jueves, 15 de diciembre de 2011

DESDE MI PANTANO.


DESDE MI PANTANO

¿A quién escribiré cuando ya mis cantoras no se eleven por el cielo?
Auras descansadas que alegraban madrugadas…
Violín que cantas como sauce en la pradera
Sus ramas yertas se arrinconan
Desérticos espacios vemos, donde ya no brota ni la hiedra…

¿En dónde estarán los cánticos…
Las voces que suspiran de amor retozando entre los lotos
Gimiendo de placer sobre sus cristalinos lagos?

Pastizales revientan a la fuerza…
Reverdecen elegías a la muerte
Se nutren para el dolor y el vano placer
Que se servirá en copas llenas de sangre…

¿En dónde se posarán las cigüeñas
Que parecían rosas blancas llenas de vida?
Ahí están abriendo sus bellas alas…
Hemos de verlas volar…  son las últimas…
Hemos de tomar muchas fotos… han de quedar sus recuerdos…

¡Míralas! … ayer se nutrían de los campos que reventaban de grillos
Hoy adornan un clavo oxidado colgado en cualquier esquina…

¿En dónde están los inocentes que desaparecen ante nuestros ojos?
Creo que volaron… todos viajaron muy de mañana...
Cuando detallaban una salida de sol sobre un tronco perdido
Cuando alguna boca  tocaba un violín y una flauta alguien besaba,
Y un tambor gemía desde los inmensos cerros, donde  brotaba la vida…

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, diciembre 15/11