Bienvenidos a mi blog, una experiencia de sanación, proyectándonos hacia el planeta verde, y el respeto que debemos al derecho de existir de los seres que nos acompañan en éste corto viaje por la vida.
Gracias por ser parte de mi pequeña historia
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Jamás me aburriría de amarlas. Admiro la grandeza de su existir Mientras en verdes hojas veloces corren Imaginando al colibrí libando mieles Ni un lagarto me quitará el asombro… Amar… siempre amar la hermosura Rogar por un mañana respetándolos Ahí la roja libélula espera su propio sueño Un día más para agradecer… Jamás para levantar el vuelo O distraernos sin ver las aves que se levantan al cielo. Raquel Rueda Bohórquez Barranquilla, febrero 7/12
El pintor plasmó blancos rostros Casi que con timidez tiñó sus hojas Observó en detalle cada sombra, cada brillo…
Limpió un poco sus pinceles y sin temblor Extendió de nuevo la pintura, un poco recargada ésta vez
Quería que fueran las más bellas flores,
Blancas y perfumadas para entregar a aquélla…
Ella, con su raída falda, su curtida piel lo esperaba…
Una dulce palabra, un aliento cada día
Una espera incumplida, una bendición de mañana
Ahí callada, en el silencio de su sometida vida.
El pintor tenía el rostro canela…
Negros ojos como los luceros de la noche
Con ese fantástico brillo de felicidad…
Ya casi terminada… ¡ya casi…! -exclamó-
Mientras su pecho se regocijaba y se oprimía.
La llevaré con una cintilla roja…
¡Si para ella…! La curtida que vive en medio de su pobreza
Aquélla que tuvo muchos sueños, pero todos marcharon
Con un sol que no apareció en su horizonte
Que tiñó de blanco sus cabellos…
Arrugó su morena piel y envejeció su belleza
Mucho antes… de su tiempo.
Pero aquélla… si aquélla dulce mujer…
Para ella serían sus calas…
Las más hermosas que pintor alguno soñara…
En ellas estaba su corazón y su amor
Ese tierno amor que recordaba cuando absorbía de sus pechos
Esa leche tibia y blanca… como la obra de sus manos.
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, febrero 7/12
Hola Juan Pablo, con mucho cariño, le dedico éste poema a tu amada madre Judy, y para ti.
Mi felicitación por tus manos, y por ese don que Dios te regaló… Cuando la termines también le tomas una foto.
Me gustaría buscar siempre una flor blanca en el sendero, pero siempre, siempre habrá un cardo en el camino que quiera dañar tus sueños, la vida es sólo un canto de sirena y debemos vivir cada segundo, siempre amando, siempre respetando a los demás y ante todo, muchas veces callando para no crear discordias donde sólo se busca un azahar, en ésta quimera que nos tocó.
De nuevo en éste inciertocamino de la vida, plantado de enormes espinas, tantas que a veces creemos que es mejor marchar, tanto odio y desesperación, tanta injusticia que sería más fácil contar la arena del mar y las olas que se repiten a diario, como gota de lluvia en cántaro vacío... tal vez se rompa algún día y el odio termine por devorarnos.
Si pudiera escoger entre mi vida y la juventud, tal vez lo piense más de una vez, ya que el planeta se torna tan duro y los tiempos son tan difíciles que sólo imaginar que nacerá un niño más, ya me llena de tristezas, me angustia la vida en éste terreno tan árido y tan escabroso y la niñez pareciera crecer en una plantación donde no florece el amor.
Quiero una plantación de margaritas, gladiolos, rosas gigantes, hace tantos años no respiro el aroma de la hierbabuena y las personas se han vuelto tan hurañas, que nadie desea voltear el rostro a regalar una sonrisa, entonces prefiero encerrarme en mi casa, es difícil el diálogo y aquí en un silencio inventado, se me permite decir lo que pienso y degustar esa exquisita fragancia del café molido de mi tierra.
¿Cuando aprenderemos a respetar a nuestros padres?... cuando escuchamos esos gritos tan atronadores que nos llenan de pesar, es cuando llegan esos pensamientos que nos hacen reprocharnos: ¿"era mejor la educación de antes cuando a la fuerza te obligaban a respetar, y una cachetada era mejor que una caricia?", pareciera que siempre los tiempos viejos estaban llenos de sabiduría, y que nos han convertido en títeres nuevos, sólo para parir y llenar el mundo de más pobladores.