domingo, 16 de diciembre de 2012

¿SABEN QUÈ ME DUELE?


Fotografìa mi sobrino Anderson Rueda Lora. Q.E.P.D.

¿SABEN QUÉ ME DUELE? L4R

Me duele ante todo la indiferencia
Decir tantas cosas y no poder cumplir alguna
Dejar pasar la oportunidad de ser feliz por aullarle a la luna
Por permitir abusos y aceptar los de otros.


Éste año me ha dolido todo…
La marcha de mi madre… de mi sobrino…
De mí amado padrino
Pero sé…estoy segura de que están en un sitio de privilegio
Donde sus llantos serán cánticos entre luces
Confundidos con el horizonte donde el dolor calló para siempre.

Me ha dolido ver a todos los caminantes sin tierras
La falta de compromiso y amor con los animales
Los niños cantores de los bosques...
Las hadas de los jardines, quienes mueren con una daga en su corazón
Después de ellas mismas haber construido su cárcel en espera de una oportunidad
Esa que le robamos, sus segundos de vida besando flores
Viendo los colibríes como esmeraldas voladoras
Descubrir en cada aleteo de sus pequeñas alas
Lo mágico de la vida.

¡Cómo me duele todo…!  hay tantas heridas abiertas…
Las oportunidades… aquél paseo de tu mano que no hice a tiempo
Tan pocos sueños… la capilla de Pasto llena de rocas
Ese anhelo tuyo ,de doblar las rodillas ante el rostro de ese Jesús tuyo tan buscado
Tan amado y tallado como un diamante puro en tu corazón.

Tanto me duele descubrir las heridas y no permitir que sanen
Tal vez un nuevo rosario donde las carcajadas nos encuentren despiertos
Olvidados de todas nuestras inmundicias interiores…
De esas pestes que no permiten que otros puedan ver la luz del sol
Y buscar una oportunidad de navegar en los espacios hurtados.

Me ha dolido la piel de los niños entregados como alimento a los buitres
Los opresores, los falsos gobernantes que sólo desean aplausos
Olvidados de su misión navegan en fantasías caras
En tanto los pobres arrastran su tumba con ellos
Con sus miradas sin esperanza donde sus parcelas se cultivan de palmeras
Y les arrancan la vida a la fuerza robándoles el impulso de luchar.

Tanto me ha dolido todo…
No pretendo dejar atrás nada…
Debemos buscar los remos… pero no de madera…
Tenemos que dejar un sueño para los que vienen
Un dolor menos en los vientres de los caminantes de las frondas
Una espina menos en los labios, donde las lenguas sólo se utilicen para saborear la vida
Y los labios para besar a nuestros niños y seres amados.


Cada vástago herido en el camino será una daga nueva
Cada rama deshojada llena de plásticos y adornos falsos
Cada pequeño ángel herido y moribundo en el sendero
Donde nuestro odio se desquita con el más débil…

Esperaremos cada corrupto arrepentido…
Cada madre buscando al niño perdido y abandonado
Una alondra anidando en el mismo árbol donde dejó su nido
Y el mismo alcatraz como una flecha disparada
Buscando la mèdula  del cielo.


Voy en busca de algo que aún no sé…
Espero llegar a donde la nave me conduzca
Limpio el corazón dejando de lado mis rabias interiores
Tal vez observe de nuevo el paraíso olvidado
Y mis ojos se llenen de lágrimas no de dolor
Sino de aquélla alegría que se quedó en una tumba
Donde hoy pastan las blancas cigüeñas
Mientras mis ojos te buscan en el cielo
Confundida con todas las estrellas
De la mano de mi niño navegante
Con un cayado en sus manos y en sus labios una flor.


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, diciembre 16/12/12

AL MAR


AL MAR

Desde aquí, mansa calma presiento mi amado índigo
la música parece venir de tu interior
una gran ola me arropa... me desnuda
se agitan las mareas para morir y renacer
sobre la blanca arena que tiene sabor a ti

Me desnudo ante la seda de tu piel
tómame... acaricia éste traje desteñido
son tuyas mis manos... mis ojos...
es tuyo el sol ardiente que se copia en tu mirada
el alcatraz que parece salir de tus entrañas
lleno de bondades en su enorme pico.
Sabes del sabor de mis ojos... 
conoces de mis soledades sobre una roca
absorbes todo lo que soy... te admiro y te amo
necesitada estoy de un abrazo tuyo
para limpiar la necedad de mi vida loca.
Dulce mar... de tu color vivo enamorada
de las estrellas que se copian en tu fondo
del sol que parece penetrar en ti
que riega de esplendor dorado tu vientre
para que te agites en gigantes olas
que mueren al caer la tarde... apacibles... reposadas…
Dile a ese acantilado con alma de ángel   que me espere
que llegue como una caracola para yacer en su fondo
me confundiré con los corales y los payasos
para que mi sonrisa no sea falsa
y mi Yo  encuentre alivio en tu regazo.
Te dejaré un recado con las palmeras
ellas te  anunciarán que siempre estuve desvelada
a un paso de ti sin poder amarte
a un segundo de tus aguas claras.
Mi estrella azul... amor mío...
como la música es tu voz
un remanso en mi pasajera vida
donde esperanzada te busco un día
Para verte marchar de nuevo, sin una despedida.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla dic. 16/12