jueves, 5 de enero de 2012

EL CIGARRO DE PAPÁ

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Camino a mi casita vieja
Donde la Industrial parecía levantarse
A punta de escombros y piedras...
Allí donde mi amor me entregaba cada año un crío
Y donde el alborozo de la vida 
El llanto de mis niños me motivaba
En un continuo trasegar
Como caminante que sabe su destino...

Cómo olvidar mis cabras...
Con tanta ilusión llegaron a casa
Con sus grandes tetas que rebozaban leche tibia
El placer de verlos corretear por la plazuela
Y mi cigarro... Siempre un cigarro Piel roja en mis manos
Con aquél sabor amargo que apaciguaba mis tristezas.

Viajero incansable en días de frío invierno
El paso presuroso de la montaña caída en el camino
Mis muchachos siempre al lado mío...
Con aquéllas miradas angustiosas
Y yo... De nuevo con mi cigarro mirando pasar mi tiempo...

Ya la nueva estación, tomó cuentas conmigo...
Olvidé tal vez ver volar palomas blancas
Me endulcé con caricias de bellas damas
Y repartía mi calor como el sol a las montañas
Y entregué mil besos a todas... Mis amadas flores.

Creo que aún recuerdo... Aquél día...
Llegó vestida de blanco a mi ventana...
Abrí mis ojos... Todas estaban ahí...
Mis muchachas... Mí amada... Y ella...
La Virgen Santísima que me llevó en sus alas
Sobre un caballo blanco que parecía levantar humaredas
Y desde aquí recuerdo... Tal vez era el humo... claro
de aquéllos que de a poco mataron mis esperanzas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 5/11

CUANDO NO ESTÁ EL JEFE

Qué tranquilidad se siente cuando no está el jefe...
Su sillón mullido... huele a tabaco añejo
La copa de vino está en un rincón...
En el fondo tiene una cucaracha...

Qué dulce pasear y revisar sus cosas...
No liquida bien... y en un libro viejo
guarda sus trampas...

Qué bello pasar y respirar de su aire
Más parece pesado... está contaminado
Su baño está sucio de tanta colilla
Y allá en el fondo... un perfume de los años upa
¿Es un pachulí?... ¡qué maluco huele!.

Pero qué bueno se siente...
Tomar su teléfono... uffff... ¡tiene su olor!
Su chaqueta y corbata huelen a plata...

Creo que mejor me voy...
Alguien espera en casa
Caliente café y un beso que huele a canela
Una camisilla vieja que huele a sudor
Y un beso en la boca...¡ qué rico sabor!

Hoy descubrí... que es hermoso...
¡regresar a casa!

Raquel Rueda Bohórquez
Enero 5/11

VIEJO VERDE


VIEJO VERDE

Viejo verde... deja de molestarme,
deja de subir tu camisón ante mis ojos.
Ese chito vanidoso ya no levanta tempestades,
deja de virar tus ojos y tapar tu rostro.

Cucho morboso...
Deja de mirar revistas porno
madame Petite ya no repara en ti,
está oculta con las conejitas rosa
y olvidó que un viejo huevas
pasa día y noche de suspiro en suspiro...

¡Te bañarás temprano!..
El día está frío y lluvioso,
la regadera espera,
¡mira a ver si la marrana puso huevos!
Lava la loza que está esperando,
ayuda a lavar la ropa sucia.

Ya viejo zurrón,
deja de lanzar silbos a la luna,
las nalgas de mujer, hoy tienen silicona,
las mías... ¡qué rellenitas son!

Carne rosa, piernas firmes,
senos, senos... bueno también,
hay uno que recuerda, que ayer tenía pareja,
y una sonrisa un poco triste que me advierte
que deje de pensar en ti.

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, enero 5/11

TÉ CANASTA

Yo quiero invitarte a un té...
deja tus cansancios en casa
que el viejo revuelva tus cosas
que busque tus doradas cartas.

Quiero que te sientes aquí
jugaremos al dominó...
tomaremos puede ser un ron
¿será con coca cola?
no importa... pero olvidaremos
claro que sí...
entre sonrisas de viejas locas
nos alborotamos las canas
nos pintamos la boca
y nos agrandamos las cejas...

Quiero decirte un chiste verde
pero no te ruborices...
que el viejo chácaras no escucha
está sordo y camina chueco
mientras nosotras las divas
que nos comimos sus rabias
parecemos sardinas
sin abrir en nuestras latas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 5/11

SOÑANDO CONTIGO

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Imagen, Atardecer, Santa Verónica, Atlántico. Raquel Rueda.


Como el café de mi tierra
las flores como el cerezo
el sol a mis montañas
la luna desde tu hamaca.

Como la brisa a las ramas
el mar besando la arena
los corales y las playas
mis sueños entre las sábanas.

Como el cantar al sinsonte
enamorando un lucero
que sobre el estero se pierde
pidiendo siempre un deseo.

Como en tu cuello un pañuelo
que se viste de corales
tus ojos los morichales
escuchando mis "te quiero".

Como el sol buscando las aguas
para entregar sus tesoros
que se dibujan dorados
como mis sueños de ahora.

Como te contaré... 
que anoche soñé contigo
mientras elevaba cometas
de colores encendidos.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, enero 5/11