sábado, 10 de septiembre de 2011

SOLEDAD




La palidez de luna clara se filtra por mi ventana
blancas flores como mi mustia vida
sólo se teñirán de fuego ante tu mirada...

Amor mío... mis cánticos no terminan...
la melodía es la misma no encuentro nuevas
la luna arrogante me besa...
nuevos cardos aparecen y lastiman...

Aquí estoy de nuevo pensando en ti...
eres el agua fresca que besa y acaricia
que camina conmigo por los tibios arenales...

Hoy sólo son sueños esfumados con las olas
caracolas que ya no gimen ni  lloran
destrozadas por las rocas y sus filos.

Me cambio el rostro; mi cabello se pinta de plata
te busco en la distancia sin encontrarte...
los pétalos mueren y renacen 
y el horizonte sin fin sobre las playas
¡me parece tan lejano!...   ¡tan ausente sin ti!...

Me postro de nuevo y me abrazo...
soledad estás conmigo amiga consentida
eres mi compañera eterna y dadivosa,  
la flama quemando mis venas .

Estoy desnuda ante ti, ante las estrellas
me entrego tibiamente a su ausencia ...
acompáñame mientras  sueño con la luna
y sus besos pálidos me penetran 
como una seda que no lastima ni quema...

Entrégame las flores blancas de tus manos
mientras me abandono junto a los acantilados;
enredaderas tibias me consumen lentamente...
cristales de mis ojos lánguidos sobre la hiedra,
se convierten en diamantes que se esfuman
sin enviar cánticos con sabor a mar.


SHEILA
BQUILLA, SEPT 11/11

ENTRE LOS MORICHALES


Mi gran amor, una invitación desde mi  corazón
retoza conmigo por  las enramadas... 
la  brisa mece con su frescura las espigas
mi piel de arena se confunde 
se agita plácida por entre las llanuras.

Mira los candores del amor cómo se expanden
nuestros pies agitados las aguas turbulentas acarician
largo beso sobre el morichal  nos convierte en uno...

Desbócate en caricias todas nuevas
la música de tus resoplidos sordos a mi oído
tus crines que rebosan y se agitan al cantar del viento,
tus ancas negras llenas de pasión desbordan
mientras una cascada de fuego me consume.

Cariño de mis  ojos negros, mi poema nuevo...
déjame motivarte en tu tristeza,
besar de nuevo tus intimidades
sin importar que sean de luz y de nieve
y que mis ojos empañados de nuevo
miren el cristal perdido de mis ansias...

Retoza sobre mí...
enciéndete y muere, la brisa fresca no se apaga
y un aluvión de besos viene desbordante,
a morir entre tus ancas de fuego
que arrebatan de pasión mi corazón,

mientras nuestros labios húmedos se buscan
muriendo en  las ansias locas del amor
como el grito de un águila sobre la roca fuerte
donde callada  espera, una hermosa flor.


SHEILA
BQUILLA, SEPT.10/11.


EL FUEGO DEL AMOR




Compartiré mi amor desde las enramadas grises de mis fantasías...
allí donde el fuego nació sobres blancas sábanas
y se extinguió con el paso del tiempo,
sobre verdes faldas ahuecadas
donde no había espacio para los corazones trémulos...

Les diré que aunque los instantes cambien, aunque las brisas fuertes nos desarmen,
siempre habrá una fuerza interior que nos sacará a flote
aún a pesar de las lágrimas que arrecien como dolores de parto,
los grises momentos que mutilan nuestros pechos,
dejándonos sin una caricia suave sobre ellos...


No hay día, mañana, segundo donde no debamos apreciar el valor de la vida,
cada aliento perfumado de tu boca sobre la mía, cada aurora desde el amanecer
aún nuestro corazón palpitante sin importar la aridez de los desiertos
regando cada amapola mustia del camino...

Hoy estás aquí conmigo, miramos el mismo horizonte incierto, pero estamos vivos, el Señor nos regala instantes para compartir y para amar, no importan las llagas;
que lleguen todas pero que estés tú ahí, que tu mano se pose sobre la mía como un verdadero amigo, hermano, compañero...

Quiero retozar aún como una niña, no importa que me critiquen, que las palabras a destiempo hieran, dejaré que resbalen los necios y los ociosos, no permitiré que empañen mi alegría y gritaré con júbilo cada mañana, cuando sienta que una lágrima nueva aparece sobre mis ojos...

Aún sin poder compartir las melodías que nos inspiran, sin afán de  que no podamos disfrutar de todo y que el dinero sea el rey; tenemos nuestros ojos, unas manos que se llenarán de palabras, una boca para entonar melodías para los mustios y apagados....

Ahí estás, enredadera de mi vida, trepa sobre mi cuerpo, inunda mi corazón de flores nuevas y frescas, sigue hacia el roble fuerte que alguien plantó para ti, no desesperes que llegarás a la cumbre y allí... todos verán tus hermosas flores que como cascadas se desbordan sin pedir nada, sólo un segundo más para subir...

Ya mis ojos se extendieron, ya he mirado desde aquí el mundo, conozco el corazón del hombre y estoy segura de una nueva oportunidad, un perdón; los músicos seguirán construyendo melodías a través de pálidas hojas y sus pentagramas siempre estarán llenos; la maldad no podrá contra todos pues el fuego del amor consume la pesadez de los tiempos y como paloma blanca se levanta sobre los malvados...

Ven corazón de fuego, consúmeme, derrite tus poderes sobre mí, que sea tu esclava siempre, que no me domine la ambición ni la soberbia, me postro como cordero antes de ser degollado con un gemido angustioso, las llagas no me apagarán, y a partir del fuego resucitan las estrellas y brillan en la oscuridad.

SHEILA
B/QUILLA, SEPT. 10/11.


Dedico éste escrito a mi niña MARLY CAROLINA, con todo mi amor, la paciencia, el perdón, los besos y las flores son el mejor regalo para moldear nuestro carácter y para encontrar el verdadero disfrute de la vida, no debemos dejar que la tristeza nos gane la partida. Te quiero mucho, ánimo corazón de fuego que ardes en mí. MAMI.