo...
Nubes rosa envueltas en sedas de oro
Y ese azul... El de siempre tan inspirador de poetas.

Desde la enramada divisé una gran llama ardiente
Que penetraba mi corazón y sentí vértigo...
Una gran emoción en mi pecho al ver salir el sol
Y dibujar en el estero la divinidad de algo
Que hacía brotar en los escollos del camino
Las más hermosas flores.

Me robé tu paisaje como ladrón de quimeras
Quise inventar una oda, una elegía...
Más salió un sencillo poema 
Que mecido con la brisa fresca 
Me impulsó a extender las alas.

Aquí estoy... Es inmensa la pradera
Se tiñen de azul los mares 
Y como cristalinas serpientes
Las aterciopeladas aguas vestidas de bosque
Descienden desde los grandes cerros.

Alcanzo a percibir la fragancia de las orquídeas
Y el árbol que me cobijó... A lo lejos
Como una enramada oscura...
Donde mueren de placer los amantes
Cuando aparece una luna nueva.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 1/12.