lunes, 21 de noviembre de 2011

ME GUSTA...

 .
Me gusta sentarme a pensar en ti
hablar de amor aunque el dolor me ciegue
mirar los amaneceres radiantes y plenos
y cerrar los ojos ante un beso tuyo imaginado.

Me gusta la arena en tu boca
los pelos que faltan en tus sienes
la comisura de tus labios prietos
tus brazos morenos como la tierra
y ese andar majestuoso de caballo trotón.

Me gustan los ojos de las margaritas
cuando miran hacia tu espacio...
los girasoles agradecidos que agachan la cabeza
cuando declina la tarde...

Me gusta... me gustas... ¿por qué negarlo?
te tomé de musa... asalté tu espacio con mis sueños
me enredo en sedas rojas contigo
entre perfumadas violetas y azahares.

Me gusta que comprendas
que es para ti un poema...
el que nace cada mañana
como tibia cascada
y se pierde como suave aurora por mis venas
me gusta... ¿qué importa?
ayuda a calmar mis penas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, nov.21/11



ESPERÁNDOTE

imagen: Fotografía: Liz Nayibe Álvarez Rueda (Sur de Chile).
Te esperaré donde nace la cascada
Donde los pinos refrescan el ambiente, te soñaré
Donde una gran fuente cristalina recorra mis lares prestados
Y evapore los malos sueños y lleguen los que son.

Te esperaré en la colina nevada, donde aún retoza el venado
Y se escuchan los grillos y las ranas en un trinar de locos
Y el canto de las aves se confunda con la brisa 
Y el sol penetre suavemente sin lastimar.

Te esperaré sobre una gran roca en el camino
Un leño envejecido de quien nadie contó su historia
Unas ramas sin memoria, sin proclamar que allí  nacieron amores
Y anidaron golondrinas, que hoy sobreviven en rústicos tejados.

Te esperaré siempre mirando al norte...
Sé que mi mirada encontrarás, que mis pensamientos entenderás
Que sobre mis frías manos
Estarán las tuyas sin importar estaciones,
Tiempo ni espacio...
Mis ojos como candiles buscarán tu firmamento
Encontrándote como un rayo de fuego que penetra en oscuro pantano...

Te esperaré aún si mi fase ha terminado
Sobre las laderas que pisan tus pies, caminaré a tu lado
Disfrazada de gorrión, de águila  o mariposa,
Descansaré cerca a  los manantiales que miren tus ojos
Y sabrás que tu tiempo no era tuyo, ni el mío tampoco
Y al desvanecer mis sueños en el cristal de las aguas que arrogantes pasan
Lanzándome a la vera del camino...

Te esperaré aún así... Pues habré comprendido al fin
Que alguien me miró con amor,  desviando tu sendero
Para que estuvieras conmigo.



Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, noviembre 21/11