martes, 24 de diciembre de 2013

DICIEMBRE 24/13 [26]

 DICIEMBRE 24/13 [26]

Una invitación que empiezo por mí, es comportarnos como verdaderos "seres humanos", pues la palabra no se ajusta a nuestra actuación diaria. 

Pido a Dios un cambio, desde muy adentro de nuestro corazón, tenemos que hacer algo por el planeta, vamos en picada, las pesadillas anuncian terribles desastres, vivamos cada día con intensidad, sembremos muchos árboles en vez de cemento.

Que los gobernantes, quienes tienen esa oportunidad única en sus vidas, la aprovechen, y no vivan como si fueran eternos... el tiempo pasa factura, y los inocentes son quienes están pagando por ella.

Mi cantaleta tiene una razón de ser, muchos animales están en vía de extinción, y no lo sabemos, muchos árboles inmensos y fuertes caen cada día por el peso de las lluvias y de las sierras, y seguimos impávidos, acomodados sin hacer nada, indiferentes.


Los políticos no han servido para mucho, y los ricos compran poltronas de oro, se acomodan en sus palacios, se olvidan que su oro está dañando nuestros bosques y acabando con la vida en las montañas.

Cuando la vida se vaya y la naturaleza nos reclame,  ni una esmeralda para adornar el árbol asesinado, para  guardar una semilla que no producirá fruto, porque después de la muerte sólo queda  hedor y pestilencia, ni siquiera serviremos de abono ni alimento, a los hambrientos ángeles negros. 

¡Pobres de mis niños del cielo!, desaparecen también, porque ni la carroña les dejamos. 

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, diciembre 24/13






¡FELIZ NAVIDAD! [27]


¡FELIZ NAVIDAD!  [27]


Sin querer dañar aquél sentido mágico de las navidades, sólo que tengo un espacio en blanco en mi pared y quiero llenarlo, me hago muchas preguntas sin respuesta.



Por ejemplo: ¿Qué harán los padres que han abandonado a sus hijos, con las primas y demás ganancias?, muchos chicos se quedaron sin la oportunidad de estudiar, les tocó asumir el rol de padres desde muy temprano, y el dinero de su amado padre, tan añorado, se ha quedado enredado en las tetas de silicona de su amante, o entre las carnes que algún cirujano lanzó a la basura, en vez de tirarla a los goleros, tal vez hubiese llenado alguna barriguita hambrienta.



Lanzar rocas es la costumbre, reírnos de los demás, dañar sus pequeñas ilusiones, atiborrarnos de comida hasta el vómito… ¿es eso navidad?... preferiría quedarme en casa, pero hay celebración viendo hipocresía aquí o allá, donde no ajustamos en ningún sitio, y con descaro nos abrazamos deseando cosas de boca para afuera, cuando dentro del corazón no hay nada, pues todo se queda en la mirada. ¡Qué buena soy para ver a los ojos!, claro que en los míos también debe haber algo más que lágrimas y más que sólo quejas.



Sólo me pregunto por Dandy, por ahí en el rincón del olvido, viendo cómo queman el dinero que necesita para un traje nuevo, aunque sea una vez al año, o para llenar su barriga, pues lo que gana de recoger cartón, sólo alcanza para la marihuana que lo sostiene como un poeta más soñando con un día mejor.


Era verdad lo que dije hace unos días, que el viejito de las naranjas se cansó de su carreta de madera, de estar siempre con el pantalón viejo lleno de orín, mientras su hijo vago esperaba las miserias que el anciano podía conseguir para el sustento.


Anoche en mi pesebre, como todos éstos años, el burro siempre roncando y peando… ¡qué vainas!, no vi a María contenta, porque la celebración de las navidades no son  gastar dinero que no hay, para mantener contentos a los demás, que sólo ven el empaque, más no el mensaje que se pretende dar.



La vaquita pecosa, con los ojos bien abiertos viendo a la luna, como siempre, esperando que las lenguas se pasen de vez en cuando, y las patas al menos se crucen.


¡Qué larga es la ausencia, y qué triste es la soledad, aunque parezcamos felices y acompañados!


Les había contado que hoy me ganaré una gran lotería, que me voy a unas largas vacaciones con mis hijos, un crucero, un viaje a pueblos de Boyacá y tal vez me quede por allá, pero no hagan cola a pedir dinero prestado, ¡no señores!, aquí no se regala nada a nadie, la lista está muy clara, blanco o negro, y a cada quien se le entregará lo que merece, así son las vainas cuando son del alma.



Nos queda algo importante: 2013 fue el año escogido para muchas personas que parecían importantes, que vinieron a vivir intensamente y a sufrir también sin que lo pidieran, pero también es un año más de vida que se nos concedió, y por el cual tenemos que agradecer al Mesías, que no nace hoy, él nació hace muchos años, y lo asesinaron como lo hacemos a diario, como lo hacen los políticos en éste país, y lo hace la gente que año tras año vota por los mismos corruptos, como lo hacemos cuando dañamos la obra del Creador, asesinamos a sus animales y escarbamos el alma a nuestra madre derribando sus árboles y sacando de su vientre las rocas que finalmente no valen nada.



¿Alguien ha vivido más por tener joyas?... Ni una roca se han llevado, sólo una gran sonrisa perdura bajo esa cueva oscura que nos será donada.



Que el Dios vivo dentro de cada uno de nosotros, nos permita ver cuál es el verdadero mensaje de la navidad, que doblemos rodilla y actuemos, con una pala para sembrar y la otra mano para levantar al caído…



Un abrazo a todos, si puedo bendecir en nombre de Dios, ¡una bendición!, que estemos con los ojos bien abiertos, porque estamos viviendo como si no fuéramos a morir.




Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, diciembre 24/13



lunes, 23 de diciembre de 2013

SE ABRE EL TELÓN [28]

SE ABRE EL TELÓN [28]

Al nacer, ella abre sus piernas,
Y en el jardín planeta
El llanto brota como la primera estrella.
En los ojos se quebrantan todos los sueños
Pues el primero, era ser madre,
Y con éste gran amor que se nos concede
No importa si las tetas largas
Ni la barriga enorme…

Mi paisajista favorito bordó un telón escarlata.
Él mismo decide el momento de iniciar la obra
Y por sus manos, también el acto final de nuestra vida.

¡Oh amor!... quiero un acto contigo,
Cualquier día, en una noche oscura puede ser
Cuando cierre los ojos y ore  sobre tu boca…

Tal vez me atreva a declamar un verso
Para contarte, ¡que nada que te olvido!
Que tus ojos negros son mi espina dorsal
Y tu cabellera brillante, el ónix  que añoro.

Más el cuento terminó antes de empezar…
Viene ahora el camino lleno de abrojos,
Pero también muchas flores abren
Y se espiga el campo en bondades
Con el sudor del campesino olvidado…

La necedad acusa mis sentidos, 
y de nuevo sábanas blancas…

Un rosal inaugura sus pétalos  y todos son púrpura.
Me enredo, soy una coral sobre tu cuerpo
Me ahogo entre suspiros alocados
Entrego mi lengua a la tuya, con sabor a vino,
Decido morderte para inyectarte de mi amor
Y que te contagies de él.

¿Será que termina la obra sin que te vea?
Y si acaso… ¿si el destino te pone en mi camino?
¿Qué te diré?... como siempre enmudezco
Y digo cosas sin sentido…

Pero ya lo sabes… es navidad 2013
Ha pasado el tiempo y tu nombre se ha tallado,
Se ha quedado para siempre entre mi piel
Que clama por un beso tuyo…

Enciende la luz que mi hoguera quema,
Arde mi piel sin consentir, deseosa de la tuya.
Busco un rosario, pero de nuevo regresas,
Ahora tengo una sensación de ahogo,
Se humedece mi boca en espera de tu lengua
Y te bendigo…

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, diciembre 23/13



¿NAVIDAD O VANIDAD? [29]

¿VANIDAD O NAVIDAD? [29]

Si le diéramos más estimación a un abrazo que a un diamante, el planeta no estaría en las condiciones que lo estamos dejando.

Si dejáramos de usar piedras costosas y compráramos más artesanías, nuestros indígenas no estarían llegando a las playas a mendigar las espinas de sus propios mares.

Si apreciáramos más una gota de rocío, que el ilusorio brillo que deja la vanidad,
estoy segura que nadie lloraría en navidad.

Burbujas de colores en árboles de mentiras, serían reemplazadas por justicia social y un poco de paz.

Una navidad con más brillo en los ojos, sería la oportuna venida de un niño que llora en su cuna, porque su madre está sin trabajo, y nadie está dispuesto a dar la oportunidad a quien no tiene experiencia...

¿Cómo desean experiencia  si las puertas se cierran?

¿Vale acaso más tu mano adornada de joyas, que un abrazo a quien lo necesita?
¿Es más la mano que se adorna de falsos brillos, que la mano que mitiga el dolor?

¡Quítate toda esa vanidad de encima!... es bonito sentirnos libres de ataduras…

Alguien ha robado las joyas, las pocas que guardaba en mi closet, el regalo de mi hermano, el de mi esposo, los detalles de mi vieja, mi amor, han manoseado mis asuntos privados y personales y dejaron patas arriba mis cosas, como si fuera un muladar.

Si han servido para mitigar el hambre, no me importan, pero si han sido para el vicio, tal vez debas rendir cuentas de rodillas…

Ya no quiero joyas caras si fabrican bellezas con trigo y semillas, y en arcilla se consiguen adornos preciosos sin tanto valor.

No le demos tanto mérito a un vestido de marca, ya que eso indica lo pobres que somos, pues estamos llenando de riquezas a los demonios, que se hartan, con nuestras miserias y tontas vanidades.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, diciembre 23/13



AMÁNDOTE [30]

AMÁNDOTE [30]

Pasa el tiempo, sigo amándote más que ayer, 

superior a todo el tiempo,
y en el reloj en mi pared cuento los segundos,
se ha quedado quieto, con su viejo corazón.

Parezco un árbol en el desierto
mudando sus postreras hojas,
o un niño hambriento olvidado en un rincón,
en tanto, mansas caen las perlas sin pedido,
ahondando éste loco mar que te extraña.

¡Qué lloronas somos!... ¿lo recuerdas?
Ese poema de las niñas hablando con muñecas,
la mía le decía a la tuya: ¡yo soy más bella que tú!
tengo rubios cabellos, y ojos verdes… y al momento respondías:
¡pero la mía tiene negro el cabello!

se vuelve ensortijado, si la brisa lo besa,
parece atraer todos los aromas del bosque,

tiene la boca más pequeña
y su traje de seda,

la hace bailar como mariposa…

Y tus ojos, recordando que  siempre húmedos…
Con ese empeño en ser cascada clara
y ese insondable mirar entristecido.

¿Por qué lloro?,

¿No debería acaso estar entre las mariposas amarillas?
Tal vez deba estar orando por alguien,
o pueda ser que cocinando para mis hijos…

Pero hoy nada se quema…
Todo siempre ha parecido oscuro, /me gustan los sabores añejos
me agrada el olor a viejo apretado a mi corazón,
me encanta abrazar tu vestido de flores rojas
y ese último regalo que se quedó oliendo a ti.

Mi rosa linda… me habías dicho alguna vez: ¡frena!
¿Acaso si corres tras el viento, más consigues?
Aquí estoy… adornando mi jardín con tus violetas,
llenando con flores de colores, ésta navidad,
y el brillo de las noches con su estrellado cielo
me invita a bendecir, ahora que no estás…

¿Sabes qué deseo de navidad?
Me gustaría tu muñeca de cabellos negros…
porque la mía ya no me gusta, la veo al espejo,  ¡siempre llora!
en cambio la tuya mamita, parece un manantial,
y cuando llega la brisa, es verdad lo que decías,
su traje de seda parece danzar, es una mariposa azul,
y al llover, semeja una paloma blanca
doblando las rodillas para recibir la mies de la vida.

¡Envíamela que despertaré ilusionada!
La buscaré entre mis sueños,

debajo de mi almohada…


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, diciembre 23/13



A TI MADRE [31]


A TI MADRE [31]

Era en el abrigo de tu corazón, en donde estaba libre,
bajo esos brazos de madre tan cálidos siempre,
y en donde mis ojos hallaron un reposo en los tuyos
descubriendo entre oraciones a Dios,
y en los dolores de la vida, la verdad.

Fue entre tu piel en donde fui creciendo
aferrada a ese tú inmenso, lleno de amor,
y tu sangre me regaló todo lo que soy
respirando de ti, viviendo una pequeña sanguijuela
aferrada a las flores de tus pechos, hasta enrojecer.

Ahora… ¿qué es el ahora sin ti?...
Voy y vengo hacia un sitio vacío…
Tu alcoba es un nudo en mi garganta,
tu ventana es un cielo lleno de esperanza
por donde tu mirada se perdió…

A ti, que sólo tibieza me dejaste,
quiero alcanzar tu prometida estrella,
la que alguna vez pintaste de colores
y dejaste colgada en mis ojos con sales de mar,
cruzando por las laderas de mis pómulos
sin una orilla liviana en donde descansar…

Dulce madre, ¿qué es la navidad sin ti?
Pareciera que ni orar me importa,
si al menos un olor a rosas por mi estancia
donde a presentir tu sombra fueras evocada.

Más solo un vacío de barril sin fondo,
donde ninguna moneda hace ruido al caer…

Pero me atengo a tu recuerdo…
¿Qué más quiero poseer?
Ya todo lo amado se fue,
mientras corro hasta alcanzarte.
Una imagen pernocta entre los ojos
y vive en mi estrella favorita, al anochecer.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, diciembre 23/13








ANDREA NAVIDAD 2013 [32]


ANDREA NAVIDAD 2013 [32]
Andrea, mi sobrinita.

Ésta navidad llegó con la sorpresa de la vida, no sabemos cuántas más están en camino, es tiempo de orar y bendecir, de reconciliaciones y perdones, es lo más difícil, perdonar, pero es importante que lo hagamos ahora, porque mañana es un día incierto.

Hoy orando por la salud de un hermano, que todo quede en manos de mi Jefe amado, que no haya dagas ni espinas, que nuestra lengua no tropiece con nuestro interior, a veces tan lleno de maldad. 

Mi sobrinita Andrea, ¿cierto que es una flor hermosa?, un pajarito me dijo antes de nacer que sería una niña, y que tendría los ojos claros como los de mi princesa, todavía no la he visto personalmente, pero aquí está su imagen. 


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, diciembre/13