jueves, 18 de agosto de 2011

BAMBÚES...

BAMBÚES...


De nuevo posada en la misma orilla
el dolor agita de nuevo mi corazón
las palabras duras resuenan...
mientras a lo lejos se entona una canción.

Lámparas necias de mis ojos
las que añoran amar,
más postrada y de hinojos
una lágrima siempre ha de rodar.

Suenan a lo lejos vientos  de paz
más la guerra es un son de tambor
late aprisa no hay un duelo
mientras muero de dolor.

Suaves cantares que la brisa deja
cándidas campanas de ruiseñor
pósate cándido amor mío...
mientras escucho versos de amor...

Ya han viajado los nubarrones
los que llegaron marcharán  ya
me han dejado sólo tristezas,
¡ya niña triste deja de cantar!...

No sueñes con imposibles
nuevos látigos te harán llorar,
ya con tus penas tienes bastante
ven y te arrullas con mi trinar ,

mientras entona la brisa suave
sones de  palmeras y flautas tiernas
que suspiran  en las laderas
inspirándote sueños de libertad...

SHEILA
B/QUILLA, AG.18/11.

TENGO CELOS...


Tengo celos del aire que respiras...
de la enredadera que miran tus ojos
del sol que te acaricia y abriga
de las manos que te tocan...

Celos de tus atardeceres...
de las frases que te dicen otras
de los miles de besos que te envían
que me están volviendo loca.

Me abruman tus amaneceres
en brazos tibios de otras mujeres
en las humedades que no son mías
en los placeres que te excitan...

Tengo celos... me muero...
nunca los había sentido...
de las imágenes que miran tus ojos
desnudos insinuantes, palabras locas...

Celos que me enardecen y me agitan
que me revuelcan con sed infinita
de tus besos, de tus caricias ardientes
que son para otras...

Muero de nostalgia por duras palabras
por mi amor incierto que muere en silencio
por las horas de soledad sin tus manos
que rocen mi alma desde mi aposento...

Celos de tu mirada hacia el cielo
de las estrellas que te incitan...
de la luna, de los luceros,de los esteros
que se pierden en tus ojos de fuego...

Puedo decirte que de celos muero...
que mi estancia solitaria te añora
que mi calor se desperdicia con mis horas
y entre tanto empaño mis senos
que ansían por siempre tus manos.

¡Ohhhh por Diosss! qué celos tengo...
más no te enojes por eso...
es el gran amor que por ti siento
y la impotencia de verte tan lejos
y no poder respirar ni la brisa
que arrogante besa tus labios.


SHEILA
BQUILLA, AGOSTO 16/11.