domingo, 29 de enero de 2012

PROMESA DE AMOR

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Trina corazón sobre las ramas
con aquél cántico de amor que te ilumina
dile que mi voz aún lo llama
y que en mi pensamiento no existe el olvido.

Retoza como sólo tu sabes
feliz de rama en rama
dile que se ahuyentó de mi vida la calma
que vivo mis instantes sólo anhelando
el reflejo de la luna en mi ventana.

Arma un nido sobre los azahares...
que aún perfuman, llenando de calidez mi estancia
y sobre una blanca rosa anidan
dos pequeños colibríes de verdes alas.

Vuela si deseas... ¡pero regresa!
te espera el mismo árbol en mi casa
te busca  anhelante el mismo lucero
que los dos observamos 
y que con un verso hicimos una promesa
 que sellamos con nuestros labios. 

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 29/12.

PÍNTAME

PÍNTAME:

Píntame un sueño  para cumplírtelo
Teñida de rojos sobre tu almohada,
Pétalos que arden  ante tus besos
Y deshielan tu corazón sobre mi  alma.

Píntame nuevas fantasías…
Con la corola de mis  pechos en tus labios
Volando como pluma por el aire
Con mis ojos cerrados como botón de rosa
Y con tu cuerpo como violín que gime y canta.

Píntame una aurora… antes del ocaso…
Descansada en el embrujo de tu mirada
Con tu piel suave y dorada como sol sobre el estero
Adivinando cada día una ilusión nueva para los dos
Penetrando en el oasis de nuestros cuerpos.

Píntame tus anhelos sobre el espejo de los míos…
Construiremos una barca de blanca espuma
Donde sin importar que se esfume con la brisa
Descubriremos que antes de viajar…
Siempre tuvimos  un anhelo  en nuestros labios
Y sin creer si los cumplimos o no… aún así…
Seguimos  con la fantasía de soñarlos.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 29/12


HOLA CORAZÓN...






Hola corazón L4R


Aún siento tus manos en las mías… su tibieza que me hacía sonrojar…
El puente de madera aún no ha caído y la luna se sostiene en el mismo sitio de ayer…


Sus pensamientos son de suave luz sobre las inciertas noches…
Creo que he dialogado varias veces con ella… hasta te diré que conoce mis intimidades y ha contado mis lágrimas…
Es mi cómplice cuando pienso en ti asomada a la ventana de siempre, que ya tiene impregnado mi perfume.

¿Qué haces amor mío?
Te observo como un gran potro blanco en la pradera…
Pareciera que no te han pasado los años y en secreto te diré que descubrí que te pusiste 10 años menos… aunque los dos sabemos que tenemos la misma edad.


Te conservas guapo y hermoso aún… como un lirio blanco adornando jardines preciosos y elegantes, donde mi mustia presencia no tiene cabida.


Te diré que espero a la mariposa del camino…
La que cada mañana llega con un disfraz nuevo y me dice al oído que aún me recuerdas, que todo lo que haces pareciera no tener sentido pues no eres feliz.


Qué más te contare…
¿Qué te diré de mis infinitas soledades?
Creo que sólo rumir la vida con la timidez de una golondrina en árbol desconocido… ahuyentado el amor con mi loco pensamiento alimentado de sueños día a día.


Ya deseo ir a un parque y sentarme a ver volar las palomas… quiero alimentarlas y sonreír cuando se arrullan y levantan vuelo presurosas a buscar un tibio nido que las espera…


Ya quiero ver a los chicos corretear y montar en bicicleta y escuchar sus gritos de felicidad sin perder aún la candidez… observar en detalle sus miradas y el brillo de sus vidas, mientras recuerdo paso a paso mi camino… tan veloz como una estrella fugaz… que pasó sin hacer mi pedido.


Recuerdo corriendo sobre las hermosas y rojizas peñas… para llegar a la cúspide y desde allí… palpitando de alegría sobre una inmensa roca… observar la majestuosidad de los verdores y el olor a pino silvestre mezclado con las orquídeas y los azahares…


Éstos recuerdos te involucran… éstos sueños están ahí contigo…
No ha pasado nada nuevo… pareciera que sobre mi vida sólo pasan los años…
Ninguna enredadera quiere germinar en mi jardín…
Todas mueren.
Mis plantas poco a poco caen a pesar de mi cariño mi amor y cuidados.

Aún está ese potro salvaje en mi corazón…
Las olas gimen a la par conmigo sobre la inmensa roca que me protege día a día, como libélula al viento…


Creo que ya no escribiré más… ni para ti ni para nadie… ya estamos cansados…
Buscaré ese pañuelo blanco que aún conserva tu olor,
Colocaré un tango y con los ojos cerrados,
Bailaré contigo…

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 29/12