lunes, 30 de abril de 2012

COMO LIBÉLULA



COMO LIBÉLULA 

Como libélula de mañana, 
casi amanecida de ocasos…

¡Qué dorado el que me invita!
Las amapolas cubiertas de rocío,
ese esplendor de sus pétalos amarillos;
yo, tímida y callada, 
atesorando en mi interior tus mieles.

Como cristal volador hacia tu norte
presintiéndome una buena noticia
he llegado a tu ventana cristalina;
me he posado cual águila al acecho
horadando de tu amor en las cenizas.

Me ha invitado el calor del sol.
Un beso de tu laguna resplandeciente
y en un loto perfumado extiendo mis caricias
que pernoctan hasta el atardecer,

mientras la amante luna 
muestra sus fulgores,
y en una estrella de brillos contenidos,
entrego lo que soy, con blanda timidez,
y me deleito al ver pasar tus ojos negros.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 30/12

domingo, 29 de abril de 2012

MI SOMBRA

MI SOMBRA L3R
Hoy pensaba en esas huellas…
En mi paso silencioso; mi tiempo ido como las flores de ayer
Un vacío inmenso y me desvelo…me levanto y no puedo sonreír
Un atoro nuevo en mi garganta me hace llorar.


Hoy… éste hoy que fue ayer y que será mañana;
Qué bien me conoce, deletrea mi nombre y me observa en el espejo
El que tantas veces dibuja mis ilusiones y se marcha conmigo
Y al voltear el rostro me siento tan cansada… tan sola
Los pasos fueron borrados una madrugada…

Hoy descubrí que sólo me tengo si estoy conmigo…
Que la imagen se borra, y no me acompaña se duele y marcha,
Descubriendo que sólo soy una sombra que me acompaña
Y renuncio a vivir y a ser feliz; pero cuando miro sus ojos,
Tan parecidos a los míos… me permito de nuevo soñar.

Hoy… éste hoy no me gusta… más deseo vivirlo a plenitud
Pero de nuevo, los cristales asoman a mi rostro en el espejo…
Retorna soledad a mi ventana… y me encuentra pensando en el ayer

Ese mañana que tanto añoro… me muestra una sonrisa
Ese lago en la pared cobra vida, danzando mi alma de nuevo
Y un brillo aparece en la imagen, y el canto del mar sobre las olas
Con una sombra que me sigue a donde voy…

El inmenso y azul, aparece en mis sueños por última vez
Y te veo llegar, sobre una gran ola en un buque gigante
Los sueños ya son certeza y el espejo se cansa de mi sombra
Sólo sigo… con mis huellas que borrarán tus pasos
Cuando estés conmigo sobre los arenales.



Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 30/12

MI PRÍNCIPE AZUL




MI PRÍNCIPE AZUL

Solía pensar que serías ese sueño,
Las oscuras aguas de mi lago con tu imagen copiada en él
Creía  que ese sueño tal vez, sólo alguna vez
Pero qué soñadoras somos las mujeres al buscar
Cuánto nos equivocamos y son tantas las veces…

¿Pero qué importa soñar?
Un príncipe azul nunca  existirá eso lo sabemos
Es una mentira, es sólo un ideal que en el fondo conocemos
Sólo un hombre que apaciente más no que sea nuestro padre
Sino el compañero de viaje como el sol naciente.

Qué arrogante suelen ser algunos hombres
¿Qué buscamos las mujeres solas?... sólo compañía
Una mano, una palabra de aliento, tal vez sólo una mirada
Sin ese azul que corre por las venas que todos imaginan
¿Por qué piensan por nosotras?...

Al menos buscaba en ti un consuelo… una herida menos
Buscaba tal vez la complicidad para acariciarnos a través de las palabras
Esa nota tan pequeña pero tan importante al decir: te amo
Aunque sólo fuera un cumplido para llenar ese espacio en blanco.

No esperamos tanto las mujeres… sólo un beso de vez en cuando
Nacimos para adornar el jardín, para ver florecer las amapolas
Nacimos para regalar nuestros pechos a sus besos
Y la tibieza de nuestro interior a nuestros hijos…
Y nuestras miradas ardientes  para amarlos.

¿Quién ha buscado un príncipe azul?
A mi edad, sólo buscaría la placidez de una ardiente mirada…
Una mano sobre la mía en una fría tarde de invierno,
Tal vez acariciando mi rostro o mis blancos cabellos
Sin importar cosas vanas, una sonrisa, una carcajada.

No pienses por mí cariño… las mujeres solemos mirar un poco más alto
Nos gustan los amaneceres, ver radiante el sol surgir de la nada
Nos encantan las aves volar por el cielo y ante todo…
Nos gustan los hombres que con sinceridad nos amen.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 29/12

sábado, 28 de abril de 2012

EL CERVATILLO Y EL NIÑO

EL CERVATILLO Y EL NIÑO
Balaba y balaba la cabrita 
 A la vez con mi niño querido
Y mis tetas llenitas de leche 
 Eran remanso en un rancho olvidado.

La cabra de monte tal vez fue herida, 
Y el cervatillo se halló a la deriva,
Más la nena era madre y él también era vida 
Y también le lloraba con el hambre del día.

En la noche cuando arroparlos ansiaba,
Al cabrito y la niña… /a los dos acogía
Y con un canto de luces de su juvenil boca
Con sus manos les daba del amor que tenía.

Van creciendo a la par de las luces del alba
En el mundo igual que el Creador les regala.
La cabrita que salta al ver a su mamá nueva
Y el niñito que gime de calor y alegría.

Y en la noche… cuando a pastar le advierte,
Desvía la mirada hacia el oscurecido cerro…

Y de nuevo bala, añorando a su mama
Y de nuevo salta con aquél diferente llamado
Que lo arrulla de tetas, lo cubre de abrazos
Lo besa y lo duerme en tan divino regazo.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 28/12

DISFRACES




DISFRACES

Tengo una sonrisa  que no se me quita
Y tengo un disfraz;  que me aparta y me mantiene escondida
Tengo una cama que gime,  pero que no me sacude
Y  la voz de una guitarra, pero aquí nadie la toca.

Tengo en mi boca tu nombre… es tan corto que no se olvida
Y como en sabio te has convertido
Con tu cabellera blanca, tú barba de muchos años
Que casi besa tus pechos,

Creo que entre más te ocultes… más rápido te encuentro
Y esbozo una sonrisa…es apenas una sombra,
Del cariño que te tengo.

Más no te disfraces amigo, que conmigo ya no hay cuento
No te sientas acosado por mis poemas furtivos,
Que como tu amor lejano… de parte tuya nunca fue ni ha sido…

Más el sentimiento puro que tiraste a la basura
Ya se lo llevó la corriente… que atravesó la llanura
Y ya de ti sólo queda… aquél hermoso poema
Y una brava leona que se defendió de una fiera.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 28/12










FLORES PARA TI



FLORES PARA TI

Quiero antes que la aurora cierre mi mirada
Que el sol me oculte su tibieza…
Que arrinconada en un lecho de madera
Tules de seda blanca, tal vez un crucifijo en mis manos.

Antes de que la mar ahuyente de mi oído sus gemidos
Gaviotas, alcatraces, sinsontes, mirlos de siempre repetidos
Palabras que escribo una y otra vez y tal vez sean olvidadas.

Cuando la luna se esconda para siempre sin poder copiarla en el mar
Ni mis ojos asomados en la ventana desde donde tanto escribo tonterías,
Y el espejo no refleje la imagen que deseo…

Mis labios no apetezcan ya un beso ni mis manos una caricia
Y mi boca no pronuncie una palabra más… ni tan solo un gemido
Que esa enredadera de mis rosas sueños, no busquen tus brazos
Sobre ese tronco imponente que se eleva hacia ese norte que añoro.

Tal vez amado mío… no descubras aún cuántas flores he visto
Cuántas veces he pensado en ti plantado en mi jardín
Como un precioso lirio perfumado con aliento a limonares
Y mis ojos en los tuyos y los tuyos copiándose en los míos.

Florecerán tantos tulipanes que no podré ver…
¿Cuántos colibríes nuevos nacerán?... ¿cuántas aves no veré más?
Me angustia la marcha… no quiero viajar pero es inevitable
Presentir en mi cuerpo que mañana ya no haya deseos, ni sueños…
Tal vez pueda ver sólo florecer las escarlatas,
Me contentaría con ver tus ojos ahí y sabrás entonces
Que mi amor no era de fantasía, y que nadie como yo te amará
Y tal vez desees colocar un poco de arena y sembrar unas violetas.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 28/12

HABLANDO CON LA LUNA




HABLANDO CON LA LUNA

Vuelve la demencia 
Como las gaviotas al cielo,
Donde se anuncia 
Que no habrá olvido.

Y la luna, callada, bella,
Moradora de silencios,
Alcahuete de fantasías;
Sólo observa, muda...

Se dibuja en el mar,
Canta entre las cascadas;
Se mece con las nubes,
Mientras un lucero viajero
Anuncia que no estás.

Vuelve mi corazón a suspirar,
La roca se funde…
Un huracán de brisa y fuego,
Mi boca sedienta de ti,
Mis brazos, hiedra que te absorbe,
Y enmudecida, pido un deseo.

Amaneció de nuevo,
Aquí estoy un día más,
Un mañana deseado;
Una lágrima tímida
Copiando de mi corazón el sentimiento,
Y mis dedos agitados
Tocando un blanco lienzo
Donde no habitas.

He dicho: ¡basta!
¡Ya no más!, no recordaré pechos ardientes…
Sólo sueños de navegante de espuma
Pensamientos en naves de cristal,
Y me desvanezco entre aguas dulces,
Y ella, la silenciosa que escucha mis lamentos
Aparece de nuevo sobre un globo dorado.

De nuevo olvido las promesas.
No te olvido... No olvido tus besos.
La hamaca de rayitas regresa,
Regresa el furor de juventud
Y una oración nueva brota
Mientras pasa otro lucero.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, abril 28/12