lunes, 27 de abril de 2015

NO ES SORPRESA [18]

NO ES SORPRESA [18]

Desde el día donde la supuesta "amistad" gritó en su poema: ¡fuera de mi vida señora!, lo comprendí, pero quiero informar a Doña Idiosincrasia, que no me perturba su andar, ni lo que de mí puedan pensar, lo único es que una amistad ha de ser limpia, y no porque fuera de mi incumbencia, ¿por qué razón conociendo de mis sentimientos pasados, no me contó la verdad, sino que armó un rollo viejo y luego, como una bofetada me restriegan su necedad?

Si puedo decir algo, hasta me gustó que se fueran por su cuenta, eso indica que no pudieron lidiar con lo que llevaban dentro, y si se puede bendecir algo, pues lo hago ahora, pero ya sabía que un vaso se había quebrado con ese sucio poema dirigido a ésta loca, que sólo llevaba sus penas a un muro que recibía sus quejas con desdén, y luego, pisoteaba una amistad por un par de bolsas negras, ¡lo sabía!, tanta belleza no era posible y hay un "odio" que no quieren destapar, pero sus actitudes así lo han demostrado.

No soy nadie para decir otra cosa que buena suerte, y gracias por las veces en que fui escuchada, porque también escuché durante varios años tus quejas, ¿para qué restregar lo que damos?, aquí termina ésta relación que parecía eterna, así como la vida misma nos despedirá, somos gota de rocío en una hoja, y el sol nos bendice cuando nos desaparece, y nos lleva al cielo una y otra vez como bruma, y luego nos esparce como lágrimas.

¡Bendita amistad!, ¡sí!, que Dios te bendiga, supiste salir por donde quisiste, pero nunca tenía dispuesto cerrar mi puerta en tu rostro como lo hiciste en tu poema para congraciarse con tu galán.

¡Vaya y venga!, aquí lo que hay es gente buena, poesía, música, buena vibra y un sol que jamás se mudará...

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, 27-05-14 
Publicado por Raquel Rueda Bohórquez en 6:22



domingo, 26 de abril de 2015

ROCÍO [19]


Domingo, 26 de abril de 2015

ROCÍO [19]

Copió el cielo con un azul velo
y en su fondo cristalino
su alma descansó en una hoja
que ante improvisados aires
mudó al corazón de una flor
la gota de rocío.

Raquel Rueda Bohórquez
26-04-15
Publicado por Raquel Rueda Bohórquez en 20:56





VIDA [20]


VIDA [20]

Adornada de tu gracia
sostengo la mirada,
paladín de mis alegrías
donde se acumulan las penas.

Una sonrisa se pega,
otra boca se abre
y sólo perlas nos quedan.

Juega con nosotros a su antojo,
nos sustenta con mucho
y nos abate con poco.

Nos duele la muerte
nos conmueve un nacimiento,
nos espanta una espada
y nos contenta un ave
cantando en una rama.

Pero es hermosa
a pesar de todo lo que acontece
sobre traiciones y penas…

Cada día no es una suma,
es una resta de tiempo aquí,
por tanto, si estás,
has sido bendecido.

¿Ves ahora que el paisaje cambia?
¿Te das cuenta, que cada segundo un afán
y al siguiente una carcajada?

Cuenta lo que ames
y lo que odies es tu enfermedad,
pero, ¿vale odiar, teniendo la certeza de la muerte?

¿Qué sería vivir sin escuchar un ave?
¿Qué sería sin divisar un ocaso?
¿Qué, sin árboles y flores?

La vida es un paisaje marino,
una mirada al horizonte
apreciando de una hoja
su mano abierta,
y de una roca su silencio.

¡Si pudiera cambiar tu camino!,
pero hay un sendero que nos conduce al mar
y otro que nos desaparece
como brizna y lluvia…

¡Si pudiera retornar tus pasos!
¡Regresar el verde que hemos matado!

No podemos devolver el tiempo,
sin embargo,
la vida es un regalo magnífico,
irrepetible, maravilloso…

No importa lo que nos toque,
vivir es un regalo divino
que repetiría si pudiera.

Si retener los segundos de ese ayer
y decir: ¡te quiero!,
pero tenía que hacerlo en vida,
en mi ya, que me halla aquí,
viendo un paisaje nuevo e irrepetible,
además gratis.

Pinté miles de flores,
pero olvidé el perfume de las violetas.
Me ocupé en tanto,
que no detallé
el girasol que nacía en tus ojos.

Vida es una manera mágica
en que nuestro Rey
nos dice que nos ama.

Que nos bendice
con su trigo vivo en nosotros,
con el aroma de un niño en nuestros brazos
y una flor que perfuma en el desierto.

Aún en la angustia de que moriremos,
pediría a Dios regresar,
abiertos los brazos
como niña en la pradera,
ave surcando el cielo,
o potro,
 corriendo libre en la llanura.

Si estoy triste,
te mostraría mi carita de payaso
para que sonrías por otro segundo,
por otro beso y otro abrazo
que nos estrelle en amores…

Dejamos de hacer muchas cosas,
vivimos como si jamás fuéramos a morir,
porque amamos tanto la vida,
que olvidamos la  realidad de la muerte.

Gracias Rey de amor
por este día,
por la música, por  la poesía,
por el don de la vida.

Por el sol de cada mañana
y las estrellas de la noche.

Quiero vivir el instante,
apreciar el segundo
que se irá como agua entre los dedos
y como gota de rocío bailando
ante un beso de sol.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 26/15
Publicado por Raquel Rueda Bohórquez en 12:14





sábado, 25 de abril de 2015

ESCRIBE UN POEMA [21]



ESCRIBE UN POEMA [21]

Escribe un poema a un jardín, y escribiré uno a tus ojos, muéstrame de qué está hecho tu corazón y te diré que en el mío sólo habita el amor, y está hecho de fuego, de lámpara encendida.

¿Sabes que también me duele la mentira?, me siento usada muchas veces, me deprimo, me enojo como todos, pero también sé perdonar, y cuando saco una espina olvido que existió.

Dime de qué color se vistió el día, y te contaré cómo estuvo el ocaso que imaginé contigo, te diré que muchos colores, arreboles, y penas, se conjugaron en el viento, y en medio de una fresca lluvia, adiviné garzas de colores hablando con mis Jacintos azules.

Amor mío, ¿se puede amar un sueño?, ¿te puedo conjugar en un poema?,  te convierto en esposo, te verso en cada letra, y me adivino pegada de tu cuello y declamada en tu boca.

Tengo una sensación extraña, ¿acaso no soy un ser humano?, me castigan pero tengo un "algo" que me vuelve grande, siento tan pequeña, y es que el cariño bendice la aurora, y el amor sacude el corazón para volverlo tambor...

Vi como abrieron sus alas los pájaros, y esperaron un beso de sol para continuar su viaje, y luego, un sacudón del viento volvió remolino la boca de un volcán, anunciando que bramaría como toro, porque también respira mi madre tierra y se acomoda después de ser tan herida y humillada.

Un lago se llenó de fantasías, picos de oro, trajes blancos, parecían vírgenes con pieles de ángel y corrían, subían y bajaban por la peña de una madre, y luego, bajo sus alas divinas se abrigaban.

¡Ay amor!, quiero gritar que te amo, que me gusta verte feliz, ¿hago lo correcto?, un hálito me dice que todo viene de su mano, una bendición se recibe de rodillas y otra con el rostro en alto.

Un beso de nubes y ahí estoy, estás conmigo en el mismo viento que suspiramos, nos respiramos, nos amamos, sí, nos amamos,
¿qué importa, si todo viene de Dios?

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 25/15
Publicado por Raquel Rueda Bohórquez en 18:29



viernes, 24 de abril de 2015

EN LA LLANURA [22]

Viernes, 24 de abril de 2015

EN LA LLANURA [22]

Pastando en la llanura,
con el apetito y  la inclemencia del sol sobre mis ancas,
un olor a macho brotaba de los cerros
¡airoso  relinchido se escuchó en la montaña!

¿Quién eres alazán de negros ojos?
¿Sientes la fragancia del mar al costado,
el suspirar de las olas en las rocas,
la voz del cantor en elevada rama?

Estaba ausente del mundo
hasta que levanté airosa el rostro
y te vi arriba de la cuesta,
dominando el sol con tu hermosura
y el bosque con tu fuerza.

Una polvareda al viento
cual vendaval que se desata,
fue mirar tus ojos en los míos
y saber que en el mismo espejo
al fin nos vimos.

¿Era un lago?, tal vez no…
Culpable fue  la soledad del llano
y un algo me hacía relinchar,
buscando paz en el silencio, hallé fuego…

Flamas encendieron la hoguera de mi piel
para contigo quemar el pastizal.


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo/15


CUANDO TE VI [23]



CUANDO TE VI [23]

Recuerdo ese aparecer tuyo,
un grito, un maullido,
un iluminar mi balcón sombrío
en medio de quejas y quejas,
de mi acostumbrado yo.

Cuando te vi, estaba riendo,
todo me parecía feliz,
había poesía y música.

En medio del calor de un día
adiviné tus ojos negros.

Paso a paso,
como gata en celo
arañé de mi existencia un te quiero,
y llegaste a mí
como manso arroyuelo
que sólo besa las rocas y sus heridas,
regalando mágico consuelo.

Cuando te vi amor mío,
mi soledad encontró compañía.
No estábamos solos,
había otro motivo para escribir
y desde ese instante
naciste tú, mi poesía.

Mi luciérnaga más preciada
en ésta antigua soledad
que tanto amo, y que como tus ojos,
iluminan mis días.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 24/15

Publicado por Raquel Rueda Bohórquez en 10:18

jueves, 23 de abril de 2015

RÍO DE PENAS [24]

Jueves, 23 de abril de 2015

RÍO DE PENAS [24]

Eran morenas
cual espigas en el desierto,
palmeras erguidas
sin más que su mirada
a ese espacio
bordeado de un río,
el sonido del mar
ermitaño y salobre,
y sus lágrimas juntas
en el por siempre
de su mala suerte.

Piel de arena,
se han tejido hambres
y se han bordado sueños,
todos se van en sus mochilas
y en sus hamacas de colores.

¡Ah!, pero sus mantas perdieron,
sabían jugar a ser valientes
y a tumbar al varón
en un juego de velocidad
más que de fuerza.

Sus rebaños balan elegías
a su propia muerte,
babeando suertes ajenas
que han secado las suyas.

¿Y el río?, ¿sabían que se lo han robado?
Poco a poco se vencen,
¡quién no!, sin el tesoro de una lágrima en la boca.

Provecho de pocos y angustia de todos
manantiales y ríos se desvían,
y bajo un lecho está lo que su ambición reclama
oro negro, pecado y vicio.

Quieren el edredón negro que purifica su gracia,
¿qué podemos hacer ante pensamientos tan buenos?
Era anaconda fuerte y graciosa,
¡ahora ni siquiera un charco de penas!

Regresan los mismos/nada cambia
todo empeora con cada reinado,
y mi patria se reparte de a trocitos,
bocado a bocado.

Fosos quedarán,
aquí se guardarán sus muertos,
no habrá ofrenda ni llanto
pues éste lago profundo
también se ha secado.

No habrá otros bosques
no serán gitanos en sus tierras.

Cual bestias salidas del averno
hombre contra hombre,
bestia contra indefensos.

¿Has vistos sus ojazos negros?
Parecen estrellas que han explotado su universo,
¡pero brillan!,
¿si ven cómo brillan los muertos?

Son las luciérnagas de la noche
que adivinamos besar los cactus,
¡esas son las luces que vemos correr!,
poemitas pequeños que nadie verá,
y rosas que perfumarán con el tiempo
en el recuerdo de un verso.

De aquéllos que se van
con sus ojazos grandes
se escuchan voces como un tonto consuelo,
¡qué bonito!, él quería ser doctor,
deseaba ser un sabio de la tierra,
un cuidador de bosques,
y la niña buscaba ser madre
caminar con los chivos y cantar,
siempre cantarle a las montañas de sal
que le había regalado el mar.

Pero mis queridos,
¡se robaron el río!,
nadie los frenó.

Es como si hubiesen arrancado el corazón
¡así en vivo!,
abierto y espinando sus risas.

¡Cabras secas!, no hay balidos,
huesos y llanto,
dobla el tambor de sus pieles curtidas
por sus almas al menos,
y sus pocas alegrías.

Una ronda de buitres acecha,
pero no son  vestidos de negro,
éstos se alejaron hartos de carne seca,
vienen los que desean hasta el paisaje,
y si pudieran sus ojos arrancarían
pues es un negocio pendiente.

¿Cuánto costará mañana ver un ocaso?
¿Cuánto nos cobrarán por respirar aire puro?

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 23/15
Publicado por Raquel Rueda Bohórquez en 17:00