sábado, 25 de febrero de 2012

OTRO AMANECER SIN TI

OTRO AMANECER SIN TI L1R

De nuevo observando los cerezos
la música que incita a nuevos versos
sostenidos como suaves perlas
por el ánimo que traerá ricos frutos
dulces y jugosos a mi boca
como esos labios tuyos sin probar.

 Así mirando esos rosas
soledad temprana y amanecida
viendo sólo florecer el campo
en una estancia que se lleva mis cantares.

Aún no he dormido, temprano estoy
escribiendo y haciendo notas a mi amor…
ese amor que aparecerá de mañana
vestido de escarlata orando por mí
vistiendo mi traje de seda blanca
con mis manos cruzadas...

Detallo esa luna preciosa, cuarto creciente...
ya es de noche y aún estoy pensando en ti
mientras se desgajan los cerezos
y sucumbe el tiempo y llega el nuevo
y las alondras llenan de cánticos la alameda,
las violetas se encienden a besos
contemplando otro amanecer donde no estás.



Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 25/12

EN EL INFINITO...


Ya estoy aquí… las imágenes no tienen dueño
El viaje fue ligero, no quiero llantos…
La roca fuerte me sostiene como un cordero entre sus brazos
No tuve sueño, mis ojos siempre abiertos divisando la belleza
Sus cristales no eran azules, ni negros, ni dorados…
Eran unos ojos que describir no debo… ya los veréis más tarde.

Cuando el clarín toque a tu puerta…
Pero has de estar preparados… cada segundo de tu vida pasajera
No duermas tanto… ¡aquí tendremos toda la eternidad…!
Allí es poco el tiempo… pero aquí es mejor pues no existe…
Se olvida el llanto y el dolor, y la tristeza no tiene cabida
Y las manos mustias se tornan jóvenes y hermosas…
La vejez es asunto ido, y las aves no son tantas… son muchas
Las flores no son demasiadas… son todas…
Y el amor… aquí es la plenitud de todo lo que has visto
Y de todo lo que nunca has imaginado…

En éste sitio nadie pelea por nada, no se discute
No se ora ni se arrodilla nadie, todo es felicidad
Nadie desea poseer cosas que el tiempo dañe…
Todo es eterno, infinito, sin ese precio que corroe
La música… los ángeles entonan melodías preciosas…
Y todos los poetas del amor están aquí… conmigo…

Están los grandes maestros, y las bailarinas no desean ropa
Yabel estará feliz aquí… pues los trajes marcharon…
Ni existe la vanidad ni el odio ni la mentira…

No lloren por mí… que al fin al cerrar los ojos…
Despacio… como cuando una mariposa abre sus alas
Así… así me descansé y un abrigo de amor me esperaba
Y las sonrisas existen... pero aquí están todas, amplias inmensas
No negamos nada a nadie y creo que no necesito más.

Allí… es el verdadero infierno y hasta ahora lo descubro…
Nunca regresaría… no por tanta vanidad y orgullo…
No  por todo lo que he vivido… ni por tus ojos que amar no pudieron
Ni por esos brazos hostiles… 

hoy al fin me descansé de todo
Y soy plenamente feliz aquí… donde no existe nada…
Pero lo que hay… es todo lo que necesitaba.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 24/12

UN NUEVO DÍA...

.
Nos sorprende un nuevo día
El pintor decidió plasmarlo hoy de azules
Y de nuevo me extasío en su belleza
Disfrutando mí hoy… estos segundos
Que mañana marcharán como el navegante
En el silencio de la noche o ahora sin aviso previo
Pues la mar parece estar tranquila
Y el veloz vuelo de la gaviota anuncia
Que habrá pesca abundante.

Aquí están los mismos sonidos repetidos;
Los cantos de las loritas, los ladridos de mis perros…
el trino de las aves en el árbol de mamón…

Sin importar cuántas veces escuche los mismos sones,
Miraré hacia ese espacio
Donde la esperanza pareciera retornar
Y mis amados índigos como sus ojos,
Surcan ese cielo tiñendo el verdor de las montañas
con nubes mágicas irrepetibles de cada mañana…

El morichal se confunde… los aromas llegan
Y al cerrar los ojos descubro que no estás aquí…
y que al abrirlos toda la belleza se esfumó….

Sin embargo… una inquietud aparece de nuevo…
La luz que decide que el dorado teñirá las palmeras…
El rojo fuego, los naranjas y una vez más…
El bullicio de la vida, las olas renovadas y limpias…

Todo parece anunciar que hoy…
Nada será igual que ayer…
Será único…

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 25/12

MI CUPIDO...

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Quién pudiera entregar como tú
todo ese amor infinito 
que como ángel repartes
en un mundo indolente y olvidadizo.

Quién levantar el rostro 
cada mañana agradecido
por cada suspiro de nuestro corazón
y como el sol de potentes rayos
regalar las joyas de su interior.

Quién con tus brazos acariciar
aunque parezcan imposibles
y dar ese beso tan deseado
quedando en el enmudecido espacio
de una selva llena de aullidos lastimeros...

Quién pudiera levantar un árbol caído
y regar con sus ojos los desiertos
pero esa lluvia tempranera me lo anuncia
sólo tú que de amor estás inundado
y penetras como un Cupido
éste quebradizo cristal de mi existencia.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 25/12