viernes, 24 de noviembre de 2017

PALABRITAS NOVIEMBRE 2017


PALABRITAS NOVIEMBRE 2017

1
Dios nos rodea,
pero estamos ciegos de odio
y no lo contemplamos.

Se acerca a la flor, 
besa el agua,
se agita fuerte ante tus ojos,
para que abras tu corazón
y le dejes entrar.

2
Si Dios es luz,
¿Por qué he de temer a la oscuridad?
Gracias a ella podemos ver las estrellas.

3
He conocido al mundo 
y me siento bien
con el aura de los gusanos,
pues sé que todos volarán algún día
convertidos en gladiadores
 entre las flores.

4
La semilla de los chiles 
se debe secar a la sombra,
así tu amor 
que jamás me nombra.

5
Una libélula que ilumina. Así como lo oyen, jamás había visto algo así, lástima que no pude filmar y mi cámara no tiene buen alcance, pero era una libélula grande pegada de un palito seco, me asusté porque creí que el árbol estaba prendiendo, parecía una chispa de un fósforo pero era intermitente, algo así como una luciérnaga gigante. ¡Cuánto tenemos por aprender de la naturaleza! Lo visto está guardado en la pupila.

6
Me lo creo, "Soy flor de loto", 
algo que viene desde lejos, 
tiene voz de tambor y baila entre la lluvia un son. 
¿Qué hago ahora?
La poesía muere y busca los árboles de las ciudades, 
pero ellos también caen y caen...

7
El mundo que todos soñamos
¿porqué unos pocos lo destruyen,
sabiendo que moriremos?

8
Si por alguna razón nací para destruir,
lo mejor será que me devuelvan por donde vine...,
pero como no es posible,
que la justicia se haga cargo,
si acaso hago lo indebido con otros.

Es una ley que aquí poco se cumple,
porque las cárceles están llenas de inocentes
y las calles de mujeres deshonradas.

8
Muchos que pasan con el rosario en la mano 
y las rodillas dobladas,
tienen los dedos untados de sangre,
¡pero no pasa nada!,
yo también me acabo de cortar...

9
No falta la espina que nos borre la sonrisa…
Es obligación no dejarnos vencer de la tristeza,
pero sí acuñar la melancolía,
porque ella permitirá que los muertos
continúen vivos en el recuerdo.

10
El hombre le hace la corte al tramposo,
y al honesto le cierran la puerta en el rostro.

11
A la sombra de un olivo te dije que te amé,
hoy, al cobijo de las nubes,
te lo repetiré.

12
Mi corazón está agotado, 
pero hasta el fin, 
saltará de felicidad al recordarte.

13
Su presencia es mayor a una cruz...
Su amor es un árbol en flor,
mojado de cielo.

14
Tener el alma contenta como un ave,
sin importar el árbol donde cantemos,
sin preocuparnos los trajes que llevemos
ni el palacio que habitemos.


Raquel Rueda Bohórquez
24 11 17











CORRUPCIÓN

CORRUPCIÓN

La angustia por la corrupción se crece,
es una roca filosa en la garganta,
y pienso en todas las montañas que se han ido,
en todas las aves que no pudieron mudar sus plumas,
en todas las flores que mueren en pimpollo,
y no puedo evitar llorar.

Es un enojo constante
saber que muchos caeremos en el error, una y otra vez,
pudiendo evitar los males a la tierra
y a las generaciones que vienen.

¡Responsables!...
¡Que nos juzgue la historia por crédulos,
por compinches y tramposos!

Porque tenemos la oportunidad una y otra vez de cambiar,
pero continuamos los mismos pasos del corrupto
creyendo que nos conviene.

 ¿Qué le dejamos a las generaciones que vienen
si ya estamos cruzando la esquina?

Raquel Rueda Bohórquez
24 11 17



MI GATA BLANCA

La imagen puede contener: gato
Alberta

MI GATA BLANCA

Algo mágico tiene tu mirada,
se vuelve oro y plata,
transforma el entorno en paz,
y mis inquietudes en alegrías.

Tú mirada es plena,
rodeada de hilos de seda,
tan blancos como la cabellera de mi madre,
y a veces, en medio de mis locuras,
pienso que estás en ellos y me proteges
de esas malas auras que no faltan.

Tus ojos dulce cariño mío,
son un recuerdo a los cafés de la tarde
y al aroma inconfundible de ti,
a los rosarios cantados,
a mis enojos abrazados;

a mis sueños truncados que tú hacías reales
entre la poesía de tu presencia
y la añoranza de tu recuerdo.

Te amo madre...
mi madre gata blanca.

Raquel Rueda Bohórquez
24 11 17


jueves, 23 de noviembre de 2017

ME HABLA

ME HABLA

Esto me acaba de contar un Rey al oído:
Pronto sucederá algo, no será una rutina
como ver al sol al amanecer,
pero moverá a las masas hacia la naturaleza.

Será doblegado el orgullo
y las rodillas se doblarán
cual garzas esperando el peso del amor.

Es hora de contemplar el ocaso,
es hora de saber que mañana tal vez
no pueda hacer trampa en el parqués
 y sólo les quede un recuerdo.

¿Quién se irá el día de las rosas blancas?
¡Que no sea yo, sin antes decirles que los amo!

Raquel Rueda Bohórquez
23 11 17


CON EL AMOR


CON EL AMOR

Me topé de frente con el amor,
estaba manso en el color del mar,
pasaba volando entre plumas negras
y en el pico rojo llevaba una estrella.

Cada tanto me estrello con Él…
Es el manto dulce que besa la cuesta,
el verde follaje extendido
en donde pastan mansas ovejas.

Me estrello con el amor de continuo,
le hago trampa en el parqués y sonríe.
Diseña sonrisas en las bocas ásperas
y en ese brillo que adivino en sus ojos
veo los garzos dulces de mi madre.

Me dio la mano al tropezar,
alguien empujó mi barca de papel
pero Él me alzó en brazos,
y me sentí un cóndor, siendo gorrión.

El amor llena el universo,
es la boca grande de la luna
que a traviesa entre la loma
juega a ser niña coqueta,
adornando de luz a los enamorados.

Y es el sol entre los cerros
despertando sin haber dormido,
tocando lirios y besando garzas,
que pasan veloces con donaire y gracia.

Ha penetrado en mí y le adoro,
besa con sus pies el campanario
y en medio de las tejas rojas
arma una casita de barro.

Es inexplicable y mágico,
sin Él, ¿qué fuera de mí?
Sin tal consuelo no sé de mi vida,
sería un alma muerta
inventando un poema ,
a los fósiles que pueblan la tierra.

El amor es la hoja, es la flor,
es el fruto que entrega y devuelve semillas,
es la tierra que las acoge y germina
sin adivinar lo pálido que el hombre lleva por dentro
para volverlo arroz seco lanzado al viento,
al llegar las brisas de noviembre
que mueven las nubes con ímpetu,
para hacerlas llorar de contento.

Raquel Rueda Bohórquez
23 11 17


SI PASARA

SI PASARA

Si sucediera que el bosque es un llano
y las aves no existieran,
ni las cascadas asomaran
con su mágico manto
un día cualquiera…

Si entre la espiga y la flor
no cantara el ruiseñor,
ni el grillo formara algarabía
al ver asomar el sol de otro día.

Si un día somos parias en lo nuestro
y los dueños de la tierra fueran otros,
las montañas, fosos y cráteres
para llenar de desesperanza,
mostrando el hombre su fiereza
con cascos reforzados y balas de plata.

Si llegase a suceder que no puedo sembrar,
que debo comprar lo que siempre fue nuestro
y que los mismos continuaran gobernando:
¿De qué valdría el afán con la esperanza agónica?
¿De qué serviría la tierra, si no es apta para la semilla?

Si un día sucediera que debo comprar lo que el cielo regala
y el paisaje fuera un recuerdo entre las fosas,
con las rodillas dobladas entre queja y queja,
pudiendo entre todos cambiar el sino de la higuera.

Ese día está cerca, más de lo imaginado.
Pero si conversamos con Dios en silencio
y le hacemos trampa a los corruptos
para que los ideales se crezcan,
los ríos continúen su cauce
los pájaros aniden en el bosque
y lleguen de visita a las ciudades,

¡qué gran día sería para los que vienen,
devolver el daño que hemos causado
a la madre tierra que hemos abusado,
viendo de qué manera la montaña herida
se llena otra vez  de poemas y tonadas!

¡Que no sea un sueño nada más!
El tiempo pasa y somos cobardes,
nos dejamos convencer una y otra vez
y el suelo se va, el amor se desvanece,
el río muestra sus rocas al filo de la parca
y nos quedamos otra vez a la deriva,
soñando el paraíso que teníamos.

Raquel Rueda Bohórquez
23 11 17




martes, 21 de noviembre de 2017

LA PALABRA

LA PALABRA

Sirve para escribir sueños y lanzarlos al viento
con disfraces de plumas y garras
que no hieren ni matan.

Saber usarla es complicado a veces
pero cuando se aprende,
nada puede ser más amable
que ella cual ramo de rosas blancas
para pintarlas de aromas.

La palabra une o separa,
es el arma del poeta y hasta el sabio la usa
para soltar al viento sus cometas.

Sed de ellas me asiste,
y sin privilegios de más,
es la palabra un don
para darse a los demás.

Raquel Rueda Bohórquez
Colombia

20 11 17