sábado, 25 de abril de 2015

ESCRIBE UN POEMA [21]



ESCRIBE UN POEMA [21]

Escribe un poema a un jardín, y escribiré uno a tus ojos, muéstrame de qué está hecho tu corazón y te diré que en el mío sólo habita el amor, y está hecho de fuego, de lámpara encendida.

¿Sabes que también me duele la mentira?, me siento usada muchas veces, me deprimo, me enojo como todos, pero también sé perdonar, y cuando saco una espina olvido que existió.

Dime de qué color se vistió el día, y te contaré cómo estuvo el ocaso que imaginé contigo, te diré que muchos colores, arreboles, y penas, se conjugaron en el viento, y en medio de una fresca lluvia, adiviné garzas de colores hablando con mis Jacintos azules.

Amor mío, ¿se puede amar un sueño?, ¿te puedo conjugar en un poema?,  te convierto en esposo, te verso en cada letra, y me adivino pegada de tu cuello y declamada en tu boca.

Tengo una sensación extraña, ¿acaso no soy un ser humano?, me castigan pero tengo un "algo" que me vuelve grande, siento tan pequeña, y es que el cariño bendice la aurora, y el amor sacude el corazón para volverlo tambor...

Vi como abrieron sus alas los pájaros, y esperaron un beso de sol para continuar su viaje, y luego, un sacudón del viento volvió remolino la boca de un volcán, anunciando que bramaría como toro, porque también respira mi madre tierra y se acomoda después de ser tan herida y humillada.

Un lago se llenó de fantasías, picos de oro, trajes blancos, parecían vírgenes con pieles de ángel y corrían, subían y bajaban por la peña de una madre, y luego, bajo sus alas divinas se abrigaban.

¡Ay amor!, quiero gritar que te amo, que me gusta verte feliz, ¿hago lo correcto?, un hálito me dice que todo viene de su mano, una bendición se recibe de rodillas y otra con el rostro en alto.

Un beso de nubes y ahí estoy, estás conmigo en el mismo viento que suspiramos, nos respiramos, nos amamos, sí, nos amamos,
¿qué importa, si todo viene de Dios?

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 25/15
Publicado por Raquel Rueda Bohórquez en 18:29



viernes, 24 de abril de 2015

EN LA LLANURA [22]

Viernes, 24 de abril de 2015

EN LA LLANURA [22]

Pastando en la llanura,
con el apetito y  la inclemencia del sol sobre mis ancas,
un olor a macho brotaba de los cerros
¡airoso  relinchido se escuchó en la montaña!

¿Quién eres alazán de negros ojos?
¿Sientes la fragancia del mar al costado,
el suspirar de las olas en las rocas,
la voz del cantor en elevada rama?

Estaba ausente del mundo
hasta que levanté airosa el rostro
y te vi arriba de la cuesta,
dominando el sol con tu hermosura
y el bosque con tu fuerza.

Una polvareda al viento
cual vendaval que se desata,
fue mirar tus ojos en los míos
y saber que en el mismo espejo
al fin nos vimos.

¿Era un lago?, tal vez no…
Culpable fue  la soledad del llano
y un algo me hacía relinchar,
buscando paz en el silencio, hallé fuego…

Flamas encendieron la hoguera de mi piel
para contigo quemar el pastizal.


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo/15


CUANDO TE VI [23]



CUANDO TE VI [23]

Recuerdo ese aparecer tuyo,
un grito, un maullido,
un iluminar mi balcón sombrío
en medio de quejas y quejas,
de mi acostumbrado yo.

Cuando te vi, estaba riendo,
todo me parecía feliz,
había poesía y música.

En medio del calor de un día
adiviné tus ojos negros.

Paso a paso,
como gata en celo
arañé de mi existencia un te quiero,
y llegaste a mí
como manso arroyuelo
que sólo besa las rocas y sus heridas,
regalando mágico consuelo.

Cuando te vi amor mío,
mi soledad encontró compañía.
No estábamos solos,
había otro motivo para escribir
y desde ese instante
naciste tú, mi poesía.

Mi luciérnaga más preciada
en ésta antigua soledad
que tanto amo, y que como tus ojos,
iluminan mis días.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 24/15

Publicado por Raquel Rueda Bohórquez en 10:18

jueves, 23 de abril de 2015

RÍO DE PENAS [24]

Jueves, 23 de abril de 2015

RÍO DE PENAS [24]

Eran morenas
cual espigas en el desierto,
palmeras erguidas
sin más que su mirada
a ese espacio
bordeado de un río,
el sonido del mar
ermitaño y salobre,
y sus lágrimas juntas
en el por siempre
de su mala suerte.

Piel de arena,
se han tejido hambres
y se han bordado sueños,
todos se van en sus mochilas
y en sus hamacas de colores.

¡Ah!, pero sus mantas perdieron,
sabían jugar a ser valientes
y a tumbar al varón
en un juego de velocidad
más que de fuerza.

Sus rebaños balan elegías
a su propia muerte,
babeando suertes ajenas
que han secado las suyas.

¿Y el río?, ¿sabían que se lo han robado?
Poco a poco se vencen,
¡quién no!, sin el tesoro de una lágrima en la boca.

Provecho de pocos y angustia de todos
manantiales y ríos se desvían,
y bajo un lecho está lo que su ambición reclama
oro negro, pecado y vicio.

Quieren el edredón negro que purifica su gracia,
¿qué podemos hacer ante pensamientos tan buenos?
Era anaconda fuerte y graciosa,
¡ahora ni siquiera un charco de penas!

Regresan los mismos/nada cambia
todo empeora con cada reinado,
y mi patria se reparte de a trocitos,
bocado a bocado.

Fosos quedarán,
aquí se guardarán sus muertos,
no habrá ofrenda ni llanto
pues éste lago profundo
también se ha secado.

No habrá otros bosques
no serán gitanos en sus tierras.

Cual bestias salidas del averno
hombre contra hombre,
bestia contra indefensos.

¿Has vistos sus ojazos negros?
Parecen estrellas que han explotado su universo,
¡pero brillan!,
¿si ven cómo brillan los muertos?

Son las luciérnagas de la noche
que adivinamos besar los cactus,
¡esas son las luces que vemos correr!,
poemitas pequeños que nadie verá,
y rosas que perfumarán con el tiempo
en el recuerdo de un verso.

De aquéllos que se van
con sus ojazos grandes
se escuchan voces como un tonto consuelo,
¡qué bonito!, él quería ser doctor,
deseaba ser un sabio de la tierra,
un cuidador de bosques,
y la niña buscaba ser madre
caminar con los chivos y cantar,
siempre cantarle a las montañas de sal
que le había regalado el mar.

Pero mis queridos,
¡se robaron el río!,
nadie los frenó.

Es como si hubiesen arrancado el corazón
¡así en vivo!,
abierto y espinando sus risas.

¡Cabras secas!, no hay balidos,
huesos y llanto,
dobla el tambor de sus pieles curtidas
por sus almas al menos,
y sus pocas alegrías.

Una ronda de buitres acecha,
pero no son  vestidos de negro,
éstos se alejaron hartos de carne seca,
vienen los que desean hasta el paisaje,
y si pudieran sus ojos arrancarían
pues es un negocio pendiente.

¿Cuánto costará mañana ver un ocaso?
¿Cuánto nos cobrarán por respirar aire puro?

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 23/15
Publicado por Raquel Rueda Bohórquez en 17:00




miércoles, 22 de abril de 2015

Y EN EL TRIGAL [25]

Gian 


Miércoles, 22 de abril de 2015

Y EN EL TRIGAL [25]

Escucho tu melodía
cañas secas que mueve la brisa
y a mi alma un verso incita
un mochuelo aferrado de un gajo.

Se oye de las ranas un amor viajero,
flores y caídas de agua
que tocan y tocan los rosales
temblando de amor por tus besos.

Y en el trigal mi amor,
se me condenó
a quererte por siempre.

Entonces abro los brazos
y tu bendición recibo.

En el trigal amante mío,
encontré el sueño del pan servido
y tus abundancias fueron
oración y vino.

¡Quién lo creyera!
¡En tu trigal bendito!

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 22/15
Publicado por Raquel Rueda Bohórquez en 10:09




ES VERDAD [26]

ES VERDAD [26]

Sentí tu presencia,
eras como nieve suave
en un verano intenso.

Lluvia sobre las hojas secas
moribunda en tristeza,
con una depresión que aniquilaba
y me hacía doler la cabeza.

Eras para mí,
¿cómo no lo he de gritar?
Ese atoro que anunciaste
me ahogaba en soledad,
pero mi río inició a brotar
casi como un manantial.

¡Es verdad!,
estaba sumida en melancolía,
todos aparte, lejanos de mí,
cual si epidemia fuera.

Pero me viste, y no lo sabía
cuando abría los brazos y al sol clamaba
y en mi ventana tu luz emergía,
¡y todo de ti se llenaba!

Tú, chiquita,
¿quién más puede ser así?
y como una pequeña flor me diste perfume
en esa herida de un bosque,
 arropada de rocas,
que al fin,
del mal me protegían.

Y eras tú, mi amor,
grande y soberano, dulce,
una mujer a tu lado, María,
y yo, tratando de sonreír.

¡Qué pena!
¡perdóname!
pero me has tocado,
te sentí mi aurora,
mi único amor verdadero
desde que sale el sol
hasta el ocaso,
y hasta esa oscuridad dormida
donde me haces brillar
como tu oveja consentida.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 22/15
Publicado por Raquel Rueda Bohórquez en 11:39


MADRE MORENA [27]

Miércoles, 22 de abril de 2015

MADRE MORENA [27]

Mi niña morena
me has dado todo,
sostienes mi vida
acoges mi árbol,
perfumas mis flores,
¿qué te he dado?

Soportas mis pasos
araño tu carne
robo la miel de tus venas,
las joyas de tu corazón
que a trocitos vendo
siendo mi condena.

Madre buena
bella y santa
que recibes escombros
y en vida transformas,
pisoteada y triste
asustas al hombre,
te derrumbas y levantas
te acomodas y tiemblas
con ese viejo dolor
de tus entrañas.

Un doblar de rodillas
siquiera por hoy,
un perdón por mi ausencia;
una semilla me pides
un árbol a mi puerta,
y ya tienes dueño.

Como agua te venden,
cual inocente condenado
te castigamos,
eres crucificada una y otra vez
y a pesar de todo soportas,
¿hasta cuándo ésta vez?

Madre mía
morena y afligida
que sin dolor
haces florecer la vida
en nuestro reseco valle
sin alma ni tino.

Tu amor es cada día,
¿cuándo doblaré el cuello
y con pasión te adoro?

Cuándo gritaré:
¿Dios te bendiga madre mía?

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 22/15
Publicado por Raquel Rueda Bohórquez en 6:06