Bienvenidos a mi blog, una experiencia de sanación, proyectándonos hacia el planeta verde, y el respeto que debemos al derecho de existir de los seres que nos acompañan en éste corto viaje por la vida.
Gracias por ser parte de mi pequeña historia
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Deja que esa bravía brisa te bese, ¡que te desnude! Que se sienta vibrar el oleaje robándole el sueño al silencio Que las caracolas se escondan tímidas en el acantilado Mientras pienso en ti... en días sin nombre.
Deja que esas canas las besen los huracanes Es un maravilloso tiempo para no mirar atrás Viendo ese ocaso entre dorados besos; quiero imaginarme aquí contigo... bebiendo esencias de mar.
Deja que desnuden mis pechos el viento Aún puedes tomar esas rosas en tus manos Aún suspira mi pecho como una quinceañera Con las brisas que atormentan los senderos llanos.
Deja que las olas abracen los arenales Que se fundan las dos como una sola Y en su eterno vaivén... como las almas solas Encuentres la caracola que encontré para guardar mis sueños.
Deja... siempre deja... ¡al menos una cálida sonrisa! No siempre tanta aridez con tu soberbia estampa Que llenas de pesar cada día que pasa Pero yo sola la felicidad buscaré Cuando al ver el azul cielo... descubra, Que el canto del águila que pasa altanera Es ese llamado que espera por mí.
Me gustaría estar siempre despierta... no viendo los horrores de los que somos capaces sino todos los alcances hacia el bien que tenemos pero que poco ponemos en práctica. Me encantaría levantarme siempre a la aurora
no tener un listado de recibos para pagar
estar desnuda mostrando mis gordos y mis tetas
sin importar que reparen en esa desnudez vana,
sino respirando aire fresco entre las montañas
y haciendo el amor cuando se debe hacer.
Desearía... no cerrar nunca mis ojos...
creo que si duermo muerta estoy
y cada segundo es tan valioso no quiero perderle
aunque el mío a ti no te importe sino vivir... vivir...
siempre hacer lo que deseas y sería bello despreocuparme;
no lanzar al viento flechas que hieran y permitir
que extiendas las alas a tu placer...
Quiero mirar esos ojos como caramelos frescos
esa boca como durazno jugoso...
quiero ver esas flores hermosas de tus pechos
y perderme días enteros contigo abrazando el sol
en una desierta playa... sin más vestido que mi amor.
Sería hermoso, ese pensamiento de Neruda...
hasta hoy tan desconocido para mí...
poder interpretar la muerte como otro sueño
que nos llevará a extender las alas nuevamente
con la placidez de la brisa que no se ve...
pero que se siente.
Aprender a salvar todo lo que queda
y entregar ese amor que sobra y se desperdicia
sembrando sólo vicios que condenan
que riegan de sangre las laderas
y oprimen... matando los sueños por vivir.
Mientras mi E.T., se saca todo el sudor de su cuerpo cansadas carreras detrás de nada fatigas que se han vuelto cal y llanto mientras yo aquí esperando una mirada suya.
Creo que lo enviaré en una nave azul
surcará el cielo y desde allí mirará cuán grande es el mundo;
se olvidó de regalar abrazos
los dejó entre bultos de cemento
donde también se han quedado sus pocos pelos.
Qué será de mi E.T.?...
yo lo quiero como era antes...
antes de que se oscurecieran los tiempos
antes de que las granadas dañaran sus oídos
y la sangre que vio correr en las montañas
enturbiara la calidez de su alma...
¡Cómo deseo un abrazo suyo!...
sin las máscaras de la hipocresía
danzar con él con sus piernas trabadas en las mías
correr... ¡siempre correr!...
pero no tras los sueños ajenos
sino tras los de él... abrazados a los míos.
¿Qué pasará con mi E.T.?...
Dios mío... devuélvelo... aquí está el terreno para que plante
aquí está abonado mi tiempo con lágrimas
pero aún así... encontrará ese oasis en medio de mis piernas
que lo hará gemir y gritar de contento...
. Me levanté a la madrugada, puedo decir que me sonrojé Me puse tan colorada al mirar en el patio el limonero… Trinaban allí papayeros y compartían con el mirlo de paticas doradas, Llegó un colibrí veloz como éstos suspiros míos,
Tomó de esa miel tan dulce tan blanca que me hizo soñar.
Hoy al mirar de nuevo por la pequeña ventana abierta al cielo
Sentí que mi corazón se renovaba... Me miré al espejo...
Le sonreí a esa persona que me detallaba
La consentí con una gran sonrisa y le dije: ¡Me amo!
Creo que hoy estoy sensible a todo...
Me gustó la fuente que me regaló mi compadre Benjamín,
Y sentí emoción al verla envuelta en un poema
Ese poema de Rafael, tan lleno de nostalgias,
Lánguido de pesar que finalmente las cristalinas aguas
Llenaron también sus párpados que enjugué con un pañuelo de cristal.
Escuché ese trino bello de mis papayeros...
Aquéllos que alguna vez dejé en libertad
Yo siento que son ellos, por aquí no había
Han llegado con sus crías y pretenden agradecer.
Sólo pensar, sólo imaginar que mañana ya no estaré
Ésta es una permanente inquietud...
A veces digo que algo falló...
Quiero ser como esa roca fuerte que el oleaje no rompe
Quiero que mi corazón penetre en ese fondo áspero
Y permanecer ahí... Siempre viva como una flor del campo,
Sin imaginar que mañana llenarán ese cajón de árboles muertos
Para cubrir sólo unos despojos que tendrán ese olor a carne putrefacta.
Qué inquietudes me azotan cada mañana... ¡es falta de oficio¡
¡jajajaja!... Que trabajen los bueyes y entreguen buenas cuentas
Porque yo... Adoro mi trabajo, y quiero seguir sonriendo
Aunque a veces las lágrimas asomen y aunque no aparezcas nunca
Sobre mi gris ventana.
Me levanto a observar, sólo un detalle Tan mínimo, tan dulce Tan recién terminada tú obra,Con esos magníficos colores, esas maravillas
Unos brillos que tienen ánimo, aliento,
Sólo en detalle los admiro…
¿Puede ser la vida un óleo en blanco?
Admiro esas pinturas mágicas en movimiento
Esa divinidad impresa en cada tejido, en cada fibra…
Tejedor de promesas tan de mañana…
¡Cómo endulzas mi vida con tus néctares!
Cómo ese óleo en blanco del hombre
Siempre ansiando un pincel para pintar como tú
Siempre deseando tu gracia…
Pero eres ese mago que llena mi estancia
Que la fronda del camino me extasía
Con el cántico de cada mañana
Al sentir tu amanecer y al comprender
Que no existe mejor pintor, ni flor más perfecta
Ni cántico más hermoso que el tuyo.
¿Qué pintor puede utilizar un pincel como lo haces tú?
¡Qué tontos somos cuando no creemos en ti!
Eres el pintor que plasma en cada atardecer un sueño
Que regalas cada flor del camino donando ese perfume
Esa esencia tuya que se siente… se palpa…
En cada óleo que ven nuestro ojos
En cada mirada… cada púrpura, cada verde
Que habita en ésta obra en blanco que dejaste…
¡¡Nuestra vida!!
Cada día nuevo es un regalo... Cada sonrisa y abrazo son una promesa, Cada cardo en el camino es una esperanza Cada día diré "te quiero" Cada segundo lo repetiré.
Mientras haya un amanecer
Un ocaso y una luz...
Entraré por ahí,
Buscaré la enredadera
La que se extiende al cielo
En búsqueda de ese calor
De esa maravillosa luz que la guía.
Tal vez diré mañana...
Pero es hoy... hoy que aún estás
Hoy que los abrazos son gratis
Que los podemos sentir...
Hoy que levantaremos una copa juntas
Para decir a la vida... ¡¡gracias!
Por existir y regalar tu encanto
Como otra primavera en el camino
Para desear lo mejor...
Para libar esperanzas y Creer en Dios.
Gracias por existir paloma negra
Por tus sonrisas, por tus danzas
Por regalar el encanto de tu presencia
Por danzar, sin importar cuántas primaveras
Sin importar los otoños que nos lleguen,
Para deshojar margaritas por un sueño
y levantar esa copa de cristal juntas...
Cada día nuevo es un regalo... Cada sonrisa y abrazo son una promesa, Cada cardo en el camino es una esperanza Cada día diré "te quiero" Cada segundo lo repetiré.
Mientras haya un amanecer
Un ocaso y una luz...
Entraré por ahí,
Buscaré la enredadera
La que se extiende al cielo
En búsqueda de ese calor
De esa maravillosa luz que la guía.
Tal vez diré mañana...
Pero es hoy... hoy que aún estás
Hoy que los abrazos son gratis
Que los podemos sentir...
Hoy que levantaremos una copa juntas
Para decir a la vida... ¡¡gracias!
Por existir y regalar tu encanto
Como otra primavera en el camino
Para desear lo mejor...
Para libar esperanzas y Creer en Dios.
Gracias por existir paloma negra
Por tus sonrisas, por tus danzas
Por regalar el encanto de tu presencia
Por danzar, sin importar cuántas primaveras
Sin importar los otoños que nos lleguen,
Para deshojar margaritas por un sueño
y levantar esa copa de cristal juntas...