martes, 22 de noviembre de 2011

VIAJERA


Y mi soñadora estaba ahí
una gran quimera cumplida
la maleta llena de promesas
tantas alegrías para sus ojos,

algunas tristezas para su alma.


Divisó su alameda 
recorrió el camino de sus ilusiones
miró la dulzura de las blancas nieves
y también protegió su figura de los miedos.

Mi niña organizó la valija de nuevo
prepara hoy su retorno...
calzó sus zapaticos de seda
para aprender a bailar tango.

Y aquí estoy yo...
mi maletón envejecido lleno de ilusiones
una mirada perdida hacia su norte
mientras lágrimas caen
regando mi vieja falda.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla,Noviembre 21/11