viernes, 1 de febrero de 2013

PALABRITAS 3101/13


PALABRITAS 3101/13 [104]

La felicidad no está en poseer, sino en compartir generosamente de lo que nos ha sido dado con los demás, disfrutando de la naturaleza, sin apegos ni vanidades, que finalmente, son quienes nos mantienen prisioneros. 
Mi Pastor presenta cada segundo una oportunidad para seguirlo,
su voz es como el arrullo de una madre a su bebé
todo en él es blanco con tintes dorados
y sus invisibles manos, bordan ese hilo llamado vida
para deshacerle cuando él nos necesite.


Cuando se ha perdido la confianza y el respeto,
todas las puertas permanecerán cerradas.

Me separa de ti un calendario
mañana mis pasos serán los tuyos
cuando el tiempo inexistente

marque un segundo,
y la madre tierra recobre lo suyo.


Quiero empaparme de tu piel
como el frío invierno de las flores
y el manso arroyuelo del camino.

Quiero tu mano tibia en mi regazo
donde mi corazón advierta un "te quiero"
y mi nido inspire tu descanso. 


Como una cortesana parezco,
olvidada de su motivo en la vida;
con paso triste se observa
cuando cruza la esquina.

Y al llegar a casa
sólo una sonrisa leve
cuando dobla las rodillas. 

No importa cuánto navegue, ni cuánto busque
me interesa saber que estoy a buen resguardo
y que un poco más allá de todo
me espera la inmensidad.


No es tan importante llegar a la cima,
vale más levantarnos una y otra vez
a permitir que el cansancio nos gane.

Nos agotamos buscando la perfección
pero sólo somos remiendos, 
que el tiempo se encargará de ajustar.

No busques en mí un jardín que no has cuidado
soy un sueño que vuela como el colibrí,
en busca de la flor más dulce.

La vida es una gran barca donde navegan nuestros sueños
y al final,  una pequeña barquita de madera,
que será cubierta de lindas flores.

Llévame a plantar orquídeas en tus labios
y a sembrar besos en tus cerros. 


Permíteme  derribar la cerca que nos separa
y volar hasta el árbol de mis sueños.

Déjame  abrir las alas 
como un cóndor;

Llegaré hasta la cima
y como tu amante;
comprenderé que no te soy ajena. 

Dejo un brindis para mi madre
por la princesa noble,
por el cofre que guardó mi vida
y la esmeralda dulce de sus ojos.


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla Publicado por RAQUEL en 15:30
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HACIA DONDE CORRER




HACIA DÓNDE CORRER [105]

Pienso que no sé hacia donde correr
que ya no me queda nada;
y recuerdo el color de tu piel
tus manos,  las mías
los alocados gemidos
el pentagrama  no tocado
donde la distancia nos hizo olvidar
que la vida sería más linda si estuvieras,
si pudiera contigo hablar, reír, llorar…

Me acerco a un aposento de ausencias
sólo vacío, un cristal sin flores
que sin riego, pronto el olvido marchitó,
y entonces, busco en su mirada viajera una razón, un consuelo
dejo de llorar para nutrirme de letras
repetidas una y otra vez.

Hallo el diccionario para descifrar  un: “te amo”
una palabra que no hayan dicho los demás,
pero advierto que todos sienten lo mismo
sin importar el traje exterior,
y penetro en tus brazos de fantasías y sueños
dejando un espacio a mi  sombra,

para que pueda pasar. 

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 31/13


Publicado por RAQUEL en 14:54 

AQUÍ ESTOY 2 [106]

AQUÍ ESTOY 2 [106]


He cambiado la mirada
y un resplandor nuevo en ella hay
olvidando todo mi ayer
descubro algo brillante para mí. 



No me parece tan triste la soledad
ni el silencio de mi alcoba me acobarda,
ni las noches cuando no hay unas manos
que ayuden las heridas a sanar.



Descubro que sí,
no he agradecido suficiente

la vida ha sido generosa conmigo
me regaló otra oportunidad 
muchas han marchado,

en cambio estoy aquí.


Olvidé muchas cosas, ¿o no?
creo que la comisura de tus labios,
aquél lunar en tu hombro
tus manos tibias y suaves en mi piel.



Vi pasar miles de gaviotas donde no estabas
muchos inviernos y primaveras,
y tantas estaciones, que figuro, me olvidé de ti.



He descubierto un amor más grande que el tuyo
no tiene voz pero me nombra,
no tiene ojos y me cuida
no tiene brazos y siento su presencia.



Y cuando el mar, la caracola de mis sueños aparece
volteo la mirada hacia la cumbre de las olas,
advierto de la magia de la vida cuando desaparecen
y se desvían tibiamente sobre la playa.



Creo escuchar el son repetido, incansable…
esa melodía de amor donde me habla de alas abiertas
de ojos cerrados a ese infinito amor suyo,
entonces, creo que soy la más feliz de todas
y dejo de llorar.



Mi lámpara se enciende cuando imagino se apaga
recuerdo de tus labios ese calor inigualable,
me emborracho contigo, pues eres mi licor preferido
pero abro los ojos y no estás,
sólo aparece mi copa llena sin con quien brindar.



Una pesadilla de amor pareces al confundirme contigo
somos uno, y el mar está celoso de mi amor.
Una gran ola me despierta como ayer
me doy cuenta que mi amor es más grande que el tuyo,
más bello que todas las primaveras por venir
más cristalino que una cascada con traje de novia,
donde mis ojos no se confundirán,

y será ese azul quien me descubra entre sus brazos,
con una sonrisa cantarina, como la oración de madre
al sentir a su hijo en el vientre, por primera vez.


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 31/13

Publicado por RAQUEL en 9:44 

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