sábado, 28 de abril de 2012

LA VOZ DEL JARDÍN


LA VOZ DEL JARDÍN


Como violeta abro mis pétalos para ti
Muestro mi dorado corazón para que bese el sol
Como rosa me desnudo para mostrar mi calidez

Brote divino, encantador desde mi huerto.

Aquí habita la magia de la vida…
Cada día se prepara un perfume nuevo
Un traje vestido de sedas de colores matizados
Caricias invitadoras a sedientos colibríes.

Desde aquí soy violeta, pensamiento, hiedra por tu piel morena
Brote de bella de noche regalando su vida y muriendo en un instante;
Soy lirio de extendidas ramas buscando siempre la tibieza
Y me adorno de pepitas amarillas para que besen las abejas.

Desde aquí suspira mi interior, bulle mi alma
¡Qué huerto lleno de miradas y de ardientes mariposas!
Voladoras siempre como hadas majestuosas
Que van y vienen me acarician y se alejan.

Aquí también me besa el cielo… me nutro de su llanto
Mis verdores visten azucenas y más rosas y más claveles blancos
Y te invito a una oración besando la laguna de tu interior
Mientras se deshojan los cerezos y brota de nuevo otra flor.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 27/12

ISABELITA

ISABELITA

Camino por la montaña, casi que vuelo…
Y en retirada decido pasar por la obligada estancia a mi paso…
El camposanto ahí enseñándonos qué efímera es la vida
Rosas rojas, claveles blancos y una nota que dice:
“Aquí os espero, ahora, mañana o más tarde, pero tengo la certeza
De que aún no has pagado por mi vida”… y continúo mi camino en silencio
Mi mirada hacia un crucifijo mostrando su martirio
Y ahí de rodillas una anciana que aún está virgen
Que vive en la miseria y se viste de candor al levantar la mirada
Detallo sus lágrimas y en ellas se dibujan los lirios de la tarde
Las clavellinas de colores, las margaritas deshojadas…

Sus dolores que nadie veía aunque siempre pasaba por nuestro lado
Y se levanta con el rosario en la mano, hecho por ella misma…
Pepitas de un árbol de cuentas rojas y negras como la vida…
Y descubro que sus labios aún están tibios, y su corazón aún palpita
Más de aquél día de su marcha no recuerdo nada…

Tal vez su historia nadie contará… la anciana es blanca y bella
Dicen que alguna vez llegó con su familia huyendo de la guerra inventada por un loco
Y en un cajón lleno de palabras que no comprendía… alguna vez encontré postales
Tan bellas que aún conservo alguna…

Pero Isabelita, así se llamaba… nunca tuvo una visita en su casa
Cultivaba aquéllas fresas que su nombre aún no conocía
Y que en los atardeceres devoraba yo… como una sagaz ardilla escondida.

Ahí estaba… y ahora la recuerdo aquí…
El camposanto se adorna de muchas flores, más en su tumba ni una violeta
Y aún así en mis recuerdos habita como una gran dama vestida de blanco
Que siempre caminaba erguida y en sus largas y lindas manos arrugadas
Un rosario de cuentas negras y rosa llevó hasta su tumba.

Sus lágrimas, suspendidas en alguna rama de su jardín esperan
Y copian en sus cristales sus olvidadas flores
Más ese lirio añorado en su corazón parece que la encontró
Cuando al fin la cándida… levantó vuelo.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 27/12

SOÑANDO CON CORTÁZAR



SOÑANDO CON CORTÁZAR

Cortázar y su magia, música divina que me enloquece.
Viajo hacia ese paraíso vestida de rosas de violetas y rojos
Y de nuevo me desvisto con los atardeceres, me desnudo con la luna,
Muestro sin máscaras todo lo que siento y lo que soy.

Imagino tus manos por mi piel sin consentir…
En medio de ardientes deseos; 
Ese calor rico que todos conocemos
Son mariposas que se agitan en nuestro interior
Y de nuevo una corriente que sube y baja
Cual juguete inventado para volvernos locos.

Dije que no desnudaría mi alma ante nadie,
Pero las palabras desean brotar y bullir como una cascada,
Entonces me limito como siempre a sonreír;
A escuchar sones que alguien inventó para mí
Segura de que fueron creados con la magia del amor.

Imagino a mi músico tan querido ahí tocando ese teclado:
Sus ojos húmedos perdidos en un infinito donde también estoy,
Un reencuentro, una mirada, un brillo y nuestras manos…

Ellas son las mensajeras de éste sentir, son quienes se deleitan
Quienes interpretan la melodía mientras calla el cantor
Y bulle la vida, se enloquece el mar; 
Las rocas se enamoran de la luna
Y una voz se escucha gimiendo en la oscuridad.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 27/12

DESDE MI VENTANA 6



DESDE MI VENTANA 6


ÉSTE HOY QUE YA FUE AYER Y EN UN INSTANTE SERÁ MAÑANA,  LO DIVISO DESDE ÉSTA GRIS VENTANA UN POCO INQUIETA Y ANGUSTIADA... 



CUÁNTO AÑORO ESTAR AHÍ TRANQUILA, LA LLUVIA CRISTALINA COMO LÁGRIMAS DEL CIELO ACARICIANDO ÉSTA PRISIÓN QUE HABITO... CASI QUE PENSANDO, CASI QUE AÑORANDO ALGO QUE AÚN NO DISFRUTO, EL BULLICIOSO MAR QUE GIME CON LA BRISA MIENTRAS UN SITIO AJENO A MÍ ME MANTIENE ENCARCELADA SIN HABER COMETIDO ALGÚN DELITO.

HOY,  QUÉ INCIERTO ES... PERO AÚN ASÍ DEBO DISFRUTARLO PLENAMENTE; PERO PREFIERO ESPERAR A MAÑANA ESA INVITACIÓN QUE FLUYE Y ME ALIENTA, Y ME HACE CREER QUE SERÁ AÚN MEJOR, VERÉ VOLAR LAS GARZAS POR EL CIELO Y ME DELEITARÉ DE LOS MANJARES QUE HABITAN EN ESE AZUL TAN AÑORADO, DONDE TAL VEZ SEA PRESA DE OTRO PERO DONDE SERÉ LIBRE AL FIN.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 7/12




jueves, 26 de abril de 2012

VOCES DESDE LA PRADERA

Video: Youtube

VOCES DESDE LA PRADERA

Aquí voy por el camino que me has dejado
¡Qué llanuras inmensas donde tu voz escucho!
¡Qué belleza infinita, qué aguas cristalinas!
¡Qué cánticos advierto desde el amanecer!.

Retozo como una niña en tus aguas puras
Me distraigo en el camino; sin un arriero a mi espalda
Sin la carga impuesta por el hombre
Y danzo con la brisa y con el viento.

Como niños jugamos con la brisa
Nos azotamos con el amor que brota de nuestro interior;
Aquí el amor camina a la par conmigo
Mi novio hermoso lleno de candores.

Sus caricias las siento en mi vientre y son de vida
Son de tibieza que me inflama; y me hace descansar
Que llena mis tetas de blanca leche
Y mi potro vacía; hasta llenar su trompa de nívea espuma.

Observas con deleite tu manada…
Yo tu consentida siempre observando tus pasos
Siguiendo el sendero que me indicas
Y con una callada oración relincho; para que escuche la pradera.

Y salto de nuevo, y descanso tranquilamente

regresando a tu fuente cristalina...
De nuevo tus aguas besando nuestras pieles
Mientras tú amado mío te deleitas
De nuevo me apetece consentir el lago con mis patas
Acariciar ésta vida mía tan llena de felicidad.

Y la serpiente se desliza como seda derretida
No ha de causar daño está tranquila…
Se pasea por las laderas de mis llanos
Y se funde con el mar en una orgía de pasiones.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 26/12

LA FUENTE


Imagen: Internet


LA FUENTE

¿Quién niega la existencia de un dios vivo?, cada ser en el camino es sólo obra suya, cada niño, cada mirada dulce sólo encontrada en los inocentes, esa fuente que corre  en cada corazón capaz de entregar siempre por amor y de compartir en paz y con alegría parte de nosotros mismos.

Tomaré de la fuente viva esa parte que viene desde el fondo de tu corazón y diré que dios es la certeza en cada huella que camina a nuestro lado, capaz de compartir sin envidia y encontrar en los otros seres tu obra magnífica.

Aquí está tu palabra que calma mi sed de amor, se desperdicia en todo lo que nos acompaña, pero que soberbios nos negamos y esa aceptación es tardía.

Quiero deleitarme de ti, el placer al observar cada obra de tus manos y esa palabra que en silencio grita con la boca tapada por nuestras iniquidades y aún así te desbordas y haces reverdecer los campos y florecer los lirios del valle.

Un perdón por todo el daño que te hacemos a diario y nuestra falta de amor hacia los demás, aquéllos que sin voz caminan a nuestro lado y como verdugos sacrificamos día a día para nuestro deleite, qué bien escritas quedaron las palabras de los hombres;  pero tú señor eres la sabiduría en el canto de las aves, y te proclamas rey en la aurora y príncipe en el ocaso y te coronan estrellas que dicen muertas pero que brillan al anochecer.


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 26/12









CARTA A MÍ JEFE


Imagen: Internet.

CARTA A MI JEFE

Señor de nuevo aquí con ésta angustia y éste atoro que no me deja ver lo maravilloso de la vida; me siento dolida y acorralada y sólo tú eres la salida, eres esa luz que busco para los seres que amo, para mi madre santa en éste momento.

Préstame tus sandalias pues no puedo seguir, me atengo a tu voluntad a través de los médicos y que se cumpla, pero siempre deseo que ésta sea de aliento y vida, de abrazos acolchados y besos cálidos, de sonrisas al amanecer y de oraciones que tantas veces me he negado a seguir, mi excusa es siempre: “deja de orar tanto madre porque vas a cansar a Dios”, así he sido egoísta y ahora necesito escudarme en ellas pero no puedo pronunciarlas; brotan de mi angustia y mi deseo de que seas tú quien se haga cargo de mi madre, aunque de antemano te digo que a veces nuestra fe flaquea y quiero que me dones de la confianza que necesito y de la fe inquebrantable en ti.

Creo que mi angustia habla de mi poca fe, pero tú puedes escudriñar el interior del hombre y sabes lo que siento, te convoco a ese sitio donde ya estás pero no quiero advertir, te invito aquí en éste momento aunque te presiento en la brisa suave que acabo de sentir, te doy un abrazo y me descanso en tu hombro aunque siempre me llevas cargada y no me dejas desalentar.

Sólo he de decir que poco creo en iglesias, poco creo en palabras de hombres que engañan y sólo buscan beneficios a través de sus ambiciones, más tu palabra es la verdad y ella está escrita en cada hoja que cae de cualquier rama, tu palabra está en el aliento que me permite levantarme cada mañana y suspirar; y mirar el ocaso cada tarde, en el abrigo del sol y la tibieza de la luna; en esa madre tierra que siempre dona, que cada segundo regala una nueva vida y hace brotar semillas en abundancia. 



Te presiento en las cascadas que brotan de las montañas y en éste silencio que me invita a levantar la mirada; y en mis oídos que me permiten escuchar el trino de las aves que se levantan felices, y encuentran alimento de tus manos.

Te quiero agradecer por mi madre, por ese regalo maravilloso en mi vida, por esa santa mujer que nunca será canonizada por hombre alguno, que ha hecho milagros a través de tu palabra y que ha podido compartir aunque pareciera que la olla estuviera vacía; que ha tenido esa fe inquebrantable para reír en momentos de angustia y bromear cuando ya sin alientos pareciera; esa flor siempre perfumada y hermosa, radiante como tus primaveras que tanto ama y tanto bendice.

Quiero pedir perdón por todas mis falencias como hija, y todo lo que he dejado de hacer por ella por estar pendiente de lo mío; ya todo pasará pero tú… siempre seguirás en el mundo y tu palabra será eterna, pues el ser humano seguirá aquí dañando tu obra; pero ya bajarás en ese caballo blanco vestido de hermosura, y llenarás los corazones de tu bondad.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 26/12