martes, 18 de abril de 2017

CINTILLO ROSA (135) (A)

CINTILLO ROSA (135) (A)

Tráeme gaviota
La luz de otro día,
Y marca en mi ventana
El color de tu ambrosía.

Ha llegado la tarde
Y el topacio ha cambiado
De verde ojos de madre,
Al azul intenso del enamorado.

Tráeme gaviota un verso
Para cantarlo con ella,
La dulce mariposa blanca
Que ha pintado mi corazón de tristezas.

Ha llegado la hora
En que el partir nos marca
Con sendas heridas en el alma
Que no se notan a la distancia.

Tráeme gaviota un beso
Y llévale un ramo de rosas;
Las acabo de inventar en mi pensamiento
Y para ella ideé un verso
Escrito en una cinta rosa:

"Para el dulce amor que no traiciona,
Para el verso de la mañana,
Para la madre que me bordó en su cuna
Con carne suave de sus entrañas".

Raquel Rueda Bohórquez
18 04 17


LAS OLAS DEL MAR (138) (A)

LAS OLAS DEL MAR (138) (A)

Estoy en la roca del olvido,
Pero aún me queda el mar.

Todo es plácido y contento
Si en la orilla su algarabía
Borda una cinta blanca
Entre el ermitaño que soy
Y la bruma al pasar.

Pienso en ti cada momento.
La tarde se alarga en mi corazón;
Los nubarrones no existen
Y el vaivén de las olas
Viene y va...


Raquel Rueda Bohórquez
18 04 17




GUERRAS (99)

GUERRAS (99)

Somos inventores de guerras.
Por una letra, por un desacuerdo,
Y alargamos el enojo; así estoy,
No esperé a la próxima salida de sol
Para perdonar tus faltas,
Llevo días y años con el rencor guardado
Como una bomba a punto de estallar,
Inventada y reforzada con el tiempo.

Busqué el misticismo para hallar mi Yo bueno,
Pero cada tanto me encuentro con mi propio demonio
Que bota fuego y araña en los sueños,
Lo más pacífico y sereno.

Somos la daga de la tierra,
Los responsables de la injuria y el dolor,
Somos el chisme reinventado y pasado de boca en boca,
Y entre más a Dios se invoca,
Más alargamos la mentira,
Como si ella nos sirviera para comer.

Quise hallar la cima de la montaña,
Pero me calcé con botas de acero y fusil.
Con mi puntera arranqué lo único que tenías
Y luego, tomé guarapo y brindé por la vida.

Vengo de una guerra entre el cielo y tú,
Navegué tus espacios y conocí el amor
En una cobija de tu piel bordada con fina seda.

¿Qué otra guerra inventaremos?
Creamos rencillas por tonterías,
No aceptamos la palabra del otro
Y pensamos que la nuestra es la verdadera.

Y el Ego se ha subido al trono,
Ha partido en dos el mar para dejarme pasar
Y me hallo rendido a sus pies.

Me volví paz al fin,
¡Después de tanto llorar!

Raquel Rueda Bohórquez
18 04 17

¡Esa mole no soy yo!, es Lucia Rueda Bohórquez