martes, 30 de octubre de 2012

¡TAN... TAN... TAN...!


Fotografìa: Raquel Rueda B.

¡TAN... TAN... TAN...!

Tan poca cosa parezco ante la brisa
Tan hoja caída y reseca
Tan tierra negra y oscura.

Tan sucia la boca y sus palabras
Más la delicia de tu lengua invita
Tan puerca parece la vida
Pero tu pecho es un poema que me inspira.

Tan arrogante la montaña y de a poco se desvanece
La vida un enigma que a descifrar me entretengo
Cae impasible la lluvia dejando su translúcido vestido
Me arropo  con sus inviernos y muero de a poco de frío.

Tan dura la vida a ratos… pero a veces tan divina
Que cuando un mal me aqueja, lo curo con aspirina
Y de nuevo una sonrisa, carcajadas llenas de compases
Y me adelanto a tu alcoba para que me encuentres desvestida.

Tan bestial el hombre corrupto…
Tan dañinas sus manos
Tan ásperas sus garras
Tan fiera su mirada…

¡Tan… tan… tan…!
Suenan las campanas y seguimos necios
Dobla las rodillas que estoy en la tumba de ella
Busca su libro negro, mírame a los ojos
Tal vez nos quede un momento para el perdón
Y un segundo… para amarnos.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, octubre 30/12







UHE.NOV./12







¡

domingo, 28 de octubre de 2012

TENGO MIEDO



TENGO MIEDO

Puedo decir que me asusta todo
Mi sangre parece un volcán en erupción
Me empuja… me seduce… me arrastra sin querer
Flechas parecen cruzar mi cabeza atormentada
Dardos reventar mis ojos
Campanas el sonar de mi corazón.

Tengo miedo de la noche oscura
Observo sin mirar y no sé que es
Ésta sensación de soledad me abruma
Aunque todos parezcan compañía
A ratos no sé que hacer.

Se ciernen los pensamientos oscuros
Observo sangre de un ayer
Los ojos blanqueados con la luna
Manantiales que huyen veloces
Como vidas que se arrastran  por doquier.

Tengo tanto miedo de las sombras
Temo palidecer en soledad
Me angustian los niños en la calle
La maldad se convierte en pesadilla
El temor a dormir me desvela
Y construyo con mi angustia un poema
Doblando las rodillas hasta el amanecer.

Tengo miedo y te busco
Y hasta en mis delirios sueles aparecer
Mi violeta pequeña, mi  rosa al viento...
Mi pedazo de sol escondido entre las sombras
Sin ti... temo desfallecer.

Raquel Rueda Bohòrquez
Barranquilla, octubre 28/12










PESADILLA

PESADILLA

Si abro los ojos a un nuevo día y mi pesar permanece...
Entonces imagino que algo no funciona bien
Que tengo un espíritu enfermo y cansado de llorar
Y como una mariposa de colores, deseo volar… volar…

Una pequeña flor en el camino renueva mis fuerzas
La angustia de ayer pasó, quedó sólo un dolor de cabeza
Mis manos parecen temblar en la noche
La oscuridad se cierne una y otra vez
Imaginando que nadie llegará.

Anoche un sueño, una gran serpiente vestida de dorado
Sus manchas blancas le daban majestad.
El brillo de sus ojos una espada cernía
Su lengua viperina se blandía sin motivo alguno
dañando de mis pensamientos  el poco de lucidez.

Cuando su rosada boca mostraba los colmillos
Sobre mi cuello se lanzaba una y otra vez;
Llegó mi madre y la azotó sobre las rocas
Y en un segundo de nuevo desperté. 

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, octubre 28/12

sábado, 27 de octubre de 2012

A UNA ORQUÌDEA



A UNA ORQUÍDEA

Eres reina entre las bellas 
Mujer entre las flores
Amante de colibríes 
Donde te toma en silencio

Suspiras con su aliento
Entregando de ti todo
Como una cortesana bajada del cielo
Una diosa con sexo de hembra
Dulce y apacible
Traje de luces cálidos
Que cuando te ven… te adoran.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, octubre 26/12

CONTIGO



CONTIGO…

Hola amor… 
Una vez más repetida tantas veces
Hablando de los cerezos en flor
De sus cambiantes colores al pasar el tiempo
El sostén de sus pequeños pétalos
Y su caída presurosa cuando añejos los deseos
La obligan a un cambio en rojo dulzor sobre tus labios.

Me doy al cambio, me obliga la razón a comprender
Me inspiran las alas de las mariposas 
El iris de tus ojos con esas estrellas de colores
Y un sosiego parecido a la calma me toma
Me desvisto como las amapolas mecidas por el viento
Y caigo sobre tu piel dorada convertida en sueño.

Inspírame amor mío sobre tus brazos
Un amanecer donde esté pendiente de ti
Como una margarita de dorado corazón
Deshojando mi traje ante tus ojos
Construyendo un madrigal sobre tu pecho
Desvelada en lenguas húmedas 
Adormecida en estrellas de vida
Que dormirán plácidas en mi vientre.

Vuela nave azul ante mis ojos
Que pensar en ti me hace soñadora
Toma mis manos de luz sobre tu cuello
Aferrada como hiedra surcaré tus piernas
Y como orquídea que baja desde los cerros
Tomarás como el colibrí, toda mi esencia.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, octubre 27/1


LUISA Y EL ESPEJO



LUISA Y EL ESPEJO


Una vez pasando por un espejo observé a una niña, parecía una garza blanca, sus largas piernas, sus negros ojos y pestañas como una cornisa sobre sus tímidos ojos, tenla una boca como pétalos sin abrir de una rosa tan pequeña que alguna vez me convencí de que esa niña seria una enclenque mariposa en un pantano.


Cada día cambiaba de espejo, se colocaba las enaguas de la madre que era unpoco engreída de la vida y que soñaba con pájaros que navegaban y castillos de colores que se derrumbaban cada segundo, pero a la niña no le importaba eso, sólo tenla 12 o 13 años y sus pequeñas pomarrosas cada día crecían más con una selva lanuda que se ocultaba por ahí en su bosque secreto, mientras ella sólo tenia tiempo para su mágica tarea de copiarse en esos cristales, que la volvían soñadora.

Estuvo cambiando paños muy asustada, parecía el negro color de la vida que una vez púrpura se tornaba como espeso chocolate y le robaba su alegría pues eran días dolorosos y llenos de espanto, donde deseaba volar por las praderas, pero eso tan feo que no le gustaba mucho la ensuciaba y le traìa a la mente pequeños calcetines sobre su vientre y sueños extraños donde los marineros llegaban vestidos de trajes blancos con flores que ocultaban detrás de la chaqueta,o caballos voladores donde ella con su traje de princesa seria rescatada de un lúgubre y solitario sitio donde su hogar había sido destruido y navegaba en los espejos anhelando un mañana prometedor.

De reojo la observaba cuando el carmín en sus labios, el perfume hurtado y cuidado pues era costoso y el tiempo estaba cruel, gotas de lluvia sobre sus mejillas la hacían ver radiante y hermosa y danzaba… ella danzaba como una mariposa de colores esperando un jardín para adornar.

La niña tenla nombre propio, un apellido que parecía rodar, que tenla alas invisibles,  tenia pinceles y palabras para entregar a otros pero que nunca nadie valoraría;  pero ella se copiaba una vez más en el espejo aunque empañado con sus ojos.  

Una vez la música sonaba y la luz de colores iluminaba su mente; revivía como una cascada con traje de seda y se elevaba sobre las nubes o bajaba con ímpetu de gigante, viendo que el espejo era su sombra y le entregaba todos sus anhelos cada segundo, sin esperar que otros se los dieran, y entonces de nuevo con el púrpura en sus labios se acercó a esa lámina platinada y con los ojos cerrados llenó de besos a ese navegante que se disolvía en un claro manantial, cuando de sus perlas negras brotaban diamantes con sabor a mar.



Raquel Rueda Bohòrquez
Barranquilla, octubre 27/12

viernes, 26 de octubre de 2012

18 DE VERÒNICA





18 DE VERÒNICA

Mi niña de ojos azules
Torna tu mirada al cielo
Busca un calcetín  viajero
Escucha el rumor de la brisa
Que veloz  susurra “te quiero”.

Mi muñeca de mirada triste
Apresura tus pasos que te alcanza una flor
Te persiguen los jardines ante tu candor
Danzan las mariposas cuando te ven
Y palpita de amor mi corazón.

No estés triste ya… mi niño vuela… corre… danza…
Guía tus pasos y te acompaña…
Hoy está contigo cuando lo pienses
Y en la noche traerá un ramo de diamantes
Los mostrará cuando la luna llena observes
Y los veas titilar…

Mira un poco a mis ojos
Dame tu mano y llora sobre mi hombro
Habrá un sencillo homenaje con quienes te quieren
Sin esperar más sino la compañía
En tanto un beso dejaré sobre tu frente
Una oración llegará en silencio, de la madre mía.

La tristeza se tallará por largo tiempo
Y cuando ya volemos a ese infinito que espera
Sabrás que allá todo es felicidad
Que nuestras lágrimas se perdieron
Quedando la caracola llorona bajo el mar.


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, octubre 26/12