sábado, 13 de octubre de 2012

MAMITA

Video-Youtube



Una vez más pienso en ti
Sin cansancio mi alma te busca
En el vuelo de la cometa 
Donde la brisa es su cómplice

Enredada en imaginarias nubes de colores.

Te veo tranquila navegar entre las rosas
El perfume es tu aliento y tus manos mi esperanza…

Son tus ojos del verdor de una pradera nueva
Allí el dolor es cosa de tu sueño pasado
Esa lanza clavada a la fuerza que tanto te hizo sufrir
Germinó como una alabanza a tu Dios.

Danzas como una doncella con traje de seda
Los luceros te acompañan cada noche
Cada mañana, una aurora me advierte de tu presencia
Y tu mirada penetra en mi hogar
Cuando una cascada nueva baja por mis ojos.

En tu espacio todas las aves que marcharon regresan…
Todo lo muerto allí es vida…
Toda ilusión se convierte en certeza
Y me alegro de que hayas marchado
Aunque llore por tu ausencia.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, octubre 9/12

VERO Y MI ÁNGEL

Mi ángel susurra un beso en la boca 
y mi niña lo ve a los ojos y se tocan, 
pero ese tocarse ahora, 
es la melancolía 
que abraza con el sol que despierta 
y el ruido de otro día que nos acoge.

Mi hija Verónica/12

VERO Y MI ÁNGEL


Como un ángel espero a tu sombra,
mi amor perdido 
en los lares de la ausencia.

Vestido de brillo de los mares, te veo pasar
eres un águila de alas extendidas
en ese espacio abierto... eterno...,
donde más tarde pueda ser, 

me encontraré contigo.


¡Ay vida mía!... ¡me duele todo!
El ponto escucha mis lamentos en la noche;
se desborda mi dolor de no verte
y poco a poco reniego de mi suerte.

Como una blanca paloma 
te espero en mis noches;
la luna vigila mis sufrimiento y marcha.
Retorna el día con un llanto nuevo
pues al abrir los ojos no te veo...

Te busco en cada melodía...
Tu voz y tus brazos sobre mi cuello;
quiero decirte que te quiero y me quiebro
si observo a la puerta y no apareces.

Danzo cual grulla ofreciéndote mi amor;
un juramento donde me amabas
tus últimas palabras: Viñu te quiero;
un rosario en mis manos y una lágrima.

Barranquilla, octubre 9/12

CUANDO LLEGA LA PRIMAVERA



Fotografìa mi hija Marly Carolina-Alemania.

Busquè tu cuerpo en la penumbra
Cuando mi jardìn tenìa todos sus olores
Las ansias que se consumìan en silencio
Al pasar el tiempo junto a mis rabias.


Tomè tu piel en la mìa al cerrar los ojos
Tu boca era el manantial donde soñaba
Ese cuerpo como espiga para amasar
Donde se acariciaba la harina y se enriquecìa el alma.

Bajè por cerros imponentes…
Dos flores sobre tu pecho sembradas de besos
Un nido donde penetrò toda la miel que llenò de vida mi vientre
Y poco a poco… se agigantò un gorriòn que trinaba
Brotando una cascada sobre sus tiernos labios.

Ahora te veo ahì… còmo tallas en mi casa aquèllo olvidado
Buscas la oscuridad para regalar un beso perdido
Sacas del fondo de mis rejas en abandono, un poco de belleza
Y mueres de a poco, como buscando en mis renovados pechos
Aquèllo que dejaste al descuido.

Dèjame de nuevo un jarròn lleno de tulipanes
Un trovador que asome una vez màs a mi ventana
Recordarè los pasos presurosos que me llevaban a tu alcoba
Para disfrutar un tango entre dos, o una ranchera.

No importa amor mìo…
El tiempo que marchò nadie lo recupera
Pero agradeceremos tomados de la mano por un nuevo dìa,
Tomaremos tinto con el vecino, que sòlo nos observa con una raìda sonrisa
Donde los dientes se esfumaron, dejando una lìnea en sus labios
Que denota algo de tristeza.

Vàlido es recordar, pero siempre mirando a los ojos
No habrà hipocresías, ellas tendràn que marchar
Una luz violeta aparece dìa a dìa recordando consejos
Sus palabras quedaràn guardadas en mi pecho
Cuando aprendamos que vivir la vida es simple
Dejando de lado el orgullo viendo retornar la primavera.

Raquel Rueda Bohòrquez
Barranquilla, agosto 10/12

DISTRAÌDA

Video-You tube


Mìrame como ando distraìda
Viendo elevarse cometas y disolverse en el cielo
Detallo de la flor sus pètalos 
Del colibrí su brillo.


Observo y me deleito con las primaveras
Nacen cada dìa y al segundo mueren
Dejando un vacìo enorme y tomo un cardo del camino
Mis manos parecen huìr... pero al observar en detalle su magia
Conservo la mirada y mi piel se vuelve tibia.

Abstraìda me doy cuenta de lo màgico de existir
No soy nada, descubro que no sè que punto en el universo soy
Una nueva angustia pareciera retornar a mi rostro
Busco esa pàgina en blanco de mi vida y decido escribir algo
Una nueva tonterìa tal vez se ocurra, mientras tomo un poco de cafè.

Llega el desvelo… añoro la luz de un nuevo dìa
Pero adoro tambièn cuando llega el anochecer, y detallo un lucero nuevo
Un rosario adivino, las tres cabritas, mis padres, mi mono hermoso resplandeciente...


Veloz se desprende y me dice: “aquì estoy… èste silencio no miente”
Y me adormezco con un sueño por construìr y un mañana que tal vez me espere…

Raquel Rueda Bohòrquez
Barranquilla, octubre 10/12

GARZA BLANCA

GARZA BLANCA

Una laguna se adueñó de su elegancia

cuando la garza blanca se tomó el paisaje.


Como un alero sus alas, 
y ante la oscuridad,

el desprevenido
pronto a su pico llegó.



De las praderas es la dueña.

Con sus ojos de reina, 
entorna la mirada,

como si quisiera robar al tiempo un día más,

y danza, con un abanico níveo de nuevo,
para darse un baño de sol.

La descubro sobre una tumba olvidada;
le araña a la vida un poco de aliento,
y conserva su figura de quinceañera;
paseando la vista,
y atrapando todo lo que se mueva.

Ya llena y tranquila,
si del sol al ocaso,
entretenida la encuentra un lucero;

levanta airosa vuelo,
¡de improviso!,
y adorna el cielo,
con el esplendor de sus extendidas alas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, agosto 11/12

MAMI LINCE


Mami observaba la inmensidad de la llanura, ávida y hambrienta 
Sabia que allí estaba todo lo que la hacia feliz
Sus ojos escudriñaban hacia el bosque, cuando la acosaba su vientre
Su paciencia no tenia limites y su bondad era in

finita.

Dentro de su cofre se tejían sueños nuevos, cantos que saltarían por sobre las flores de lavanda, dejándole a su vida aquél motivo que la entusiasmaba
Esa oración que se desprendía de su alma
Cuando bajo una cascada, se bañaba o subía veloz, hasta lo más alto de un frondoso árbol.

No había desaliento, ni soledad, ni angustia…
Nadie perturbaría esa paz de su morada, ni lanzaría flechas que la hieran sin motivo
Ni derribarían el árbol que la cobijaba.

Aquí está todo lo que alguien sin pedido plantó para mí –pensaba-
Pero una roca fuerte penetró su pecho hiriéndola de muerte…
No entiendo, no hay razón para morir cuando la felicidad parecía navegar en mis cristalinas aguas
No comprendo… en mi vientre se agitaban mariposas que danzarían sobre las flores y jugarían a las escondidas conmigo.

Una vez la última gota escarlata cubrió la pradera, delatando su propia palidez,
Descubrió que más allá de sus propios sueños estaban los ajenos
Pero no comprendía el por qué, ella estaría involucrada ahí
Pues el paisaje lleno de perfumes era lo que amaba
Y todo lo que abarcaban sus ojos le pertenecía.

El cazador tomó su traje con una cruel sonrisa de satisfacción
Arrastró como una basura su otrora belleza
Y vistió con sus pieles dejando la carne para los buitres
Que observaban desde el cielo la obra del hombre
Mientras convertía la vida en carroña, 


y la piel en su propio moribundo traje.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, octubre 11/12

CUANDO EL MAR...


Mi hijo Kevin Danilo/12 Puerto Colombia Atl.

Cuando el mar se agita escucho su fuerte voz
Enardecen mis sentidos y de nuevo pienso en ti.

Llegan las aves pasajeras, y un descanso queda sobre las playas

Recuerdo de las arenas tu piel dorada
Y del sol el calor que sube y baja como sus mareas.

Cuando me atengo al rumor de la brisa
Y detallo del sol sus mágicos rayos
Una sonrisa deseo de tus labios
Donde tus brazos sean raíces sobre mi talle.

El eco de las gaviotas confundido con la brisa
Las palmeras con sus compases de gaitas
Aparecen los amantes enredados bajo su falda
Los peces danzan al compás de las olas
Y un nuevo pentagrama brota de mi alma.

Pienso en ti tantas veces…
Del resto me olvido cuando baja el alcatraz
Y como una flecha de cupido penetra un corazón
Airoso y con fuerza brota de nuevo del fondo del mar
Y vuela con un regalo escondido en su fuerte pico.

Y al fin cuando de nuevo la marea baja…
Se calma el furor y llega la calma
Un beso suave acaricia las rocas
Observo los rojos que besan el ocaso
Coloco tu mano sobre mis heridas
Y sòlo callo…

Raquel Rueda Bohòrquez
Barranquilla, octubre 11/12