viernes, 4 de septiembre de 2015

LA GUERRA DE LOS COLORES [55]





TRANSCRIPCIÓN  al pie de la letra por mi prima Dora Isabel Santamaría, quien tiene la carta en sus manos y autorizó su divulgación.




...Zapatoca enero 4 de 1950 Señora Felipa B de Santamaria Esta le lleva mi cariñozo saludo aciendolo estencivo a Domingo y los niños y mis deceos sin porque la felicidad los acompañe. De mi vida le cuento que an cido mucha las amarguras por las que he tenido que pasar, ya hace un mes que estoy aqui con Socorro yo no puedo ya despues de que me acecinaron el abuelo vivir en San Vicente porque la vida se me ase muy amarga y con Isaias ser tan gullero yo vivo en una continua sosobra nada menos ayer supe que lo tenian preso porque resulto un hombre erido y se lo cargan a el, y con la percecucion tan grande que ay alla para los concerbadores me es dificil vivir alla con Isaias, Agustin se fue pa Cucuta con Anita no se que suerte corrieron porque no me an escrito nada de la muerte de Geronimo lo unico que le podemos contar es que el savado vino de mataperros muy contento diciendo que en el arenal del rio avian unos cachiporros comiendoselos los chulos al hotro
.dia eran las helecciones nosotros todos le rrogamos que ese dia no fuera porque corria peligro y muchos los que le rogaron que no devia pero el inistio que el tenia que ir a acecinar los animales a Don Laurentino y que a las nueve volbia a dar el voto , a mi desde que lo vi irce me cogio un sobresalto al pecho y un susto de que quiensave que cosa grave me hiva a pasar, eran como las 8 cuando empesaron a oirce totasos Agustin y Anita estaban en misa mayor y les toco salirce ellos y todos los que estaban en misa por en medio de las chusmas y el tiroteo estava que las bombas hacian temblar la tierra y la lluvia de valas se ohia silbar Agustin llego casi muerto de miedo y decia que cuando venia por la calle centia como juetacitos al pie de el al ratico llego Anita con los dos muchachos y la cirvienta y nuestro unico remedio fue cerrar la puerta y meternos todos al suterranio a esperar la muerte y pensando que Isaias estaba de jurado y sino en mataperros nosotros desde aquy oiamos la totiadera de puertas, bombas balas donde nosotros estabamos caian liencitos y viendo nootros por las endijas de la puerta pasaba docenas de arremangaos con pañuelos rojos al cuello, ese dia nos estuvimos ay y se llego la noche ni Isaias llego ni el abuelo tampoco



LA GUERRA DE LOS COLORES

PARTE I

Si el arco iris dejara de salir en el cielo, toda guerra tendría un fin


¿Qué significa esto?, tal cual, con errores ortográficos de mi madre que no terminó su primaria, y mi abuela que era analfabeta, pero aprendió a leer la biblia uniendo letras, preguntando y llegando al final a ser una gran lectora.

Esto es un documento histórico familiar, de lo acontecía en Colombia 9 años antes de nacer ésta dama, o sea yo, y desde que tengo memoria, sólo violencia en medio de un ambiente gris, se ha vivido, no conozco un día en donde no se hable de muerte, descuartizados, bombas sembradas como maíz, desplazados, gente que se adueña de los bienes de otros y continúan viviendo su vida llena de comodidades y falsa gloria.

Mis abuelos fueron gente muy humilde, de mi abuelo Jerónimo que lo conozco porque mi madre me hablaba de él, sé que era un campesino sin estudio, pero amaba el campo, las aves, las hormigas, con quienes conversaba y se deleitaba viendo todo lo que hacían, le cantaba al bosque sones de pájaros con una hoja de café en su boca, que no era sino para bendecir, besar y comer.

De mi abuela Eduarda, que era una mujer muy pequeña en estatura, 1.50 más o menos, gordita, de senos grandes y corazón enorme, que curaba mujeres con el pensamiento, hacía parir a muchas que ni los médicos sabían qué hacer, y curaba sus hemorragias y fiebres con hierbas y las uñas cortadas hasta el tope para no lastimar sus entrañas. Ella fue quien atendió partos en todo mi pueblo, en veredas, en cualquier sitio donde sus servicios se requirieran, y nunca supe de pago alguno, se contentaba con una simple palabra: “Qué Diosito y la Virgen Santísima se lo paguen misia Eduarda”.

Su labor fue como un perfume, no se veía, pero se sentía en todo ambiente donde estuviera, graciosa, juguetona, pero brava, eso sí, sabía plantar la mano ante una falta de respeto, y hacía sonar su voz, esa era mi abuela, un jilguero en la llanura de nuestra existencia.

Aquí la transcripción de una carta que después de mucho alegar con mi prima Dorita, alguien que tenía conocimiento de ésta historia, o sea mi hermana Sofía, me confirmaron que tenía razón, la letra de mi madre tenía sus huellas en nuestra mente y corazón, ese día mi abuela llegó como cuenta la nota, triste y cansada, después del asesinato de mi abuelo, descuartizado como un animal y lanzado al Río Curití, luego de eso, vinieron acontecimientos muy dolorosos para la familia, en medio de recuerdos de charlas de tíos y gentes que llegaban a mi casa, mis tíos uno huyendo y otro en la cárcel por algo que no cometió, y luego otras historias llenas de rencor y sangre, fueron empañando las pocas alegrías que pendían del árbol de la existencia, Rueda, Bohórquez, y cuanto apellido se antoje, todos vimos ríos de sangre correr y cómo moría la gente de tristeza, porque es que así compadres, la vida se torna en una carga pesada, a ellos les tocó la parte más dura, a nosotros escuchar y pensar que debe haber paz en nuestro país, ¡ya es hora!, nos estamos poniendo viejos los niños de ese ayer, ya mis tíos se fueron, no está quedando historia, o la historia completa se archiva para que nadie se entere que en medio de ésta guerra cruel, los niños nos crecimos asustados y con miedo a vivir.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre 4/15







ASÍ ESTOY [56]

ASÍ ESTOY [56]

Como un pétalo que ha perdido a su flor
dejándose llevar al antojo del viento.

Un círculo azul y yo en su centro,
pero tú en el centro de mi centro, 
¿comprendes esto?

¡Qué dulce es pensarte!
¿Has probado miel directo del panal?
De a poquito para que no empalague,
es así cuando suelo en ti pensar.

Y te veo, ¡qué tonta soy!
Todas te aman, ¿sientes algo por mí?
Tu respuesta suspira en mi corazón,
se ensanchan mis pulmones, 
escucho a Willie Nelson, ¿lo haces también?

Él dice en sus letras que el amor 
es una bendición que nos estrella,
y que nada importa lo que suceda,
son palomitas de maíz que explotan
pero llenan de calor y color la existencia.

Siempre te pienso
aunque no te esté pensando,
alego que a mi vida le hace falta un amor como tú.

¿Nos pertenecemos en éste vendaval?


Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, septiembre 4/15





ERES [57]

ERES [57]

Eres el impacto
Que llena de luces mi día
Y de mariposas
Mi estómago.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre/15


FE [58]

FE [58]

A veces,
Cuando estoy muy triste,
El mundo golpea sus flores
Contra rocas y arenas
De incomprensión.

Mis ojos son un mar
Profundo y vacío…

Pareciera que pierdo la fe,
Entonces decido pensar en ti
Y todo se llena de luz y color.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre  9/15