domingo, 30 de marzo de 2014

A TI 2

A TI 2

30 de marzo de 2014 a la(s) 13:32
¡Hermoso!...

No sé la razón, me acostumbré a ti, y ahora te extraño.

¿Qué me puedes decir?

¿Acaso fui yo quien escogió amarte?

Son respuestas que nadie me dará.



Hoy es el día del agua, y hay una propuesta de ahorrar

me han dicho que una ducha en pareja para evitar desperdicio

y por alguna razón viniste a mi mente.



Lluvia de pensamientos, de pasión, de ardor

eso eres para mí, corro cuando te veo

¿quieres que esté lejos de ti?

lo estoy, pero te siento aquí conmigo.



¿Sabes que siento celos?

es un sentimiento raro, porque ni siquiera me has expresado nada

vives en tu mundo, yo en el mío,

pero mi universo no sería completo sin ti.



¿Quieres que te diga algo?

eres mi poema de amor, con la música del momento

mi deseo es estar contigo, bailando un bolero

entretenida en tus ojos y en tu boca.



¿Será que soy una cortesana por amarte?

pero creo que no, simplemente sucedió

y al despertar estás aquí, lo mismo que al dormir

el sol de ahora se antoja en ser tú

quemando mi piel, con mis manos en las tuyas

caminando por ahí, amándonos sobre las hojas secas.



Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, marzo 30/14



Pregúntale al búho de mis desvelos, para que comprendas que mi amor es de luciérnagas y estrellas...
Imagen: Internet

Pregúntale al búho de mis desvelos, 
para que comprendas 
que mi amor es de luciérnagas y estrellas...

INOCENCIA

INOCENCIA

30 de marzo de 2014 a la(s) 13:23
La mía en amarte a pesar de todo

necia en quererte sabiendo que eres ajeno

arrogante en desearte, aunque no lo hagas.



Mi niño amor en mis ojos tristes

amo cada obra de tus manos

las reviso cuando creo que no estás

una a una las palabras de otras

y temo, -tonterías mías-, decirte algo.



Escucho un nuevo son

Poema mío, te quiero

cada letra para ti en mi ahora

instantes que no repetiré

aunque la tristeza va y viene

con éstas locuras mías.



Si te alejas, no sé qué haré...

creo que seguir escribiendo

a pesar de la lluvia o el verano intenso,

pero me doblo ahora, me arrucho, me envuelvo

como el humo de un cigarro entre tu boca.



quiero ser esa figura que se disuelve

con forma de mujer joven

dejando una sonrisa al menos

o un calor intenso en tu corazón,

que me haga una contigo sin meditar

sólo dejando que las hojas vuelen

sin pensar qué brisa las movió.



Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, marzo 30/14



Nunca negada la oración de las aves,  al despertar nos animan, y advierten de un Dios cercano a todos,  entre el paso del sol sobre los bosques, y sus besos de amor a  las flores.
Imagen: Internet

Nunca negada la oración de las aves, al despertar nos animan,  advierten de un Dios cercano a todos, entre el paso del sol sobre los bosques, y sus besos de amor entre las flores.

VOLAR

VOLAR

30 de marzo de 2014 a la(s) 13:13
¿Te das cuenta amor que la suerte se aleja de mí?,

Cuando quiero  algo, otro lo toma

y ese grupo donde creí llenar de poesía

una oscura mano me robó...



Allá quedaron algunas historias sucias

que enlodaron todo lo que pretendo

pero tal vez el Dios invisible así lo quiso

para que nada me dañara una vez más.



Acepto ahora el reto de amarte,

el instante de perseguir el viento

y saber que todo es así, pasajero

tan fugaz y efímero como una sonrisa

iguales a las  gotas salobres en los ojos.



Danzar para ti sería magnífico

entre gasas translúcidas de sueños

pétalos de rosas invisibles

el desenfreno de una cascada

como caricias entre pieles,

consumidos los dos en un ocaso.



¿Te gusta?... hoy quiero poesía

tanto como el sueño de tenerte,

hoy deseo volar hasta tus brazos

y mirar un rato tus ojos, sin perderte.



Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, marzo 3/14



Hay sonidos que atrapamos entre invisibles líneas, donde el amor no duele ni castiga.
Imagen: Internet
Hay sonidos que atrapamos entre invisibles líneas, donde el amor no duele ni castiga.

MAR

MAR/Karen

30 de marzo de 2014 a la(s) 9:00

Su cuerpo es la playa 
a donde el mar ansía llegar... 
Sus ojos son esa melancolía 
que diviso cada instante... 
¿Qué le faltará?...
 Él es mi amante…

Su voz me llama cada instante,

lleva la ternura de todos

incansable, ardiente, sumiso…



Tiene la mar, azul mirada…

Tan de cielo entre laureles no pedidos

busca con afán la orilla de mi cuerpo,

me toca sin desdén, me acaricia sin recelo.



Anhelar en días inciertos su camino,

desvanecerme es un sueño repetido.

Caracolas, ¿pueden escuchar ahora?

Mansa me dejaré llevar cualquier día.



¡No habrá roca que me duela,  ni espina como espada!

No habrá carne que se vuelva púrpura ante los besos del sol

y seremos tú y yo, mar azul,

índigo perfecto, amantes bajo la lluvia.



Carne de tu carne, 
gota de rocío entre la sal del mundo,

uno solo al fin contigo, 
dulce  cantar suspirando entre mi cabello

cerrados los ojos hambrienta de ti

con tus olas rozando mis pezones,

tan  buen amante que me invita a vivir,

aunque parezca morir silenciosa  y pálida,

como las ardientes playas que te aguardan

para que calmes sus ardores.



Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, marzo 30/14



¿POR QUÉ? 2

¿POR QUÉ? 2

28 de marzo de 2014 a la(s) 23:05
¿Por qué le mentimos al mundo si todo lo que admiramos es un sueño?

¿Qué razón hay para ser arrogantes y soberbios?¿

Acaso no advertimos que fuimos un error para el planeta?



¿Somos acaso como la lluvia,

Que cae bendiciendo cada roca,

cada orilla?

¿Somos como las aves

Que al despertar levantan la mirada al cielo?



Las he visto a ratos, sobre mi divino árbol

Abren sus alas, un saludo, y canto inicia

Como la primera oración del día.



¿Por qué nos inflama el dinero?

Podríamos vender nuestra alma por él…

Podemos pisotear a quienes de verdad nos amaron

Mentir una y mil veces,

Hasta creernos las mentiras y tomarlas por ciertas…



¿Por qué dañamos a quien nos ayudó en el camino?

Tengo tantas preguntas sin respuesta

Miro la enorme cola blanca de una novia

Cae presurosa de la cuesta con la verdad

Como pequeño rocío que desea volar hasta mis ojos

Y veloz se aleja… impaciente…

Queriendo ser esposa del mar…



¿Por qué somos tan ambiciosos

Teniendo la certeza de la muerte?

¿A cuántos hemos pisoteado en tan corto tiempo?

¿Valió la pena el dolor?

Y ante todo…

¿De qué sirvió la mentira?



No le miente una flor a nuestros ojos

Un panal está por construirse

Pasa el colibrí y comparte de su corazón

¿Y una pequeña abeja pensó alguna vez en un cirio?



Certeza de la muerte… pero seguimos empeñados

Mueren nuestros niños pastores como nunca antes

Y la tierra se abre poco a poco

¿Para seguir tan arrogantes?



Ahora no sé qué haré…

Desaparecerá entre las sombras de mi propio espejo

Lo poco que me ha dejado el viento

Como un girasol ante el ocaso, doblo el cuello

Y dejo todo en manos de mi dueño…

Él sabrá qué tiene para mí después de ahora…



Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, marzo 22/14

viernes, 28 de marzo de 2014

DESDE MI VENTANA 8

DESDE MI VENTANA 8

28 de marzo de 2014 a la(s) 11:13
Hoy amaneció hermosa mi ventana, todo es claro y transparente, afuera hay mucho ruido y sus corazones son mentirosos y falsos, los he detallado uno a uno, no caminan… parece que volaran afanados por dinero, por estaciones en el viento… y siguen fallando sin temor a nada ni a nadie, pero llegará el día, en  que  la luz del sol será más poderosa, y tendrán que entregar toda su vanidad a quienes nada movieron y sólo llegaron a dañar el camino de otros.

Desde aquí me di cuenta que tengo pocos amigos, todos se han ido, en silencio, muchos enojados, y los que permanecen son los ciertos, en las buenas y en las malas.

He visto procesiones de seres que van y vienen, de ancianas que dicen que son “santas”, de hombres que dicen que son honrados y honestos, pero en cada oración hay una mentira, y en cada esquina un verso de amor a todas y a ninguna.

¿Desean saber cómo es mi ventana?

 Ella realmente no tiene puertas, ni cerrojos… es un vidrio donde dos imágenes me observan a diario, y puedo ver sus ojos tan claros y brillantes, que no necesito ver hacia sus corazones, porque ellos me hablan en sueños, y dejan mi ventana, sus propios ojos abiertos para mí, una pared resucita en un instante y puedo verte, afanado en tus cosas,  con tus manos que se queman y tienen tantos sueños como yo, y nos tocamos en un poema, dormimos juntos, hacemos el amor entre pálidos vientos y tornasoladas brisas…

 Es mi ventana una puerta despejada  al sol… allá en donde están los tesoros que se han ido, tan en silencio… sin musitar siquiera un “te quiero”, sin abrazar porque ya habían abrazado miles de veces, ¡no era necesario!… sus propias ventanas los habían liberado, y ahora estaban en la ventana infinita donde no hay curvas ni trampas… esa es mi ventana… a la que miro cada día y dejo que me hable, me habita, me sincera conmigo mismo, y me lleva en alas de brisa tempranera, hacia una estrella que se parece a todas las estrellas juntas, en donde algún día estaré sin sentir nada que me perturbe, y donde al fin, nos mezclaremos siendo universo, en cada estación  del tiempo, sin saber que pasa… sin sentir miedo ni dolor, porque él habrá quedado en el infierno formado por quienes no desearon escuchar la voz del bosque, ni quisieron adivinar el parpadeo de una mariposa entre las flores.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, marzo 28/14


Una ventana así recuerdo, donde todos se asomaban a fisgonear la vida de otros, sin ver hacia su propia ventana llena de inmundicia.
Imagen autorizada: Sonia Rueda B. 

Una ventana así recuerdo, donde todos se asomaban a fisgonear la vida de otros, sin ver hacia su propia ventana llena de inmundicia.

VOCES EN EL DESIERTO/CHIGÜIRO


Imagen: Internet



¿Y ahora?
¿Será bonito pensar que amanece?
Está radiante de nuevo
Mi piel calcina y tengo sed
Una sed que está lejos de mí,
La del amor que nunca tuve
Pues todos los verdes huyeron
Quedando vestido de ocres mi camino…

¿Quién vendrá en mi auxilio?
Todos estaban viendo hacia otro lado
Vanidad, soberbia, ausencia
El vicio del hombre que sabe pensar
Más su pensamiento no utiliza para bien.

¿Y ahora?... ya no sé ni caminar
Porque se vence todo y se agrieta la tierra
Como se parte mi piel en pedazos
Y me venzo ante la hierba muerta.

¿Les dolerá?...No lo sé…
A mí ya no me duele nada
No siento nada… sólo huesos
Pestilencia que no los llenará
Vacío el bosque sin mis amores
Vagando por ahí unos pocos
¿Será que lloverá?

¡Qué llueva!... Por Dios que llueva amor…
Es lo único que les falta…
Pues sus corazones parecen de cal y ortiga
Donde no habita nada en ellos
Sólo su ambición.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, marzo23/14