miércoles, 18 de octubre de 2017

EL LIBRO

EL LIBRO

Aquí escribiendo a mis amigos. El cuento del libro sigue, de las editoriales y esos asuntos que nos llenan de inquietud, pero me animo a conversar con ésta página en blanco, y cada vez que reviso, hallo errores, así el cuento, de un momento a otro estará publicado en AMAZON, y espero sea leído, porque mi intención es continuar, porque el tiempo me dispara sus flechas, quiero aprender, pero tanta ley, y la prontitud de la trampa, me enseña que debo aventurarme sin pensar en nada. 

Pronto estará por aquí, sin demasiado ruido, esperando  que la gente se entere, que en un rincón de Colombia, una poeta escribe lo que piensa, olvida a veces comer, porque está llena de sueños y metáforas. 

Un abrazo, cuando suceda, me gustaría saber de todos ustedes, ya que he publicado miles de poemas en este blog y también me asiste hambre como a todo el mundo. 

Bendiciones y luz, mucha luz...

Raquel Rueda Bohórquez 
18 10 17

DE TI

DE TI
Me has dado de ti hasta tu alma,
me sabe el mundo a chocolate
a café con leche, a bienaventuranzas.

De ti la oportunidad de existir
pegada de un hilo de cometa
hecho de tu propia carne.

Eres las comillas de mi boca
el punto suspensivo en la mirada
el punto fijo en mis niñas inquietas.

De ti éste día maravilloso
respondiendo al sol con una oración
de tus labios aprendida.

Eres madre mía, una gota de rocío
que se escurre del profundo mar
cuando te siento conmigo.

De ti mi corazón
éste pedazo de tambor
que tiembla en un abandonado nido.

Pero estás aunque te hayas ido
porque una madre es eternidad
en cada poema.

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, octubre 18/15

MADRE

MADRE
Me di cuenta que la madre 
es la cuna donde nace la poesía, 
es el jarrón de cristal 
donde depositamos nuestras penas
pero también es una cobija de lana virgen 
en donde nos abrigamos.

Una madre es el rincón que olvidamos
pero es ahí en donde se encuentra el tesoro
a veces tarde cuenta nos damos,
otras por andar ocupados en el mundo
ignoramos que el mundo gira en torno a ella.

Me di cuenta que soy un pájaro sin nido
pero cuando pienso en ese amor inmenso
mi casa parece un pastizal y la veo,
con aquélla sonrisa dulce, y esa mirada,
buscando el mejor espacio donde fabricar otro
con trocitos de perfume y flores de reseda.

Mi madre parió 17 poemas
y los multiplica cada vez que pienso en ella
con su blanca cabellera 
y sus verdes ojos como la higuera.

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, octubre 18/15

PISANDO


PISANDO
Tocando la tierra
Pisando las hojas
Y amándola a ella.

Luego correr y buscar
Una roca, un manjar
Para la niña de mis ojos.

Y volver al hogar
Al naranjal en flor
A las semillas de agraz.

Levantar el pico y cantar
Por todos los días.
Por el rincón del amor

Por el chillido de las cigarras
Y el canto de las ranas.

Pisando fuerte, 
Arañando la tierra
Que bendice mi vida.

Después de todo, 
Buscar tu lomo
Para dejar mi fortuna
Enterrada, oculta,

En la tibieza 
Donde la vida empieza
Y el dolor se vuelve alegría.

Raquel Rueda Bohórquez 
18 10 16

domingo, 15 de octubre de 2017

SUEÑO 141017

SUEÑO 141017


Estoy por ahí, en algún lugar del universo, soy la flor silvestre que perfuma mi propia existencia y camino a casa, el lugar más dulce que he conocido porque están ellos, pero aquí brillaban por su ausencia, sólo unas manos gruesas se acercaban con algo para beber, pues la sed parece de un bebedor viejo y vicioso, y ahí están, al fondo, no sé cuántas he tragado, creo que he comido mucha, pero no sabe tan maluco, además son pequeños palitos, inventé que excremento de rata, pero ahora recuerdo que tal vez sea de otra criatura que no conozco; pero soñar comiendo excrementos ha de tener un buen significado y me atengo a ello, en tanto preparo mis ojos para este maravilloso día, que no sabré si volveré a repetir. 

Se desperezan los pájaros en el árbol, ¿cuáles pájaros?, cuando las brisas se preparan, las hojas inician a caer; en la puerta hay un arrume, parecen billetes, mucho dinero esperando para ser entregado a otros, porque entre sueño y sueño, se nos escapa el momento de salir a la calle a disfrutar de pequeñas alegrías, de paisajes irrepetibles, de trinos dulces, de mensajes de nubes en el cielo, de oraciones que repetimos hacia adentro, porque lo que somos, sale a relucir en cualquier momento como una pequeña roca que lastima y nos hiere o como el más fresco olor a reseda.

He despertado, no estoy comiendo mierda, pero si acaso, en sueños la he probado, no sé cuantas veces, y no significa demasiado para mí, pero sí para los insectos, las gallinas y los sapos que se la pelean. 

Paso a otra bandeja y entrego mi día con todo lo que deba soñar, en manos de Dios, y Él se manifiesta de una manera imponente, me toca, me versa sus melodías y corro a preparar la maleta para Él, no lleva demasiado, nada más mi alma. 

Raquel Rueda Bohórquez 
15 10 17

sábado, 14 de octubre de 2017

DESPUÉS DE AYER (9)

DESPUÉS DE AYER (9)


Otro día lleno de luz y paisaje, otra mañana para recordar que somos aves pasajeras, que tenemos la oportunidad de cambiar, de mejorar como seres humanos. Se nos pide más poesía, que perdonemos todo, hasta lo que parezca imposible, pero somos seres humanos, no dados al perdón, es aquí donde se nos prueba, todavía siento rabia, no se ha ido; el recuerdo está nítido, las cicatrices me han dicho, que algo sucedió, que algo pasó por aquí…

A la hermana de Sandra Padilla, que el Señor le regale el don de la salud, que sus manos sanadoras recorran toda su carne y se obre el milagro.

A la gente que ríe de nosotros, que se quiten la máscara, porque somos briznas que se apagarán con un soplo.

A quienes fabrican la muerte, que no den un paso adelante para asesinar a sus hermanos, porque todo volverá contra quien atente y levante un dedo para destruir la obra divina.

¿Qué otra cosa diré?, sólo que después de ayer, me entrego por completo, me atengo a la voluntad divina, pero me levanto a ver al sol coqueto entre las hojas de mi árbol.

A mi hermano que pasa por aquí, que Él lo toque en este instante, y todo mal desaparezca...
Dios no es una mentira, nos acaricia el pulmón, nos respira desde lo profundo del corazón.

Raquel Rueda Bohórquez
09 17

SUEÑO 131017

SUEÑO 131017

Hace calor intenso, converso con mi hija y terminamos llorando las dos, por aquello tan raro que le asiste al hombre que se llama “envidia”, de la gente que siempre busca la manera de colocar rocas en el camino, y del trabajo que la tiene cansada, de la mala leche como dicen por ahí, de algunos seres humanos que siempre se empeñan en dañar la imagen, el trabajo, la obra, la sonrisa de otros, sin motivo alguno.

Una compañera de trabajo se convierte en alguien perverso, se dispone siempre a dañar esa manera suya de ser, sencilla, activa, espontánea, y cada vez que tiene ocasión ríe de ella en medio de todos: ¿ese es su novio?, ¡tan elegante para una cara tan grasienta!, ¡oh Dios, menos mal no lo gritó delante de él!, y luego como una gata, lo lleva delante de todos y lo presenta como el novio de Caro, ¡qué les parece!, y se aleja con sus movimientos zalameros y una sonrisa malvada en el rostro, mientras va calando en el corazón de mi niña, dañando poco a poco su ánimo y deseos de continuar.

Nos abrazamos y nos fuimos a navegar, ella se alejó de mí, cada tanto despertaba por la sed que siempre tengo, y creo que puede ser algo a lo que no le he prestado la debida atención, y regreso por el camino viejo, en tal sendero no existe más nadie que las dos jugando en la cama, pero es una pequeña niña, con esa misma bata de muñequitos y tremendo peguete que no me dejaba limpiar, pero sí metía su diminuta mano y comía su propio excremento, con tantas ganas, que pensé que tenía mucha hambre, pero que la vida le devolvería cada lágrima, con la suerte que la esperaba en el camino. ¡Claro que sí!, escuché la voz rotunda, esa que sólo el alma puede divulgar y esa voz con manos, acarició mi rostro.

Dormí en otro sueño mayor, con esa energía que dibuja sonrisas en caras sin figura y cuerpo sin huesos. El sonido de la puerta me trajo de nuevo a la realidad, pero ahora que pienso, la chica nueva ocupa el apartamento, no pudo ser otra persona, pues el destino trabaja a su antojo sin darnos cuenta, y otros afanes despiertan en el árbol, sus hojas caen, ya estamos a octubre 14, el verso del sol se empeña y Dios llena mis ojos de paisajes.

Él es el único paisaje que me hace sonreír con todo lo que contiene, con la música del grillo, con el silencio de las hormigas, con el movimiento frenético del colibrí que atesora para mis ojos, algo más que una mágica oración de agradecimiento, por los dedos que se duermen al escribir, por la tarea de reconocer, que el ser humano lleva perversión dentro de sí, que daña a otros, pero que el aprendizaje apenas comienza, los perros se juntan a mis pies y se abrazan con los gatos, hoy tuve la fortuna de ver a Gaby jugando con la lora, ¿esto qué es?, nos enseñan la tarea mágica del amor y todo se resuelve en medio de otra mañana, con nuevas y frescas inquietudes entre las hojas.

Camilo cumple años, ¡cómo pasa el tiempo!, ¡qué rápido envejecemos!, este es el real sueño: La vida, ¿por qué la desperdiciamos dañando a otros? El infierno espera a quien le toque, sin importar los rosarios que lleve sobre los hombros.

Raquel Rueda Bohórquez
14 10 17