domingo, 18 de noviembre de 2012

LA VOZ DEL BOSQUE



LA VOZ DEL BOSQUE L4R
Impaciente estoy sin querer decir nada
Enmudezco ante un amanecer, 
Y puedo anunciar que la belleza a ratos me aterra
Pues no comprendo de mi estadía por aquí.


Quisiera hablar de mil maneras felices
Pero siempre un atoro me encuentra
Y el camino sembrado de cardos es pesado
Aunque parezca liviano mi andar.

Presiento que el sol me corretea y huyo
Me alcanza un rayo de colores
Y una vez más me entretengo,
Imaginando que puedo descubrir en sus rayos, mi esperanza.

Mis ocres hojas del camino…
Mis divinas hojas amarillas y cafés…
Con nostalgia las veo caer livianamente
Con un aleteo de la brisa donde desearan volar
Y el ángel de mis sueños las recoge
Llevándolas a su altar.

Suelo navegar en cristalinas aguas…
Y parezco el solitario cisne que siempre te busca
Pero la oscuridad de mi propia sombra me absorbe
Cuando gime de pasión la cascada sobre las rocas.

Danzarinas donde el tiempo las acosa
Aprisa… tan veloz como la golondrina espantada de su alero
Así viajan mis pensamientos hacia tu nido vacío
Pero al llegar… ni una pluma encuentro.

Creo ir contigo… aunque siempre he viajado sola…
Mi guía se quedó en el camino sin señalar la montaña
Y me estrello una y otra vez con tus ausencias.

Rebota en el paisaje mi llamado estrellándose contra los cerros
Y cuando el eco resucita… -con esa voz pasmosa parecida a la mía-
De nuevo las veo tan doradas sobre las ramas
Confundidas con las amanecidas primaveras, me parecen tan divinas
Que no advierto el caudaloso río que me cerca.

Aquí voy… con mis locuras nuevas y encuentro al fin el sendero
Donde es apacible la luz y todo es calma
Parecen danzar las flores en el campo
Musitan melodías con rayos de sol desde una fuente cristalina
Allí navegan blancas auroras adornadas de azules
Sobre inmensos cerros bordados de sedas majestuosas
Y al fin… después de tan larga travesía,
Descubro que la luz tiene voz y me hace un llamado,
Y tienen vida los jardines, cuando bailan las mariposas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, noviembre 16/12

USO Y ABUSO DEL PAPEL


USO Y ABUSO DEL PAPEL 

Hoy hablaré porque mis amigos me lo han pedido, casi suplicando que cuente la historia del periódico, una historia de una gran familia 17 hijos, los primos que llegaban y se quedaban, los amigos y tíos que compartían siempre una sonrisa y se abrazaban con cada alegría, y se prestaban los pañuelos con ese amor de familia que parece que hoy  lo distancia la tecnología. 

Pues bien
, un amigo habló sobre el uso del periódico pero como abusiva recordé la historia de ésta familia –que no es la mía por supuesto- sino otros que ruedan por ahí por el mundo, donde se abusaba no sólo del periódico sino de los tiquetes que los pasajeros tenían que entregar al ayudante. Todo era reciclado, ahora es que hablan de reciclaje y esas cosas, pero esa familia reciclaba todo y le buscaba utilidad a lo que parecía desechable.

De sencillas cosas porque podemos hablar de cada mueble envejecido y contar su propia historia, de la cintilla pegada en la pared donde se colgaban los cepillos de cada uno, con una marca diferente ya fuera en el color o quemado en cierta parte, de las vasijas de metal que otros botaban donde siempre florecía una begonia o sobre los rojos tejados en el patio donde alguna vez florecieron las orquídeas con aquélla boñiga fresca de vaca que solían traer para que a partir de allí brotaran nuevos tallos.

¡Qué bonito ver ese sillón viejo de color rojo, que alguna vez fue de la sala!...
Tierno recordar que por muchos años fue el sitio más respetado de ésta familia, ahí cerca de la cocina donde el olor a café recién tostado levantaba todos los ánimos y las sonrisas se esparcían como lluvia de estrellas por el hogar.

El árbol de ciruelos españoles que tantas alegrías nos brindó y alguna vez también la tristeza que conté cuando las ancianas decidieron derribarlo, ellas no las podían comer pero tampoco ningún niño que se atreviera a probar de esa miel agridulce que se hacia agua en las bocas de los llorones, que parecían primates colgados de sus ramas.

Cuántos amigos que ya no están… jóvenes primos que no vieron un nuevo atardecer, tíos que se los robó el tiempo cruel de la violencia, tantas y tantas historias que parece se quedarán en el olvido, pero entre la maraña de la vida de esa tela que aún queda, una historia que nadie contaría está por salir a la luz pública.

Esa madre en la cocina en la tarea de gigantes ollas, aprisa pues llega el mediodía… la bulla, las canciones, los gritos, las peleas… sus piernas llenas de venas engrosadas y esa calma en su mirada como un arroyuelo de verdores, donde a ratos, en oscuros rincones la encontraba sollozando con un rosario en sus manos.

Es una historia donde se pierde el apellido, donde las marcas quedan de lado, aquí no hay diamantes ni perlas brillantes, sólo vida, sólo cantar con la brisa y el olor de las hormigas despertando el hambre de un nuevo día.

Dorita… la de siempre y por siempre hacendosa abeja en su panal coge, recoge, acusa…
Pero siempre brilla lo que sus manos tocan, y allá estaba cuchillo en mano con un gran arrume de periódicos y una caja de cartón.

¡No olvide los tiquetes! –Reclamó el viejo del sillón rojo-
¡Ahhh!... cierto que sí… ya voy por ellos dijo Dorita presurosa…
Y después de terminada la tarea, los enganchó en el alambre del baño.
Era de lujo… creo que Pablo  fabricó uno, pues estudiaba en una escuela industrial, un palo de madera redondo y una varilla al centro, un porta papeles moderno y el inventor fue ese hermano bromista.

Ahora, cuando éstos recuerdos han retornado gracias a un cuento… una carcajada advierto de tantas y tantas en las que el viejo se agarraba de la barriga y se ponía morado de la risa…

¡Papá!... ¡me acabo de limpiar con el señor alcalde!
Y al rato… ¡ja ja ja ja! Adivinen a quién me tocó… nada más y nada menos que a la Directora del Colegio y me ayudo un poco con el doctor X o Y…

Y recordar los reclamos de Dora es lo más gracioso de la historia, dando quejas a los viejos: ¡Cómo le parece mamà… semejante arrume de tiquetes y ya los acabaron todos!
¡No sean tan desconsiderados! ¡Ayuden a economizar!...

Y aquélla vez donde un pretendiente muy elegante de una de las chicas llegó como invitado de Bucaramanga y tuvo la desfachatez de llevar papel higiénico al baño, ¡qué rabia!…recuerdo aún las palabras: ¡Pendejo creído!, ¿qué se creerá?... ya ese filipichín me cae gordo… ¿por qué razón no se limpió el culo con los tiquetes como todo el mundo?, y éste recuerdo perduró para toda la vida en medio de carcajadas pues la novia lo dijo muy en serio.

Así cada día nos reíamos de la vida, y el periódico no sólo fue utilizado para todos los servicios religiosos de mi amigo Andrés, sino que fue el redentor de una carga económica en la familia, donde todos los paisanos pasaron por ahí, sin importar apellido, raza, género, titulo…

Cuando se enteren tal vez se enojen un poco, pero la vida ha de ser así de simple y buena como el papel robado de los árboles y reciclado por una familia que sólo aspiraba a vivir en paz y sonreír, aunque a ratos el dolor fuera tan profundo que sólo los recuerdos de las alegrías serían quienes mitigarían las penas.

Una feliz navidad para todos mis amigos 2012-2013

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, noviembre 16/12


PARA ELLA/Erika Odette



PARA ELLA / Erika Odette


Desde el cielo mi blanca paloma...
Desde mi jardín los colibríes...


Se escapa un verso de mi alma

Y el perfume de una rosa, 

Donde danzan mariposas de colores

La vida en un suspiro marcha

Pero el amor nos entretiene…



Mi amada Flor de loto… mi pequeña niña…

Deja que las malvas hablen por ti… silencia…

Un cerezo en flor me cuenta de tu amor

Cuando el sinsonte los deshoja…




Vuelve a cantar sobre la orilla de tu oscuro pantano

Danzan hacia ti los aleteos leves

Y cada segundo sin importar lo que suceda

Una nueva flor abre sus pétalos

Un dorado sol se distrae entre las montañas 

Regalando la bondad de su interior.




Intenta virar hacia la luz como los girasoles

Vuelve tu mirada hacia mi oscuro rincón

Donde navegan en sus aguas mis pesares

Y con tu recuerdo me sostengo

Sobre una pálida rama, que me regaló el Creador.




Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, mayo 18/12



TUS 22 AÑOS/Anderson




TUS 22 AÑOS/Anderson


Mi niño hermoso, capullo de dorado corazón
No tengo palabras para decir lo que hoy siento
Mañana no te puedo abrazar, ni darte un poco de mi amor
Has volado como una blanca paloma, en incierto atardecer.



Sólo diré que te amo… quedando pendiente el abrazo
Tantas horas y momentos que no compartimos
-las prisas, las carreras, los afanes de la vida-
Pero a donde estés… sabrás que te amé como a un hijo
Y que tu partida me mantiene en vilo cada segundo.

Dile a mami que su nido está vació…
Ahí permanecen sus pequeñas ramas con las mismas tristezas
Con un niño viejo que se abraza a sus piernas
Y la busca cada día en el infinito.

Te deseo el mejor de tus cumpleaños 
Será una fiesta de Ángeles y trompetas
Las estrellas las veré mañana tu 19 de Noviembre
Cuando en oración comulgue ante el altar.

Danza mi niño dorado…
Vuela con las águilas que era donde soñabas
Eres nuestro ángel que respira en nuestro cuello
Y el perfume a rosas, que desde nuestro huerto nos recuerda
Que debemos estar descalzos para nuestro reencuentro. 

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, noviembre 19/12


HOY TENGO PRISA/Anmar



HOY TENGO PRISA/ L4R

Amanece y pareciera que corro
Aún no sé detrás de qué,
Y el viento me parece sublime
El sol mi motivo cada día

Donde su radiante fulgor
Como un duende caminante,
Pareciera buscar las malvas
Y reverdecer aún entre las olas.

Hoy tengo prisa…
No puedo responder a nada
Me conmueve el silencio,
Callaron las mariposas
Y volaron ante mis ojos
Sin poder decir “las amo”.

Y un nudo nuevo, una llama encendida
El reloj que marca mis pasos...
Un enemigo me atormenta
Y convivo con él pero no está
Ni su mano para tomar la mía
Y entonces decido correr…
Mientras el péndulo no deja de sonar.

Busco en los frescos recuerdos tu voz
Y como un niño escondido tras la puerta
Con esa sonrisa de candor divino,
Con las alas cerradas y los ojos abiertos
Tu arrullo tibio entre mis brazos
El correteo veloz de una gacela
Y corro  una vez más… detrás de ti
¡Qué prisa llevo!

Dejo un ramo de corazones sobre la mesa
Donde una vela se enciende de nuevo
Y en su fulgor encuentro tu amado rostro
Un abrazo de espuma y silencio se evoca,
Te persigo en mi estancia hasta encontrarte
Pero al levantar la mirada parece que te ocultas
Donde el sol nunca muere y su luz nos sigue,
Persiguiendo el mismo atardecer que te volvió eterno.

Hoy tengo tanta prisa y advierto que estoy encadenada
Es tu amor… la música de tus labios perdidos en el mar
Tu imagen retratada en el rostro de un ángel
Que por siempre nos acompañará.

Un feliz día mi amor, donde estés...
Sabrás que todos estamos celebrando tu cumpleaños
Y que tú presencia estará en cada corazón
Con esa dicha de saber que aún cuando vivías
Eras ese ángel que nos reclamaba Dios.



Te dejo la cadena de mi corazón atada por siempre
Y mi simple nota de un “te quiero” .

Tengo prisa hoy… y debo callar…
Mientras se consume una llama
Y escucho el aleteo de una paloma en mi alar.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, noviembre 19/12

miércoles, 14 de noviembre de 2012

TAMBORILERO () ()

TAMBORILERO…

Despacio, sin destino fijo 
Mecido en las nubes que se desplazan
Va mi tamborilero con su rostro feliz.

Su tambor anuncia lágrimas de sol
Y la campiña se llena de niños llorones
Que piden a un Dios cercano besos amanecidos
Manos tibias y pequeños muñecos de trapo.

Es tan poco lo que piden: -dice mi niño tamborilero-
Que adornaré el cielo de muñecos voladores
Danzarán mis niñas de colores ante sus ojos
Y ellos correrán felices queriéndolas alcanzar.

Complacidos los chicos corretean
Y mi bebè con los ojos cerrados golpea la piel
Cada herida  es un llamado a ese lejano amor
Pero la lluvia repetida de sus ojos
Regando mi danzante primavera me conmueve.

¡Tamborilero!... ¡Tamborilero!...
Regálame para navidad una sonrisa y envíala con el viento
Quita éste dolor que me oprime y no me deja seguir
Dejaré abierta mi puerta grande para que puedas entrar
Y el sonido de tu corazón como un pequeño tambor
Sea un motivo que me inspire a componer una canción
Y a cantar al son de las aves que corren como si volaran
En un mundo tan alejado de ti.

Descubriré la estrella gigante de Belén
Y serán de nieve mis pies al cerrar los ojos una vez más
Para encontrar la promesa de un mañana afortunado
Donde la tibieza ocupe su sitio en mi huerto,
Y puedas recorrer el mundo cumpliendo el sueño
De un día donde el dolor será tiempo perdido
Y la felicidad sea el motivo válido para existir.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, noviembre 13/12

MIS VIOLETAS


Fotografìa familiar con mi madre, carnavales/12

MIS VIOLETAS L4R

Desvestido, imponente y desnudo
El roble dejó caer sus flores
Se tiñó el camino de violetas mi color preferido
Donde dancé al compás de lúgubres sonidos

Ante el resplandor del sol.

Cercada estaba mi esperanza
Pero detallé caer una a una
Al divisar cómo ante mis ojos se pagaba la maldad
Los cerré un momento para tranquilizarme,
Me contuve y evité una oración
Pues Dios me consoló,
Cuando entre sus claras aguas se copió una imagen
Y todo el paisaje penetró en él
Como si un pintor mágico me dijera:
“No te impacientes por ese mañana que tal vez no te espere”
Disfruta tu hoy adormecida bajo el sauce llorón
Que dejará sus gotas de rocío sobre tu rostro
Señalando que te beso cada segundo.

Sólo espero que te des cuenta –dijo sonriente-
Y el paso de la brisa me dejó el aroma de su voz
Que la vida es sólo una fantasía de colores
Y el sendero es tan extenso,
Que no bastarán todas las flores que te dejo
Para expresar “cuánto te amo” –ve a recogerlas me advirtió-
Serás vestida de guirnaldas que te adornarán
Y un colibrí sediento llegará a probar tu miel,
Será tan pronto, que mi existencia comprobarás
Cuando suenen las campanas por ti.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 13/12