miércoles, 16 de agosto de 2017

TU CUERPO (1)

TU CUERPO (1)

Eras la semilla que se siembra en tierra,
fui el ure para tus aguas tibias
que penetraron con fuerza el interior valiente
para crecer tus peces en mi vientre.

Eras la montaña, 
yo la potranca que llega a ti.
En tus alturas fui audaz,
parecía la enredadera virgen en tu talle.

Fui acequia para calmar mi propia sed
y te dejé beber de mi fuente,
así como el sol le besa desde el poniente.

En cada curvatura, 
en cada sendero de tu carne
hallé un sueño; 
me perdí en ellos y fui feliz.

Más un día, tu cuerpo no era mío;
parecía la cascada que cae y cae
y penetra en cualquier rincón del olvido.

Hasta pagabas para que te acariciaran
y mis manos tocaban teclas negras
reclamándole al universo el amor.

Tu cuerpo era para mí la senda y el camino...
¡Pobre idiota engreída!
Porque tus mentiras y chismes envidiosos te alejaron
y luego porfiabas que me querías.

Ahora comprendo que tu cuerpo es tuyo...
¿Cómo me he de adueñar de tu libertad?
¿De qué manera pretendo cortar tus alas?

Todos nacimos para el amor,
la libertad nos llama como un león en celo,
pero lo olvidamos con premura
y deseamos tener a nuestra joya
atada por la cintura.

Te creí perro para encadenarte a mí,
imaginé sería tu reina y tú mi vasallo;
ahora no tengo nada, ni siquiera tu mirada;

pero me conformo con saber
que en mi propio valle florecieron tres aves
que intentan ahora su propio vuelo.

Raquel Rueda Bohórquez
16 08 17







martes, 15 de agosto de 2017

CÉFIRO (2)

¿Qué estás haciendo por la naturaleza? 
Planta una ilusión y ella florecerá, 
planta amor y Él te resolverá toda duda...


CÉFIRO (2)

Dependemos del viento para volar, 
para llorar, para gritar, para vivir... 

¿Qué sería del mundo sin la brisa?, 
ella es la soberana, 
la reina de todos los poderes... 

Viento y brisa se han casado,
han parido sueños en un jardín, 
ahí estoy tratando de elevarme 
y ella o él hacen la tarea, 
me empujan y ahora soy una hoja que baila, 
un pétalo que cae junto a la semilla 
que se crecerá 
entre campanillas rojas y amarillas...

Una dulce corriente me toca...
¿Es el ave que pasa?
Canta y se eleva, se aleja; 
¡ha de ser que lo espera el amor
doblado en un nido!

¿Quién moverá su cometa?
¡Cuánto sabe el ave de mundo, de sol, 
de vendavales y rumbos!

¡Cuanto sabe el colibrí de flores!
¿Qué se yo de mi destino?
A nada le atino, 
pero me dejo mover
abro mis brazos 
me creo gorrión, 
y me abandono 
a sus mágicos suspiros. 

Raquel Rueda Bohórquez 
15 08 17


lunes, 14 de agosto de 2017

¿DE QUIÉN ES LA POESÍA? (26) (R)

Los ojos de Alberta tienen tanta luz, 
que las luciérnagas se esconden. 


¿DE QUIÉN ES LA POESÍA? (26) (R)


Poesía es la majestad del alma para expresarse, así como cada ave según el largo de sus alas para volar y el ancho de su pico para cantar.

¿Quién puede expresar lo que es la poesía más que la lluvia y el sol?

En esto me entretengo, dejo que penetre la voz de la brisa en mis pulmones y exhalo un suspiro para hallarte en mí.

¿Quién puede escribir poesía?, ella no es exclusividad de nadie, la poesía es el arpa en la garganta de un león que lee en el viento el aliento del amor y lo expande luego en sus pequeñas crías.
Poesía es la vida misma escrita en las arrugas del anciano y en los ojos del niño, en la flor que abre a su primavera y en la hoja que cae despacio bajo el tronco de su árbol.

Quiero escribir poesía en tu pecho, quedarme ahí un rato y escuchar los versos de tu corazón, escribirlos después en tu lengua y agitar mi cuerpo en el tuyo para convertirnos en poema.

¿Qué es poesía?, todos lo preguntamos y un águila en vuelo responde: Poesía es la vida con todo lo que contiene y la veo abrir sus alas y tocar el cielo.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, Julio/17






PALABRITAS JULIO 2017 (25) (R)

PALABRITAS JULIO 2017 (25) (R)


1
Sí, rumba y el buche como un tambor, las rodillas que no me aguanto y los ojos de mi amor.
2
La luna está de coqueta, ¿será que ha visto al sol?, asoma a medias por entre las nubes que pasan y pasan sobre el relámpago y el rayo, pensando que tal vez un día, se encuentre con el amor.
3
A Dios lo conozco desde que pude abrir los ojos y lo vi en los de mi madre...
4
Quiero hablar de ti
fuente de cristal que baja por la montaña,
como si hablara de la madre
que me formó en sus entrañas.
5
A veces pienso que tus palabras son para mí, luego mi estrella se apaga y me voy a dormir.
6
Dios mío que no abandone mis sueños porque tú nos llevas hacia ellos.
7
De un parpadeo a otro, la vida nos puede cambiar, por eso, es mejor creernos grandes de rodillas, que elevados cual palmera en la montaña.
8
Algún día, en el jardín de la inocencia, nos encontraremos otra vez, sin importar el tiempo que haya transcurrido, porque todo será presente.
9
El coco ni se enteró de lo alto que estuvo... pero a él no le importó caer, porque al fin y al cabo en el silencio, se convirtió de nuevo en palmera.
10
Toda acción corrupta se convierte en buena cuando es legalizada.
11
Está el mirlo cantando con todo su furor y sé en mi corazón, que estás conmigo mi amor.

12
Cada obra elaborada a mano lleva un trozo de alma del artesano. Desde Colombia con amor. Despertar, pellizcarnos y sentir la vida, hoy es un comienzo que nos llevará al mismo lugar sin poder evitarlo.
13
¿Estamos optimistas, tristes, acongojados?, no importa el estado en que nos encontremos mientras la vida sea un río violento cruzando por los senderos de nuestro cuerpo.
14
Un café a la esperanza, al desafío, a pedir porque se crucen buenas personas en nuestro camino y que las flores y los frutos sean compartidos como debe ser.
15
Por mis hijos doblo las rodillas y por ti siembro una semilla, y ruego porque los corruptos reciban castigo y los justos nos gobiernen.
16
¡Ánimo, con verraquera!, llegará el día en que nada duela, pero mientras tanto nos toca aguantar los vejigones en los pies, no siempre será así Kevin Cepeda, llegarán días de lluvia como la de anoche y días tan claros y bellos como el de hoy.
17
Por la mansa quebrada de tu mirada pasaron mis días y mis horas, y en los instantes en que lejos de ti me encontraba, fuiste el mar que por mis ojos bajaba... Te amo madre

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio/17



LA AMISTAD (19) (R)

LA AMISTAD (19) (R)


La amistad es el amor entre la rosa y la espina,
jamás podrán ser la una sin la otra;
serán el favor para la primavera
y la bondad para el colibrí
que en sus estambres halla miel
para continuar moviendo sus alas con frenesí.

Muchos se dicen amigos, lo gritan y escriben,
pero a la hora del verso se escurren,
se esconden entre la infidelidad y la traición,
extienden la mano pero divulgan que ayudan,
te rinden honores y a tu espalda denigran de ti.

Jamás he tenido un amigo que sea fiel, ¿o sí?
Recuerdo a mi perra África que no me despistaba,
sabía que estaba rodeada de ladrones y aguijones
y me di cuenta muy tarde, pero su fidelidad
me asombró tanto, que no pude ser como ella,
porque un día me cansé del ruido del bosque,
tomé mis harapos y me alejé dejando al amor llorando
entre gusanos que devoraban su carne.

La amistad es algo más valioso que una palabra,
es la entrega de la flor al paisaje,
es el beso del sol desde el amanecer,
el espejo de un lago al cervatillo asustado
que en sus ondas adivina un oscuro movimiento
y corre veloz de su lado.

La amistad es un don
siendo abrazo y consuelo
silencio y oración.

Amistad es una entrega hacia el otro
acertando en el concejo y la confianza
que nos hermana,
sin importar la distancia.

Raquel Rueda Bohórquez
18 08 17


ARCE (17) (R)

ARCE (17) (R)

 

Te amo sobre la copa del arce,
te quiero bajo el colorido de sus hojas;
te respiro entre sus brotes,
te adoro de rodillas besando la tierra
que cual soberana sostiene
todo lo hermoso y lo vano.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, 10 07 17

EUCALIPTO ARCO IRIS (16) (R)

EUCALIPTO ARCO IRIS (16) (R)

 En el bosque te busco,
persigo lo alto del eucalipto
que en su tronco me da un arco iris
igual que el sol en un espejo
y el agua cristalina que resbala
por entre los pétalos delicados de tus labios.

Todo es divino al verle,
ante su presencia advierto a Dios
colado en la miel que corre por sus venas,
cual pincel de artista sobre un trozo de lienzo.

A lo lejos, es el hombre de la montaña
que tiene alma de niño
y en sus castañas corretean las ardillas
junto al  sol que juguetea versos entre las hojas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, 10 07 17