domingo, 27 de noviembre de 2011

COLIBRÍ (6)

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COLIBRÍ (6)

No llegues colibrí a mi ventana
a libar las flores de mi amor,
márchate con tus besos a otro lado
y entrégate a los placeres 
que como manjares exquisitos
se pierden en los grandes cerros

donde escucho el trino del cantor.

Apártate dorada esmeralda de mi ventana
mientras imagino otro verso para ti,

y tus alas, abanico de colores,
acarician flores de alhelí.

Vuela veloz, suspiro de diamantes,
que mis ojos se extasíen en ti,
mientras sueños viajan con mi alma 
donde el néctar se desperdicia
esperando penetres en mí.


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, noviembre 26/11

ZAPATITOS DE SEDA (7)

.ZAPATITOS DE SEDA/A Marly Carolina (7)

Danzarán mis zapatitos de seda
sobre la baldosa azul del mar,
donde unos brazos te esperan
y un velero a navegar.

Brillarás con el lucero de tus ojos,
alcanzarás el vuelo del alcatraz,
y con tus brazos 
cual cometas al viento,
los míos buscarás.

Volarás de garza blanca
con la música de tu corazón,
y en el alero de gigantes alas,
ahí me encontrarás.

Caerás cual blanca paloma
al terminar de la música el son,
y en unos labios de color canela,
ahí, te perderás...

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, noviembre 27/11

MI PATRIA (8)

MI PATRIA (8)


Estoy un poco pensativa, ayer solía sentarme a pensar que tendría muchos niños, unas bebés de batas rosadas, sus manitos bellas rodeando mis pezones, mientras con sus ojos brillantes me contemplaban y succionaban la tibia leche que brotaba de los manantiales.

Al pasar el tiempo y ver mi desangrada patria, todos somos unos parias viviendo con permiso cada día, sometidos a un sistema que te consume, pegados a los recibos, los impuestos, sin tener siquiera un momento de disfrute con nuestros muchachos y  se crecieron en medio de tantas dificultades, ¡y eso que los hay peores!, suelen los refraneros consolarnos, o sacarnos la piedra con eso, y si por desgracia tienes un macho a tu lado,  te salen con el cuento de "mal con Juan pero peor sin él", siempre una excusa para someternos de cualquier manera y para  impedirnos  reclamar por algo y mostrarnos en desacuerdo.

¡Qué patria para parir dolor!, cuánto quisiera no haber nacido en ésta época, pero al mirar hacia atrás, siempre han habido guerras, siempre destrucción,  inconformismo, gente que lucha por unos ideales, pero hay otros a quienes no les importa que haya gente con deseos de reclamar por sus derechos,  y terminan acorralándolos y pisoteándolos con el poder, como inquisidores que nunca se fueron.

Ahora  te azotan con llamadas telefónicas ofreciendo miles de cosas, regalos de porque eres la mejor, porque tu hijo terminó siendo un gran pintor y diferentes trampas en las que terminas sin saber cómo, involucrado en esas mentiras de las cuales te es difícil salir, pues todo está diseñado para esclavizarte, para impedir que pienses, un mundo manejado por los políticos que se rapiñan el país, que lo venden, son pocos, pero su poder es tan grande que tienen a sus mensajeros de cuello blanco comprados, desde los noticieros, la prensa, inclusive Internet, si algún comentario no conviene, el sistema está listo para bloquearte.

 Soy una ama de casa, pero aquí en el medio también vivo en esclavitud, sin poder romper las cadenas que nos atan siempre a tantos compromisos y simplemente terminamos en una prisión, pues el dinero no alcanza para cumplir con tanta cosa, estudios demasiado costosos y terminas endeudada y con tu vida en constante angustia, hipotecada a los bancos que terminan después como  aves de rapiña quitándote hasta la vivienda, y lanzándote a la calle con tus cosas sin saber qué rumbo coger.

¡Gracias a Dios no parí más hijos!, pero es necesario vomitar cambios en las mentes de las personas, tenemos que aprender a vivir sin tantas cosas, cada día se inventan un cuento nuevo para someternos, juguetes, modas, enseres, vehículos; tanto, que no podemos disfrutar de nada, y sí vivir en una eterna amargura, pues no somos capaces de aguantar la carga de las deudas y terminamos frustrados, endeudados hasta los cojones y con una carga peor y más triste.

En mi país es casi que imposible tener sueños, nadie puede rebelarse ni sentirse inconforme. Los que se tragan el pastel del país son tan pocos, que  bastaría una revolución desde cada hogar para que al fin éste mierdero  terminara en manos del  pueblo, pero se ha perdido el deseo de luchar, estamos de brazos caídos, como en un desierto interminable donde no tenemos sueños, y nuestros ideales terminan en frustraciones y desengaños.

Soy una vieja inconforme, aburrida y desesperada, ¿porqué terminaron los militares muertos?, yo no creo lo que los noticieros informan, estoy segura de que hubo un error, todos lo sabemos, pero nadie se atreve a decir nada. Es más fácil gastar una bala y callar la jeta al que se atreva a decir algo, ni siquiera a preguntar qué fue lo que sucedió... ¿por qué no se dice la verdad?, estamos tan acostumbrados a la mentira que todos terminamos creyendo lo que nos cuentan, por una simple razón: nos hemos vuelto indiferentes al dolor ajeno, nos importa nuestro plato de comida  y los beneficios que como pobres se logren, es más fácil recibir un mendrugo de pan que tiran de los sobrantes de sus mesas, que esperar a que lleguen a tu casa con un fusil y te silencien, por simplemente ser una vieja estúpida que quiere meter la nariz a donde no le importa. 

¡Qué bueno que no parí más hijos!... ¡pobres mis muchachos!, me desangro pensando en su futuro, ¿el mío qué importa?, no tengo futuro, ni tengo presente, ni tengo pasado... él quedó aprisionado en un puto sistema, y como no sé de política ni escribo esas palabras que suenan tanto pero que nadie entiende,  sí puedo expresar: ¡GRACIAS DIOS MÍO, PORQUE NO PARÍ MÁS HIJOS EN ÉSTA PATRIA QUE SE LA ESTÁN LLEVANDO A LA MIERDA!

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, noviembre 28/11

JOHAN STEVEN (9)


JOHAN STEVEN (9)

Mi gemido fue angustioso, 
un grito en el silencio de la selva...
Observé  la gran luz que se perdía en el infinito,
mientras la incertidumbre cesaba 
en una navidad que nunca olvidaría...

Allí, humillado, ultrajado..., 
amarrado como una bestia 
vivió largos 12 años de sufrimiento. 
Fue triste la espera para un fin de año anunciado
donde la barca de la indiferencia 
se hundió lentamente.

Alcancé a contemplar el enorme roble,
donde tus ojos a la distancia me veían...
Escuché volar a las aves 
y tomar las bayas del árbol donde estabas,
pero aquel inhóspito y bello bosque 
fue tu vivienda y también tu sepultura.

Deshojé tantas margaritas 
que acabé con mi jardín, 
y siempre quedaba un último pétalo 
donde aparecía el sí...
Pero en el dorado sentimiento 
quedaba sólo aquél hilo invisible 
que no comprendía, 
y te separaba nuevamente de mi lado.

Escondí mis manos y tapé mi rostro 
como aquél día cuando al nacer no te veía
y mis años, con la incertidumbre 
y el anhelo de verte padre mío... ¡tan solo de tocarte!
cual a una hermosa flor de un solo día
jamás pudo ser el sueño 
que de rodillas a Dios imploré.

Dije todas las oraciones que nacieron de mi corazón:
Esta navidad al fin te encontraría, 
estaría contigo y con mi madre,
fueron largos 12 años de agonía 
donde una cruz llevabas
y las cadenas nunca reventaron 
más una daga fría partió mi vida en dos.

Creo que al fin, tesoro mío,
has encontrado la libertad,
y tus ojos descubrieron la luz de otro día,
pues allí, eres la rosada estrella que miro desde aquí
para comprender que el azar jugó la última carta 
con una bala  a tu espalda  
y una daga eterna en mi corazón.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, noviembre 27/11



Es sólo un pequeño detalle para éste niño que ha sufrido tanto  y a quien vimos nacer todos, son sólo unas sencillas palabras para decir "lo siento corazón, no era éste el final que  esperábamos y es una navidad muy triste para todos los Colombianos".

BUENOS Y PENDEJOS (10)

BUENOS Y PENDEJOS (10)

Estaba llegando la navidad 2011 y Dios sabía que se avecinaban días de mucho trabajo, era un tormento, porque tendría que recibir a mucha gente en el cielo, pero éste año estaba muy aburrido y decidió que pondría a sus mejores amigos a escoger, y si entre todos los que estaban haciendo fila para entrar, encontraba a un solo  santo, los dejaría pasar a todos.

Les dijo: ¡me los separan en dos filas, en la fila de la  izquierda me dejan a todos los que cumplieron con lo que les pedí que hicieran en la tierra, o al menos algo... y en la de la derecha me dejan a quien haya cumplido con la misión encomendada y fueron felices.

Empezaron a llegar todos confiados, y San Pedro y San Juan que eran los amigos de farra del Creador empezaron con las preguntas:

-Bien... ¿y dígame usted porqué considera que tiene abiertas las puertas del cielo?

-El tipo dijo: pues porque cumplí con todos los mandamientos de la ley de Dios, además nunca le fui infiel a mi mujer, nunca miré a la mujer del prójimo, nunca miré revistas porno, ni abrí en Internet páginas  vulgares donde las mujeres se abrían y mostraban todas sus porquerías..., además... 

-Antes de que el tipo terminara San Pedro le dijo:
-¡Izquierda!, ¡izquierda!, ¡el siguiente!:

- Mire San Pedro, considero que soy una santa y que merezco estar en el cielo, porque siempre rezaba el rosario, me sabía de memoria todas las oraciones, nunca fisgoneaba a mi vecina cuando metía a su amante a la casa en la madrugada, ni cuando su esposo se lo comía con la muchacha de servicio, y también porque todos los días iba a misa y me arrodillaba y cumplía con todas las penitencias que el padrecito me decía, siempre le prendía una gran veladora al santísimo.... -¡A la izquierda!

-San Pedro..., considero que fui buen esposo..., siempre llevaba a la casa la comida para mi familia, me tomaba de vez en cuando una cervecita, nunca salí a disfrutar de las cosas del mundo por no gastar el dinero que era para el sostén de mi familia y nunca llevé a mi esposa ni al parque, porque cualquier dinero mal invertido, después  era necesario para nuestros hijos..., también porque a pesar de que me gustaba mi vecina, nunca le dirigí la mirada a sus enormes y gorditos pechos, ni a sus nalguitas, ni a sus piernonas tan bellas, y tampoco la miraba cuando se bañaba desnuda y se veía al espejo..., considero que fui un hombre muy sano...  - Esta vez San Pedro estaba un poco colorado y exclamó: ¡A la izquierda con éste boludo!

Venía una gran dama muy elegante y bien vestida, y al preguntar por qué creía que podría entrar al cielo dijo: Mire don Juan (al fin San Pedro le dejó entrevistar uno al pobre Juan), nunca perdí la virginidad, y "no está la carne en el garabato por falta de gato", soy una "señorita a mucho honor" y nunca tuve hijos, porque decidí que mi vida era para el Señor y aquí estoy llena de telarañas, pero virgen..., nunca hablé mal de nadie, ni le conté a nadie que mi vecina se había practicado un aborto y que pasó por virgen ante su esposo usando salsa de tomate, ni tampoco conté que a mi hermana su esposo la engañaba hasta con la gata del vecino, pues no quería que ella sufriera,  aunque a mí también mi cuñado me gustaba, pero siempre lo mantuve en secreto...  

-San Juan estaba muy enojado y mirando a San Pedro le hizo señas y entonces el viejo le mostró el sitio: ¡A la izquierda!.

-Así fueron pasando muchos, cada uno con una historia diferente, ahora venía un viejito que cojeaba, una barba bien cuidada, venía muy bien vestido y a San Pedro le pareció que ese perfume que traía era de lo mejor que él había olido en su vida, le dijo: ¡a ver viejo, cuéntame tu vida!, ¿será que entre tanta gente no voy a encontrar a una sola persona que reúna los requisitos que el Creador me pidió?.

-El viejo tomó asiento en una gran nube, muy  tranquilo y con una amplia sonrisa  le preguntó a San Pedro que si por ahí había algún sitio donde él pudiera estar con alguna mujer, que él toda la vida vivió enamorado de las hembras, eran lo más divino que Dios puso sobre la tierra, y que sin ellas él no era nada, pero que consideraba que si en el cielo no estaban ellas, mejor se retiraba y se iba para el infierno. Entonces San Pedro lo tomó fuerte por un brazo y le dijo antes de que el viejo continuara: ¡a la derecha!..., el viejo no dijo nada y de buen agrado tomó su puesto.

- La fila de la izquierda era demasiado larga y esta vez el Creador lo puso a escoger y no quería equivocarse.  De pronto viene una anciana de ojos verdes, en la tierra tenía varios nombres: algunos le decían Sheila, otros Flor de Loto, pero él sabía cual era su verdadero nombre, ella venía riendo a carcajadas pues acababa de verle el chito a un ángel y estaba tan congelado que eso la hizo reír mucho. El ángel la miró con humildad y sólo puso su mano sobre su agraciado instrumento. San Pedro le dijo: ¡Bien, dígame abuela, por qué cree  que puede entrar al cielo y el resto no?, ¿cuénteme qué es lo que ha hecho en la tierra?, a ver cuénteme...

- La anciana dijo: ¡Pues yo no sé San Pedro, pero lo que no hicieron los de la izquierda lo hice, y también entro a Internet y miro todas las porquerías que se me da la gana, no me sé de memoria los versículos de la biblia, no rezo el rosario sino cuando mi madre lo hace y sólo cuando yo deseo, me la paso inventando poesías de amor, pero soy una vieja verde, vulgar, me gusta bailar, danzar, me gustan las danzas modernas esas que se mueven todas groseras y también  los cuentos verdes, y me enamoro de todos los viejos lindos que pueda, es más... hasta tú también me gustas... ¿será que entre tú y yo?...

-¡A la derecha!... replicó San Pedro satisfecho.

Enseguida los de la izquierda empezaron a mofarse: ¡Jajajaja para el infierno, por pecadores, sucios, asquerosos, que hiervan en la paila de don Sataaaa!

 -Chillaban como brujas en escoba nueva  y San Pedro les dijo:

-¡Al infierno se van ustedes!... sólo ellos dos calificaron para entrar al cielo... ¿quién les dijo que a la tierra los mandé a huevonear?.... ¡los mandé a vivir, a disfrutar cada segundo!, ¡abajo!.... 

Las puertas del infierno se abrieron, y don Sata con una gran sonrisa les dijo: ¡jajajajajajjajaja!... ¿ si ven?...  ¡por pendejoooos!...

¡Los pendejos nunca entrarán  al reino de Dios!


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, noviembre 27/11