sábado, 27 de julio de 2013

A TU ESPALDA (28)


A TU ESPALDA [28]

Ahí está el enemigo
entre la brisa oscura,
el que te apuñala sin motivo
con una filosa daga.

A tu espalda el ayer,
los momentos sin regreso,
tu niñez hermosa,
las campanas que sonaron
y el amor que no regresa.

Quedarán los viejos amigos,
los que no fueron
como rosas al viento
perdieron el brillo
que se fue con el aroma.

Las carcajadas dulces
en medio de cantares,
el amor que fue ajeno
y se marchó para otros lares.
Queda la impune infamia
de quien dañó y no pagó,
un mutismo extraño,
como una herida de traición.

Y a pesar de todo
a tu espalda queda el mar,
el suspiro del viento en tu cuello
del hombre que te supo amar.

Y queda todo,
todo lo andado...

Raquel  Rueda Bohórquez 

Barranquilla, julio 26/13



ODIO (29)

ODIO [29]

La noche es propicia para el depredador,
pero la envidia lo es para la maldad.

No hay amor perfecto,
pero si puede haber odio mortal,

más a fuerza de amar
el odio se convierte en rosal.

Raquel Rueda Bohórquez

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CADA DÍA (30)


CADA DÍA [30]

Es un reto diario la vida,
un vino añejo tu voz,
un cántaro de lluvia
para calmar mi dolor.

Un camino despejado
antes de salir el sol,
un nido de cariño colmado
entre tus labios mi amor.

Es un poema tu sombra
donde hoy alegría
ayer pasó la muerte,
con clavadas espinas.

Y camino... caminamos
hacia un mismo sendero.
Una luz infinita nos llama
mientras te doy mis te quiero.

Ese atoro en el pecho
lo calma una oración,
mi angustia de perderte
y no verte más en mi balcón.

Y de tu mano abrigada
bajo las ramas de un roble,
veremos volar las águilas
hacia un sendero más noble.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, julio 27/13     


EN MI ESPEJO (31)


EN MI ESPEJO [31]

No hay arruga que no delate
ni huella que no me asombre,
cuando en mirarse al espejo
se entretiene el hombre.

Todo se dice pecado:
Amarte bajo mis sábanas,
desnudarme ante tus ojos
para caer de hinojos.

No hay placer más grande
que el gozo entre tus brazos,
tan poco y tan barato
es el recreo mundano.

Y de esto no me ufano
ni me convierto en demonio,
por decir que al amarte nombro
al Juez que me dio la vida.

Entre todos los encantos
también las sensaciones
el placer y los calores
que legó en su envoltura.

¡Qué ricas tus manos!
¡Qué deliciosa tu lengua!
¡Qué dulce el calor de tus piernas!
¡Qué melodía bonita,
el vaivén de la cama!...

No me quemaré en el infierno
por decir que el placer es bueno,
pues a quien me condena
lo he de ver de amor muriendo,
viendo hacia un crucifijo
y a Él, consuelo pidiendo.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, julio 2/13  




A LA SOMBRA (32)


A  LA SOMBRA [32]

¿Cuántas veces amor mío
a la sombra de mis recuerdos
esperé pacientemente tu mirada?

¿Recuerdas ese ayer
abrazada y sostenida en tu pecho,
contaba estrellas y mostraba la tuya?

Una promesa de amor entre la lluvia
se quedó prendida de mi corazón.
Incumplida, olvidada sobre un pétalo de rosas
con el brillo de la tarde muriendo con ella. …

¿Importa acaso el recuerdo de una imagen
el arenal caliente, la brisa fuerte
que envolvía con furia nuestros cabellos
y nos enredaba en una dulce mirada?

A la sombra de tu amor ausente
descubro las promesas cumplidas en otros,
y mi estrella pasajera se oculta levemente
entre las brumas de la noche.

Me quiebra el corazón el día
me asusta la oscuridad de la tormenta
donde cada vez más te alejas,
entre lentejuelas de colores y vinos caros.

Quedo a la sombra de mi suerte
entre hojas que cayeron de mi árbol
y esperan el último brote de esperanza.

Raquel Rueda Bohórquez 

Barranquilla, julio 27/13  

EL GALLO DE PEDRO 6 (33)


EL GALLO DE PEDRO 6 [33]

No puedo pasar sin ver ésta ternura...
Semeja la más bella flor en medio de la nada.

Es como un detalle hermoso
para un esposo de plumas rojas
que se abrigó en su pasajero amor,
para dejar en ella,
una  huella que se le parezca.

El don de la vida,
ese milagro que vemos a diario
al paso de una mariposa,
o de una pequeña oruga
voraz sobre una hoja...

Me parece un bello detalle…
¿Serías capaz de envenenar
a toda una prole de niños emplumados,
por el hecho de  cantar agradecido a Dios,
por un nuevo día?

Todos fueron engañados /con semillas de mentiras
comprado para hacer daño.
El padre gallo no podía creer
que su princesa estuviera muerta,
y quería desenterrarla,
pero al siguiente día le tocó a él,
esos granos que lanzaban, serían su final,
y el de todas sus pequeñas perlas
que habían brotado a la vida...

Ciertamente somos unas bestias.
A esa persona malvada
dejo el recuerdo de unas letras,
para que no olvide,
que los ojos de Dios penetran hasta bajo las rocas.

Lo más triste mujer
es que nosotras nacimos para procrear,
como ellos, somos semillas para el planeta,
y somos la tierra donde la vida se siembra.

¡Qué mal ejemplo a tus hijos,
y a quienes te conocen!

No eran desechos sin alma,
eran seres vivos,
las mascotas de Pedro,
y él las amaba…

Raquel  Rueda Bohórquez  
Barranquilla, julio 27/13

ESPERA (34)


ESPERA [34]

Me cansé de esperarte,
pasa un momento por mi casa de madera
y deja una semilla de girasol 
en mi pequeña parcela.

En ese terreno señalado por un número
estará todo lo que fui en éste paraíso,
pero sobre las estrellas
permanecerán mis sueños.

No es tan larga la espera
si eres habitante en mi corazón
y mi mente es un remolino
al recordar tus labios.

¿Me cansaré?... creo que sí...
Alguien revisa un celular con impaciencia
me detalla de reojo,
y un oloroso perfume llega
a través del viento.

Las mismas repetidas quejas
mis manos cansadas esperando las tuyas,
viendo a lo lejos a las palomas arrullarse
y un par de canarios anidar en mi árbol.

Aunque sea una buena noticia,
mi hermano se va a casa,
tal vez allá al cuidado del amor
una historia contaremos mañana...

El encierro de una cárcel hospital enferma
y retornar al hogar, al lado de los nuestros,
recupera el aliento y fortalece el cuerpo.

Seguiré esperando en la misma silla
en la misma roca de ayer a que regreses,
para contar entre tus labios los besos pendientes,
y declamar mis versos entre tu piel ardiente.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, julio 27/13  

MARIPOSA (35)


MARIPOSA [35]

Al arribo de una mariposa
vemos sueños cumplidos,
un hada de bello vestido
que en mi jardín reposa
de colores majestuosos.

¿Quién le habrá adornado?
¿Quién pequeños ojos dorados?
¿Quién tallado joyas en sus alas?

Ella vive feliz su existencia
siendo monja enclaustrada
fabrica su cárcel
para abrirla enamorada
y ser la dueña del valle.

¡Danza mi niña pequeña!...
Viene tu amor de rojo traje;
con un silencioso beso
quiere dentro de ti grabarse.

Dulces copitos de nieve
como perlitas de río
esconden entre su nido
lo que serán mañana.

Y entre el ruido de la tarde
con fervor de gitana:

¡Qué hermosa que te engalanas!,
para morir cuando más feliz,
cuando más radiante,
¡silenciosa entre las ramas!...

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, julio 27/13 


A ESE AMOR (36)

A ESE AMOR/A Sarita [36]

A veces me pregunto:
¿Por qué es tan raro el amor?
Cuándo más te quieren
más desprecias,
y cuando más te engañan
más quieres…

En ésta locura vivo día a día
viéndote con otra,
amando a quien no te merece
y lloro en el silencio de mi ventana
deseando al menos una de tus miradas.

¿Por qué es tan cruel el amor?
Se queda con quien traiciona y engaña
tantas veces repetido, una y otra vez,
y yo… que vivo para amarte,
¿ni siquiera me nombras?

Estoy aquí viéndote a lo lejos,
me pinto de carmín los labios,
me adorno con trajes bellos
y te miro a los ojos buscando mi lucero
pero entre más me ignoras,
¡más te quiero!

Cierro los ojos y te abrazo.
Una sombra azul eres tú,
como mi barca de colores
a donde subo y bajo
y me lleno de contento…
Pero una rosa al viento busco
y en otros labios se pierde
mientras creo tenerte…

¿Por qué es tan raro el amor?
Parece una cometa inalcanzable,
yo tan joven
envejeciendo sin ser tocada
y ellas,
tan de todos, tan de nadie,
pero son más apreciadas…

De lejos te advierto
conozco tu perfume,
me gustan tus ojos negros
y ese lunar pequeño
que me roba tus labios.

¿Por qué es tan raro el amor?

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 27/13 



EDITA (37)


EDITA [37]

Entrañable mi cariño
preciosa dama pintada por el tiempo
como una rosa gentil y hermosa
lejana de mis manos
pero cercana a mi corazón.

Quién como tú,
un roble en medio del huerto
con radiantes flores,
que sin ser primavera siempre se disponen
como frescos gajos
que endulzan la mirada del sol.

Y un colibrí de paso entre tus ramas
se entretiene con amor
y mis ojos ante tu sonrisa
como un ángel,
que me ve a la distancia
asomado en tu cornisa.

Suave armiño eres
dulce niña de manos inquietas,
dejando sueños bordados en las estrellas
para contentar a tus niños.

Recibe de mí un cariño
una orquídea de mi patria.
Dolorida parece brotar en julio
pero la recibirás en mayo
el mes de María,
donde estarán radiantes
al verte sonreír de nuevo.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 27/13

ESPINAS (38)

ESPINAS [38]

Te recuerdo plantado en mi huerto,
espigado, aguantando la fuerza del sol,
y tras el viento, el arenal caliente,
sin el frescor que resucita una flor.

Te extraño en mi jardín,
me hacen falta tus carcajadas.
Nos dañó el paso la arrogante cascada
y con ella la humillación.

Fue triste perderte
en medio de alocadas palabras
nacidas de la rabia y la indignación
que más que acercarnos, nos alejó.

Una rara fantasía habita mi corazón
como ayer esperando tu voz,
entre hilos invisibles de mi computador.

De nuevo detallo mi jardín:
Aparece un solitario cardo a punto de florecer,
pero es el amor para otras
mientras lo veo envejecer.

En medio de una vaga tristeza
con tantas espinas y heridas,
de mortal veneno me cubriste
cuando en mi alma sólo existía
tu desamor.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 27/13 

TE BUSCO (39)


TE BUSCO [39]

En el ámbar del viento te busco,
atrapada en la soledad de mi aposento
tu voz envuelta en sedoso aroma,
que hasta mi corazón llega
y el viento desaparece…

En la rosa desnuda te busco:
Imagen dorada, miel en panal
escondido, oculto
cuál del cáliz una blanca flor.

En la huella del sol sobre mi almohada,
en la luna desteñida y pálida
si al caminante sigue como si a mí llegara,
y al solitario vigila como si lo buscara.

Te busco en la música, en el silencio,
extrañada de la vida y sus cantares.
¡Tan rara es la gente, que enmudezco!,
tan solitaria  un ave herida sin ser sanada.

Y aparece una luciérnaga en mis noches
en busca de la lluvia de mis ojos.

Me he quedado embelesada viendo
que su aura es más pura que la mía,
y en su silencioso brillo;
¡más amada!...

Raquel  Rueda Bohórquez

Barranquilla, julio 27/13 



PENSANDO (40)


PENSANDO [40]

Cruzo ésta puerta vestida de flamenco;
la música invita a tus brazos, amor.
Tu boca tiene el sabor a un beso
con olor a hierbabuena o ramitos de limón.

Empiezo a danzar, me calzo las zapatillas.
Una blusa negra con brillo de noche,
mi púrpura falda para que me adivines
entre el taconeo y las guitarras,
donde las estrellas
tan lejanas como tu amor
parecen vivir dentro de mí.

Me he dado cuenta que no estoy sola,
vives conmigo en los recuerdos de cada día,
en los silencios de mis noches solitarias,
en mis manos cuando acaricio letras
y te sueño cercano al amanecer.

Me gusta mi soledad porque puedo hablarte.
Me agrada decirte que te quiero,
que no me olvido de la primera vez,
de tu primer beso que me llevó al cielo
y tu despedida, que convirtió en un infierno mi vida.

Pero estás, ¡siempre estás!...
Te ahogas en mis ojos
y renaces cuando despierto
para dormir en mis sueños,
donde serás  eternidad
copiada en el azul del cielo,
y el cantar sumiso de las olas
que se van y regresan,
junto a los índigos del mar.

Raquel Rueda Bohórquez 

Barranquilla, julio 27/13