lunes, 27 de febrero de 2012

A UNA PALOMA BLANCA

La recuerdo de mañana…
Sus arrullos como llantos tímidos
Sobre una rama que parecía protegerla.

Salió despacio… ese verdor invitaba a un juego
Carritos voladores, hojas al viento, cantarinas carcajadas
Carreras tras una dulce guayaba…
Y su adorable cometa de colores…

La paloma se vistió de sedas
Un azor divisaba entre las ramas
Se descalzó, se abalanzó como un cazador
Ella quiso abrir las alas pero sólo fue un intento
Un gemido largo y triste…
Las ramas verdes sacudió el huracán
Sus alas se quebraron…
Sus plumas cayeron una a una…

Allí estaba… en medio del pastizal revuelto…
Sus ojos como luceros mirando a un cielo lejano
Sus arañadas manos…
Sus abiertas y ensangrentadas piernas…
Y un arrullo que se robó un lucero…

Viajó temprano, sin un adiós
Quedando sólo el recuerdo de una paloma blanca
Que se entibiaba con el sol de la mañana
Viendo volar cometas de colores…

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 27/12