lunes, 9 de enero de 2012

APARIENCIAS

Qué hipócritas solemos ser cuando vestimos corbata
Zapatillas rojas, gargantillas doradas, faldas abrillantadas
Más sólo somos, pedazos de carne que se torna putrefacta...

Pero si vas por mi lado y me ves muy harapienta...
Qué orgullo, qué vanidad... a pesar de parecer hermanos
¡Qué rápido volteas la jeta! Casi que cambias de acera…
Qué tal que tus amigos te vieran…
¿Y creyeran que somos la misma sangre?

Pero si de casualidad... me ves con el presidente...
¡Qué orgullo!... ella es mi tía... es mi hermana... es mi amiga
¡Tiene dotes de poeta!
Te pavoneas, me saludas y hasta un abrazo me entregas.

Qué mundo de apariencias el que vivimos...
¿De qué fantasía nos vestimos?
Desnuda tu corazón… es igualito al mío
Quítate el disfraz que no eres más que yo…
¿Tus cartones de qué sirven?
Tus trajes sólo tapan una carne que sin bañar…
Es igual a la del poeta,
Que se come las paredes de la iglesia de mi parque…

Ya por favor… deja de aparentar…
Deja de soñar que eres grande…
Grandes los cerros de mi patria
Más un aguacero los derriba…

¿Grande el poder y la gloria?
Sólo grande tú serás… como decía un pensador:
“Cuando dobles las rodillas… y digas una oración”.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 9/12

AMOR DE POETAS

jajajajaja! qué risa que me dá
Ésta locura de vida... éste momento del día
Cómo me río de los amantes locos
De las miradas perdidas de tus ojos en los míos.

Eres corazón de fuego... eres estrella fugaz
Eres encanto en la noche... bravío toro y becerro
Que si no me amas hoy... me cogerá un entuerto.

Qué risa cantarina la que tengo... de esos amores
Oh... diamantinas olas que se pierden en el horizonte
Donde los poetas gritan a los cuatro vientos
Qué sin ti amante mío...no encontraré mi norte...

jajajaja!... ¡ Vete a coser espárragos!... 

que nadie de amor se muere
Sonríe que estás tejiendo... corazoncitos de seda
Ropita rosa o azul... para tus tiernos quereres...

¿Quién dijo que las uvas verdes se añejan?
¡Bahhhh!! deja de ser pendeja... y ponte a leer un libro
Mira la playa cómo te invita... date un rico chapuzón
Y deja de llorar por un zurrón

que ni una lágrima tuya merece.

¡jajajaja!... me voy a morir de amor...
Ven mi tesoro escondido...
Dame un beso en la boca para callar mis sonrisas
Ven arrúnchate a mi lado mientras termino un poema
Y una carcajada nueva... nos contagia de sonrisas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 9/12

AMORCITO CORAZÓN

Sólo me invitaste un almuerzo...
Creo que a una sanchochería
Comimos puerco asado a la brasa
Ensalada con mucho guacamole
Y encima no podía faltar... el espumoso guarapo.

Ya empezaba el atardecer un roce de tus ásperas manos
Te miré... ahí estaba... ese brillo de luceros 
Y con palabras grotescas me dijiste: me lo m.... ?

Ya qué va... qué puedo hacer si la carne es tan débil
Mi amorcito corazón llegó como potro salvaje sin domar
Sus palabras... esas eran sus palabras
La manera de decir ¡cuánto me amaba!

Se inició el apuro... se pagó la cuenta...
En el agite de unos brazos que no dejaban que marcháramos
Sólo dijo: ¡vayan a comer mierda!... ¡yo me voy directo pa la cama!

Todo era presuroso y en medio de carcajadas
Salió mi amor... 
Regálame una caricia corazón -le dije-
Tan sólo un beso de tus labios...
Toma mi talle que ansioso espera por tu rico regalo...
Acaricia mis torneadas piernas...

Ya ahí... el camastro gemía como gimen las lobas en la noche
Fue un voraz incendio... las llamas se encendieron
¡Acuéstate!... ¡me desnudó con fiereza como un verdadero macho!
Olvidó mi boca, mis rosados labios... olvidó mis ojos que se cerraron en un impulso
Se perdió mi talle en el olvido de sus gemidos ardientes...
Y así... como los rayos penetran las praderas...
Se entregó al mar el oleaje bravío... yo sólo dije:

¡¡MMMMMMM!!... ¿tanta velocidad para dejarme con las ganas?

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 9/12

LA VIEJITA Y EL ESPEJO

LA VIEJITA Y EL ESPEJO L4R


La viejita estaba un poco más feliz que ayer

Observó el espejo y se dio cuenta que estaba empañado.
¡Si claro! -dijo entre sí- éstos espejos de ahora son engañosos,
te ves gorda cuando debieras verte flaca,
y flaca cuando en realidad eres una gorda...

Decidió que no confiaría más en esos espejos...
Empezó a detallarse... tenía un bonito cabello blanco,
¡era tan brillante y sedoso!... 
claro que sí era su cabello divino...

Observó en detalle su rostro, 
al fin y al cabo no tenía tantas arrugas
Esa mirada... si esa mirada verde, 
amaba a esa que la miraba del otro lado
era muy linda... 
¡Qué bella soy! -dijo la viejita -mientras seguía observando...

El cuello no tenía arrugas... ¡qué raro y a pesar de la edad!
No gustaba de cremas ni de pendejadas que le complicaran la vida
tenía un lindo cuello si señor... ¡ya no más!, 
realmente era preciosa.

Su piel era limpia y blanca 
y allí sobre esa tirilla colgaba una sencilla imagen
era una Virgen María que Sonia le regaló en navidad, un precioso detalle
además amaba su cuello 
porque soportaba lo más importante que tenía:
su linda y única cabeza.

Al bajar la mirada, 
observó en detalle sus pechos,
antes eran dos pomelos gorditos 
eran rellenos y hermosos, 
y esas flores rosas alguien las besaba y acariciaba
parecía que lo hacía con placer 
y también un poco de amor, pero ahora,
ahora sí que ese verraco espejo estaba dañado... 
Un poco caído su seno izquierdo, aún relleno y rosado, 
y las florecitas todavía se veían bellas, ¡para qué!...

Pero el derecho, 
algo sucedió con el derecho, 
estaba más levantado y pequeño 
le hizo recordar que sobre él estaba lo que era ahora,
un pensamiento lejano,
éste debería dejarlo en el ayer 
y admirarlo por lo que hoy representaba...

Gracias a él descubrió que la vida es efímera 
que debería apreciar cada segundo para vivir, 
sin importar que estuviera siempre sentada en un sillón 
escribiendo tonterías,
a ese seno lo amaba más que al izquierdo 
porque allí descubrió que Dios le abrazaba... 

La ancianita sonrió, lo acarició... 
Trató de darle un beso pero él se alejaba, 
entonces aceptó seguir detallando su cuerpo.

Su tronco... ¿tenía algunos gorditos?... 
no importaba, los espejos de ahora suelen ser mal fabricados 
y eso se arreglaría con una blusa ancha, 
a la larga, nadie la miraría nunca más 
como cuando estaba joven, 
también a ese vientre le tenía que agradecer la vida 
que fue plantada y que ahora retozaba 
como potros briosos a su alrededor, 
y a pesar de algunas lágrimas, 
eran lo más bello de su existencia, 
en definitiva, ese tronco era muy hermoso 
¡si señor!

Más abajo observaba un triángulo,
¿a quién le importa ahora?... 
Es un excelente órgano, 
bien diseñado, por donde la vida entra 
y se canaliza en medio de gemidos ahogados 
y movimientos ondulantes
que nos llevan a un exquisito placer, 
no era tan importante hablar de él,
¿ o sí? -pensó la abuelita 
con su sonrisa picarona, 
pero decidió que sobre éste triángulo 
hablaría a solas.

Siguió observando, -sus nalgas
éstas se llevaban el premio mayor... 
¿Quién creyera que una vieja como ella 
tuviera esas lindas nalgas? 
Cuántas jóvenes quisieran tenerlas, 
y lo demás, 
¿pues para qué se detalla?
es sólo el desfogue de su divino y hermoso cuerpo.

Bajando un poco, 
encontró dos piernas, pues sí, tenía dos
aún duras... sin estrías... 
unas lindas piernas que envidiarían las divas, 
y no eran de gigante, 
eran sólo las piernas que tenían el valor de sostener todo ese peso... 
¡Qué valiosas eran!, 
y por cuántos caminos la han llevado!...
¡cuántos senderos 
por donde el amor imaginado 
que ésta anciana loca creía!,
pero aquí estaban
con sus pequeños y lindos pies... 

 La abuela ya no se contempló más... 
-sonrió al espejo... 
le dio un beso a la vieja que la observaba y  dijo: 
¡¡Qué hermosa eres!! ¡¡Cuánto me amo!!

Ya se iba a marchar, 
había escrito su poema y recordó algo: 
¡Mis manos!... 
Mis amadas y benditas manos para acariciar, 
para donar… ¡casi que las olvido Dios mío!
Casi que olvido doblar mis rodillas 
y colocarlas como debieran estar,
pero no olvides que soy tu obra, 
pero ellas… ¡sí!, ellas se llevan el premio mayor… 

¿Sin ellas, cómo encuentro el triángulo 
y cómo tus brazos y tu cuerpo hermoso, 
y cómo los rostros de mis hijos 
y los de mis amigos?


Las benditas manos,
¡cuánto me quiero!

Las extendió al cielo, 
las pasó por su rostro 
y corrió de nuevo feliz 
a preparar el tinto caliente del día. 


Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, enero 9/12

LA SEÑORA LIGIA

Temprano levanté mi pierna hinchada
¿Quién dijo que el dolor acobarda?
Pero la fuerza interior seguía ahí...
No entiendo porqué siempre el llanto
Ese ahogo que te aprisiona sin saber por qué...

Aquí estoy de nuevo mirando hacia el mar de Bea Martin
Un azul tan intenso y tan cálido que diviso allí a lo lejos
Diminutas gaviotas que se discuten por un regalo,
Y también a un enorme pájaro negro que sin disimulo
Acaba de golpe con la riña,
y huye veloz con un premio que no era suyo.

Es la vida un camino incierto...
Tantas veces creemos merecer puestos de honor
Cuántas luchamos sin creer
que en el camino una diminuta roca te hará caer.

Cuántas descubrimos que andábamos a ciegas
Que alguien espera algo más de ti... siempre algo más
Pero a pesar de la fuerza que deseas
Te quiebras nuevamente y el dolor aqueja.

¿Qué valiente puede izar banderas cuando está caído?
Y los he visto... se arrastran ensangrentados mirando al cielo
Se levantan en su último instante y gritan
Entregando tal vez su último suspiro al Creador
Pero quién imagina que nuestra lucha pareciera no tener sentido
¿Cuando tu misión aún no la entiendes?

Quiero descubrir la mía...
Hay un nuevo amanecer para mí, mientras otros parten
Cuando elevaban una oración al cielo
Cuando niños correteaban agarrados a su falda...

No hubo momentos para despedidas
Una gran muchedumbre la acompaña...
Yo no quiero ir... no me gustan los muertos
No me agradan las miradas frías
Me gusta el brillo del atardecer que la esperará
Creo que ya llegó...
Una hermosa gaviota blanca la esperaba
Anunció que mañana vendrá por mí.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 9/12

DIVAGANDO CON LAS NUBES

Hace tan sólo un segundo lo comprendí
Ya... basta de soñar, el dolor aqueja
Olvidaré lunas, potros salvajes, colibríes
Nunca nombraré una enramada de colores
Ni tu alameda que tantas veces soñé.

Ahora mirando al espejo...
No es una anciana quien está ahí...
Soy sólo yo... un poco más madura
Como una manzana que aún no ha caído del árbol
Porque aún no es su tiempo...
Algún ave ha de pasar por ella.

El alcatraz fue olvidado en el camino
Mientras observaba las nubes ligeras
Disfrazadas de caballos blancos...
Alguien las empujaba en veloz carrera
Divisé un ángel en aquél potro de pie
Con una trompeta de su color
Montado al contrario de como debe ir un jinete.

Un demonio disfrazado de blanco me observaba
Miré sus ojos y me sentí horrorizada
Las nubes se apropiaron de mis sueños
Su carrera aprisa... y varios ángeles los seguían...

Seguí ahí...sobre la hamaca con mis pies levantados
Todo era silencio, en medio de un infinito azul...
Lo vi también... con mirada de enojo
Una lanza blanca en veloz carrera surcaba el cielo
Mientras en blanco mi mente estaba...
No era locura... ni era vejez... ni era torpeza
Una guerra desatada entre dos fuerzas gigantes

Aquí estaban los guerreros que seguían al mal
Mientras lágrimas de fuego descendían disfrazadas de cometas
Y sus ojos claros se desvanecieron con el paso del huracán.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 8/12