lunes, 23 de enero de 2012

A UNA MADRE

¿Qué ha quedado de ti?
El oleaje blanco y espumoso de tu amor eterno…
Los besos incansables sobre las playas de mi vida…
Tus ajadas manos deseando sembrar siempre
Sin importar la aridez del desierto…

De ti madre mía…
Queda la sangre que corre por mis venas
Como tibia brisa de verano y aroma de primavera.

Queda tu triste mirada…
El amor que regaste aún a pesar de tus penas…
Tus huellas imborrables retratadas en imágenes jóvenes
En niños que hoy lloran tu ausencia
Y en tus hijos que añoran tu presencia.

Quedan tus cantares al cielo…
El dolor que purificó tu vida y salvó almas en pena…
Tus lágrimas… de niña buena sobre mi regazo…
Tu mirada que blanqueó la aurora con una oración callada…

Queda madre mía… tu esencia en mi corazón…
El perfume siempre en mi jardín que te recordará
Mientras mañana… nos abrazaremos de nuevo
Mirando el arco iris que hoy vislumbran tus ojos.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 21/12

DEDICADO CON TODO MI CARIÑO A
MI AMIGA Marisa Zweifel R.