sábado, 2 de mayo de 2015

DE AZUL

DE AZUL

Una imagen, ¿quién pintó a un perro de azul?
Se han burlado de él, y habita con una mirada triste
cerca de un puente.

Así fue encontrado,
parecía nube triste en un rincón
delatando sus ojos viejas soledades

y tristezas que envuelven su manto.
De azul se han pintado mis poemas,
pájaro herido en cuevas de indiferencia,
sin un alar pródigo, sin una mano amiga,
paseando sus miserias, 
conmoviendo a nadie su mirada.

Camino a casa, ¿quién eres?
Gracias a ti me han visto,
¿vendrá una mano que no castigue?,
¿se untará de la tinta azul 
que se ignora de mi alma?

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, abril 3/15

PALABRITAS MAYO 2015

PALABRITAS DE MAYO 2015

1
Muchos imaginan que lo que tienen es porque lo merecieron, pero hay otros que imaginan que lo que no tienen es porque también lo merecen. Si puedes levantar el rostro por lo que has adquirido sin pisotear a otros, eres bendecido; pero si lo que no tienes es porque te han pisoteado, no hay afán, para los dos está reservado el mismo destino.

2
Nadie da nada, todo viene de la mano de Dios y a Él es a quien debemos agradecer el hecho de estar vivos, el único bien verdadero

3
El reloj de nuestro destino es un tambor que dejará de sonar, y será llevado en brazos por almas, no del más allá, sino de las que están vivas en nuestros sueños...

4
No me puedo llamar ser humano si no hago nada, no me muevo para evitar un maltrato a nuestros ángeles, tenemos que movernos por amor, sino perdimos nuestro viaje a éste maravilloso planeta.

5
Cada vez que veo algo así, muero de a poco, siento su dolor, su impotencia y creo que no merecemos estar en éste planeta, tenemos que levantarnos y gritar: ¡No más por Dios!, castigo, cárcel y educación, no somos bestias, ¿seremos algún día seres humanos?

Raquel Rueda Bohórquez
Mayo 2/15



¿QUÉ PARA MÍ?/A Daniel

¿QUÉ PARA MÍ?/A Daniel

Un poco de afán ha endurecido mi faz
Pero no ha cambiado mi sonrisa.

Quise adivinar de paso un recado para mí
Y buscando en el viento, te sorprendí.

Ventana abierta a un azul mágico
Era la dueña de mi corazón en espacio lejano
Mis tesoros, abiertos a una voluntad mayor.

Pero algo más fue hallado,
En esa claridad perpetua de mis mañanas soleadas
Se adivinaba la lluvia de mis ojos,
¿Creen que porque soy varón no lloro?

Lo vi antes de que lo pensaras,
Y con trazos níveos me colocaste cerca de ti,
¡Aquí estoy a tu lado!, ¿Qué te afana hoy?

Tus cachorros están grandes, preciosos
Mis ojos han estado sobre sus vidas
Y a ti, madre y padre a la vez
Te he bendecido con sus voces de alegría,
Con esos triunfos que llegarán
Como colmenas tras la miel de las flores,
Y entonces, un gran poema repetirás conmigo,
Mi obra ha sido cumplida y eres sumiso a mi voluntad.

Te regalo la luz de una esperanza
Los violetas que dirigen tu andar
Y mis rayos fulgurantes sobre tu hogar.

Antes de que pidas algo, ya lo sé
Eres un predilecto entre mis hijos
¿Qué te puede afanar a partir de ahora?

Marqué tu nombre y mis trazos son de verdad
Un 3 es la certeza de que una luz se enciende
Y otra se apaga, para que adivines mi regalo,
En tus noches de soledad.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 2/15



GAJOS DE LIMONAR

GAJOS DE LIMONAR

En lo más alto de la montaña
tupidos verdes y esperanzas amarillas,
flores perfumadas y chiquitas,

siendo aromar a la distancia un don,
enriqueciendo con galas de Rey 
en tan mágica estancia un pájaro 
estacionado en cualquier gajo.

Ahí te vi, ¿eres tú, mi corazón?
No hay día en que no te piense
ni hay noche que no desvele
al pensar que mis quereres
son aromas perdidos en el mar.

Pero luego recuerdo el ácido del limón
y un sabor agridulce toca mis labios,
cuando tu aroma bendito se enreda 
entre los espinos, y las flores de azahar.

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, mayo 2/15

jueves, 30 de abril de 2015

COMO UNA OLA [1]



Jueves, 30 de abril de 2015

COMO UNA OLA [1]

Así como llegó a su orilla
se desvanece
sin repetirse jamás
ni ser otra vez la misma.

Se va la ilusión y seguimos fabricando sueños
como los árboles hojas nuevas.

Te vas, pero sin causar heridas,
quedando un sabor a mar en mi boca,
y esa vieja melancolía
que nos encontró
asomados en la misma roca.

Gaviota mía:
¿Cuándo volveré a sentirte?
Abre tus alas al frío de mi soledad
y déjame ser un poema en tu vida.

Pero se van las olas, amor mío,
y queda una roca inmensa
a donde esperaré sea propicio el viento,
para reencontrarme contigo.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 30/15

Publicado por Raquel Rueda Bohórquez en 15:14



CUAL HOJAS [2]

CUAL HOJAS [2]

Como hojas de mi árbol, caerán sin hacer ruido, o cantando alabanzas de sus corazones, o siendo ellas, también se elevarán en cualquier instante.

¿Importa el ruido o el silencio, si en verdad nos amamos?


¡Cuidado!, un depredador nos ve y quiere plumas de colores para arañar, no con sus rosas, sino con las espadas de sus dedos.

¿Viste qué pequeños son?, viajan en bandadas para confundir a su enemigo, arriba del cielo; y luego, en desbandada caen, toman sangre de las venas de mi madre y se elevan, y el depredador, con su pico afilado  y sus espadas, nada toma.


¡Qué grande eres!, ellos tan diminutos, parecen puntos negros en el horizonte, que como nubes se agrupan, y en una onda se dispersan.


Así es la providencia, todo sucede por algo, y siempre es para nuestro bien, mi amor habitante del viento y fundador de las sonrisas, me habla con verdad, me dice: “tú mi pequeñita, estás en el ámbar de mis ojos, y desde ahí te protejo, sigo tus pasos,  aparto a quien en verdad te desprecie, para que no confíes más en el hombre, sino en mí quien nunca te dañaría”

Siguen cayendo, ¡una tras otra!, siempre cantando, en una danza…
Parecen niñas recién vestidas para fiesta, adornan los bosques de perlas azules y continúan su viaje, disfrazadas de  periquitos de verdes alas y dorados picos.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 30/15
Publicado por Raquel Rueda Bohórquez en 14:50



MI CASA ERES TÚ/Ana Frank [3]

Sofía y Salomé

MI CASA ERES TÚ/Ana Frank [3]

Mi casa es tu infinito en donde habitará mi descanso,
con alas de cóndor
en tu arroyuelo manso.

Mi hogar fue “La casa de atrás”
escondida cual escombros de odio
ruinas de dolor donde ocultaba en hojas secas
terrible pena y desamor.

¿Qué es el hombre sin Dios?
Pero fuiste tú, amor de mi vida
el único consuelo en confusos días.

Fue tu lámpara encendida en mi opacidad
quien me impulsaba a vivir el instante
con el corazón en eterno palpitar.

Pasaban los días, cada uno era un siglo
todo abuso era una prueba tenaz,
espina clavada en pecho de madre
con las manos negras de tanto espinar.

¡Suerte!, ¡eres mi bendita luz!
¿Qué hay lóbrego en mí?
Tan solo mis manos sucias de sangre de otros
que atormentan con sonidos de horror
y miradas sin ánimo,
al verlos cruzar
por esa alambrada del nunca más.

En mis locas carreras buscando un alar
el suspirar de las palomas
parecía mis propias muecas  y angustia.
Hallé un espacio para contar a todos
de aquéllas penas guardadas en el corazón
en el rincón de las zuritas
con sus tristes cantares de ilusión.

¡Aquí estoy!, ¡atrapa mi alma ya!
Hay fiebre interior, no sanan mis heridas
pero corro,
aprisa le veo con sus brazos abiertos
un precipicio he dejado atrás.

¡Luces de colores!, ¡al fin es navidad!
Él se quedará, y contará al mundo del horror.

¡Pero ahora, estoy en tus brazos Señor!
¡Eras el tesoro perdido en mi oscuridad!

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 30/15
Publicado por Raquel Rueda Bohórquez en 9:37