viernes, 18 de mayo de 2012

PREGUNTAS 3



PREGUNTAS 3

¿Qué podría “yo “hacer para conseguir que otros comprendan que los placeres son el problema de la humanidad?


-Creo que sin llegar a ser una gran pensadora todos buscamos dinero para conseguir cosas, y a partir de las cosas creemos que con ellas conseguiremos la felicidad, pero una vez las tenemos, ese vacío nunca se llena, y es tan simple todo, si aprendemos a vivir nuestra propia existencia, si nos desligamos de tantas cosas que el mundo ofrece y que lo único que hace es robarnos la libertad, tal vez así, libres de tantas ataduras mundanas, logremos disfrutar de la vida, sencillamente, sin tantos adornos que sólo nos empobrecen como seres humanos, vivir luchando para conseguir un bienestar, pero no vivir para conseguir cosas, para lograr a veces tanto y mucho más de lo que realmente necesitamos para vivir, nos cansamos luchando por conseguir un bienestar económico y muchas veces en ésta lucha se nos va la vida y cuando nos damos cuenta que no hemos siquiera disfrutado de una salida de sol en compañía de nuestros seres amados, descubrimos qué pobres somos, y nuestras riquezas qué efímeras son, y todo ese sudor y trabajo se ha perdido, dejando a nuestros herederos sólo problemas y peleas pues generalmente las familias se destrozan unos a otros por querer como buitres conseguir lo mejor para sí, todo girando de nuevo hacia lo material y mundano.


-Creo que si el hombre a partir de que empieza a vislumbrar las cosas fuera orientado hacia el conocimiento de la muerte, esa certeza que nos toca a todos, tal vez su manera de ver su propia vida y la de los demás sería diferente, estoy segura de que así sería, dejaríamos de lado tanto odio y tanta pelea pues casi todos los problemas vienen a partir del dinero y de lo que podemos hacer con él, tantas guerras, inventos que se han utilizado para el mal, ¿cuántos sabios hoy ya no están?... ¿cuántos poetas han sido obligados a morir porque sus ideales a nadie le importan ni sus pensamientos estúpidos a nadie interesan?, ¿cuántos reniegan de un Dios que no podemos tocar pero que existe a través de nuestra propia fe?, si comprendiéramos que sólo nacimos para morir, disfrutaríamos cada segundo de nuestra existencia y compartiríamos con justicia de todos los bienes, que muchas veces hemos conseguido con lágrimas ajenas, y comprenderíamos mejor nuestro paso por éste mundo, un poco más tranquilos y felices sin tanta agonía y afán.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 29/12

CUANDO REGRESES 3 L3R

CUANDO REGRESES  3 L3R


Cuando observo las olas besar la arena

Olvidada me presiento en tus brazos ajenos
Y una lágrima solitaria ahondando mi pena,
Y de nuevo inicio a recordar tu piel morena.

Cuando las palmeras el canto de la brisa anuncian
Y esas estrellas enlunadas aparecen;
La tortura de soñar contigo y no poder verte
Y de nuevo el llanto regando mis enaguas viejas…

Cuando las rocas que parecieran rugir
Más siempre calladas permanecen;
Sólo cantan con el beso de las olas
Sólo suspiran cuando están a solas
Sólo están, permanecen tristes y mudas.

Cuando la luna plateada, plenilunio esperado
Tibias manos rozando otras pieles;
Pensamientos viajeros como golondrinas
Que se pierden sobre las azuladas nieves…

Cuando hayas decidido detallar mis ojos…
Una rosa muerta hallarás sobre mi solitaria mesa.

Ya no habrá espacio para nuestros sueños
Ya no habrá quebranto ni quimera;
Sólo un blanco rosario entrelazado en mis manos
Y unos párpados cerrados y una boca fría.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 18/12

jueves, 17 de mayo de 2012

NIEVE DE AUSENCIA




NIEVE DE AUSENCIA L3R

A dónde iré cuando ya mis plantas no te sientan
Cuando ese blanco infinito me confunda
¿Y el azor destruya todo a mi paso?

Ya mis pies no tocan suelo firme…
Mi angustia retorna cuando veo sus pequeños ojos
Es inagotable mi dolor cuando mi peso quiebra la firmeza
Eterno dolor de mis llagas pisoteadas, donde no vislumbro verdores…

¿A dónde iré cuando te busque y no te encuentre?
Tus huellas serán borradas por una ola nueva…
Tu voz, se la llevará el viento, y tu árbol amado rebosante de frutos
Ahí está en espera de tus labios, en espera de tus manos…

Buscaré sobre tu blanco aposento nutrirme de alguien
Más sólo vacío encontraré… todos marcharán tras sus afanes
Y sobre la roca desnuda de mi alma esperaré…

¿A dónde iré a buscar tus caricias si han marchado?
Sólo la brisa suave trae tu recuerdo…
Sólo notas quedaron y esa mirada lánguida y triste
Y esas lágrimas que brotaban en medio de un ruego tuyo.

Aquí todo es triste… es fuerte el olor a sangre y el dolor
Se tiñen los blancos con las rosas nuevas
 Y el hedor me persigue y me alcanza…

¿A dónde iré cuando marches y quiera seguir contigo?
Hasta el atardecer parece presuroso…
Hasta el sol pareciera que se ha esfumado…
Corre veloz por la ladera, mientras te busco y no te encuentro…

Sólo blancos cobijan mi existencia
Y un frío nuevo recorre mi camino…
Y una vaga sonrisa te recuerda, en medio de una soledad nueva
Donde ya no habitas…

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 17/12






MI MADRE Y LA LUNA

MI MADRE Y LA LUNA 


Es una tristeza vagabunda…
El atoro en mi garganta que no cesa
Las preguntas del por qué que nadie responde
Con ese vacío que dejan las sombras
Y las huellas que cuelgan en paredes blancas.

Parece que tu voz ya fue olvidada.
No se copiaron los versos de tu alma…
Sólo recuerdo tu dulce mirada
Tus blancos hilos de seda,
Reposados en tu almohada.

Pasitos de niña triste aferrada a la existencia...
¡Cuánto amaste!, ¡cuánto entregaste!…
Tus manos levantadas en espera de un ramo de violetas
¿Cuántas recogiste madre mía?…

Y nosotros aquí, en espera del mismo viaje.
No sabemos aún si al menos una flor caída
Llevaremos para ese día del reencuentro.

Amanece, pero no es igual…
Los atardeceres no son tan luminosos,
Y en la noche… ¡ahí si pareciera que estuvieras!
Pero marchas al rato… con la luz de la alborada…

No será nada igual sin ti…
Marchó lo que más amaba,
Mi amiga dulce y querida que peleaba conmigo
Y que al rato, con una dulce mirada me contentaba.

¡Qué corta nos parece la existencia!
Aún con los dolores nos aferramos a ella.

Divinos soles cambiantes de mañana,
Abrigadores y silentes en las tardes,
Y en el anochecer, desplazados por la novia solitaria
Que envía un suave rayo de luz a mi ventana.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 17/12

ANDERSON 7



ANDERSON 7 L3R

Sabía extasiarme de tus azules
Cuando en mis amaneceres te veía,
Y con mis ojos te buscaba…

Aquí sobre éste azul mar donde el verdor se ocultaba;
Algo en el infinito me llamaba…
Algo insondable descubrí; y lo sabías…

Levanté muchas veces mi rostro hasta tu ocaso
Apareciendo la verdad de mi existencia;
Casi al borde del llanto una tristeza te ocultaba
Y aún sin saber quería extender mis alas
Y volar… volar hasta tu estancia.

Qué poco sabemos de ti…
Parecía feliz más siempre te buscaba
En ese insondable azul de tu mirada clara.

El arrullo apacible de tus olas
Era la voz que como cántico de ave,
En días de silencio me nombraba…

Aquí estoy… no tengo prisas…
Ya pasó la carrera de mi corta vida
Pasó la estrella luminosa del camino;
Y en el estero donde plácido me encuentro,
Una cometa azul de rayos mágicos
Rompió el otrora encanto que parecía vida;
Para eternizar en tus ojos mi existencia.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 17/12

miércoles, 16 de mayo de 2012

A MI PADRINO JORGE RUEDA RUEDA


A MI PADRINO JORGE RUEDA RUEDA L3R

Ya pasó el tiempo de las sonrisas
Sembrador de tantas alegrías…
Tus agrestes montañas copiaron 
De tus manos el arduo trabajo
De tus labios una elegía.

Granadillas endulzaron muchos labios
Tejido el fique con tus laboriosas manos;
Ardientes caricias, muchos niños te copiaron
Como la fronda cultivada de lirios blancos
Clavellinas y pensamientos.

Recordar aquéllos tiempos…
Tu mirada llena de cariño por mis padres
Las nuestras llenas de amor y dulzura,
Corriendo por las laderas donde el rejo zumbaba
Y el novillo al suelo caía.

Allá en el monte quedó tu juventud de labriego
En mi hogar todas tus visitas y cariños;
En mi familia un gran consuelo en inciertos días
En tus labios una oración mañanera.

Aquí están tus bellas manos
Hacedoras de maravillas, tu gentil mirada…
Tu ancianidad tan bella donde brotaron lágrimas y quejas
Como el roble fuerte y añejo…
El mejor vino de tu vida.

Brindo por ti padrino mío…
Me quedo con lo mejor de tu existencia:
Tus carcajadas al viento, al son de tu dulzaina
El canto de la hoja de café en tus labios
Muchos sueños que no florecieron…
Como sí tu inmenso cariño,
Y el mío… que será eterno…

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 16/12

MIS AMADOS SINSONTES


MIS AMADOS SINSONTES L3R

Allá sobre las verdes ramas
Viendo el sol entre los cañaduzales
Con el fragante olor de las orquídeas
Y una oración como ramo de nardos…

Con sus grises plumas al viento
Danzando de madrugada…
Rebosante de dulzuras
Traías… entregabas…

Sobre el granado tupido de rojos frutos
Semillas jugosas como perlas rosadas…
Y con tus verdosos ojos puestos en el ocaso
Toda mi vida llenabas.

Tu canto era de alondra, o tal vez de zorzal…
Pero en tu voz me decías: que en tu recuerdo vivía
Una hermosa y cándida princesa
Que en incierto día alguien robó de tu jardín.

¡Canta sinsonte que tu voz alegra el alma…!
Vas dibujando en el cielo esteros y raras flores
Cuando en los atardeceres te conjugas con el sol
Y con tus sones le invitas a volar al infinito…

Desde la montaña de mi vida escucho,
Una lluvia de besos copiado en los madrigales
Y sobre los cerros se funden,
Todas las nubes de plata de sus ausentes miradas.

Ya viajeros del camino… sueltos los hilos de sus cometas…
Extendidas sus alas… se escuchan a mis sinsontes,
Que al levantar vuelo nos dejan; sólo huellas imborrables
Y en el alma… eternas tristezas y llanto.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 16/12