domingo, 4 de octubre de 2015

MI POEMA [68]


MI POEMA [68]

Este poema es muy hermoso, realmente tiene escritas unas palabras en su mirada que encienden todas las hojas que caen a su alrededor...

¿Han visto cómo éste poema sonríe?, es una media sonrisa, porque la sonrisa entera es para mí.

Este poema me hace sonrojar cuando lo veo, su lomo es fino, ¡de caballo!, su paso es firme y pausado, ¡de poeta!, su voz es un canto a cada día y  huella de caminante,  y todas las descubro, pues siempre he ido tras ese rastro bonito y ardiente, que en el camino va quedando para éste travieso gorrión, que se contenta con las migas de su amor.

Mi poema favorito tiene la piel morena, su bosque es plácido, ahí quiero estar y mirar los mismos inviernos, veranos, otoños, primaveras, hojas, ¡muchas hojas!, en donde escribimos los dos y nos versamos en silencio, sintiendo hormigas en la piel y mariposas de colores en el estómago.

¿Se han dado cuenta que mi poema es un grito al amor?, no hay celos pues todas lo amamos,  leemos cada día sus ojos, ahí están las mejores frases, ¡esas son mías nada más!, nadie podrá descubrir que mi poema favorito eres tú, ¡sólo tú!, mi amor.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, octubre 4/15



TE SOÑÉ [69]





TE SOÑÉ [69]

Anoche soñé que me casaba, con ese amor que me abandonó, y se casó con otra, siempre cuento mis sueños, no con tanto detalle, vi a una mujer muy delgada y enferma a un lado, mi vestido era muy hermoso, un camino a seguir estaba ahí, se aprovechó una gran fiesta de pueblo para celebrar la boda, y él solo me miraba y miraba, pero en este enredo nunca nos encontramos, ya saben dónde, pero siempre lo deseamos, y a pesar de que éramos esposos, le dije que no era virgen, ¡y esto para qué fue!, entonces lo enfrenté, le dije que él me había traicionado, al igual que al amor que le profesaba. ¿Acaso querías que estuviera ahí una eternidad esperándote?

Recuerdo que nos abrazamos, y en un momento del sueño, desaparecimos.

¿Casada en sueños? Siempre veo a otras personas, pero ahora me veía a mí misma, y me gusta contar, porque los sueños son mensajes del más allá, ¿más allá de dónde?, del tiempo, aunque no exista realmente.

Raquel Rueda Bohórquez

Barranquilla, octubre 4/15

sábado, 3 de octubre de 2015

¿QUIÉN ESTÁ LOCO? [70]

¿QUIÉN ESTÁ LOCO?  [70]


¡Madure!, le dijo un aguacate a doña Hipocrasia.
La vieja jamás maduró, pero el aguacate verde se cayó.

Moraleja: no es lo que parezcamos, sino lo que seamos, pues dijo el viejito que vende las guayabas, que no por verde vamos a matar a un loro.

¡Eso no tiene sentido!, dijo una papa...
Y el aguacate en el piso respondió: ¡pecadores!, ¡vayan a misa!

¡Eso tampoco tiene sentido!, -dijo una guayaba que estaba a punto de caer.

Y un tipo que pasaba desprevenido y escuchó la charla pensó: ¡parecen huevones!, ni el aguacate habla, ni la papa.

-¡Eso fue porque no fueron a misa! -gritó la señora María que llevaba una canasta en la cabeza llena de alegrías.


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre 26/15


ALGO [71]

ALGO [71]

Siento un  "algo está por suceder", hay un calor que desespera, nunca me había brotado como ahora. Hay un "oremos y cantemos", antes que el viento enojado sacuda nuestros cabellos.

 “Hay un te quiero", que parece venir de lo alto, y espera ser compartido. Hay un "algo nuevo" moviendo los gajos de mi limonero, tiene el pico dorado y sus plumas de terciopelo con patitas rojas.

En su desespero, mira su bosque desde aquí: ¿a dónde iremos?, es el repique de su canción, y el viento ulula una y otra vez. Tiene calma de perezoso tocando mi piel,  un frío recorre mi espina dorsal, ¡Dios!, no te disgustes conmigo, sólo escribo un poema entre las hojas secas, de mi camino...

Hay un tumulto de gentes corriendo, esperan tus brazos abiertos, no tus patadas.
¿Recuerdas ese ayer de dulces miradas?, ¿te has olvidado que tu misión era el amor?, pero siempre te sientas a criticar a otros, censuras, y Él escucha.

Hay una morada en un pastizal con brotes de clavellina que trinan, y una madre que extiende sus alas, y al abrirlas, suspira sus amores, ¡dentro del pico de sus flores!

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre 28/15





EN TUS MANOS [72]

EN TUS MANOS [72]

Estoy en tus manos, eres mi Rey desnudo, en tu corazón no hay trampa ni mentira. En un cristal te veo, manantial puro hecho diamante, mi cuello he doblado ante ti, mis rodillas son de garza esperando a su amor, mis ojos son tuyos, eres la luz cálida que ha llegado a mi vida, no permites que nadie me dañe, a pesar de muchas lágrimas.

Conoces a cada ser, ¡nadie puede mentir ante ti!, y me quedo aquí, en tus aguas tranquilas, mansa como una paloma, amado mío, ¡mi gran amor!, para que me toques, y dejes que mis alas crezcan en el otoño de mi vida, como un águila, una inmensa y brillante águila, a quien has dado otra oportunidad.

¿En dónde han quedado quienes mi ruina desean?, ahora están asustados y corren, parecen dementes en medio de su propio infierno.

Nunca dañes a otro, todo se volverá contra ti, porque el poder de Dios no conoce de oscuridades, su verdad es un rayo de luz desde el amanecer, y en la noche, quedan los astros encendidos, y una cortina nos resguarda de miradas ociosas. 

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre  30/15








PRISIONES [73]

PRISIONES [73]

A veces nos sentimos así, como un escarabajo dentro de un frasco de cristal, y luego de vivir siglos sometido, el escarabajo decide volar, cae el frasco, porque providencia colocó en su camino una roca, se ha quebrado en mil pedazos, tienen brillo ahora, son pequeños espejos que tenían a una princesa oculta en un nicho, para evitar su vuelo, dentro de un charco que no presentaba caminos, más escuchen: el escarabajo brilló más que los espejos, tenía una coraza de acero para resistir el embate del tiempo, y ante todo, confiada en el Rey, esperó un beso de sol, y sus alas fueron tornasol, que combinaba con el poema de una noche de luna roja.

Casi este tiempo esperó, largos años, para saber que el hombre posee maldad y la usa contra los inocentes, así es, y será por muchos siglos, mientras la oscuridad de las almas con sus míseros sentimientos, nos asistan, hasta desnudar esa verdad que parece un secreto que se grita, en medio de un desespero de manos abiertas: ¡¿Dios, en dónde estás?!  Él estuvo  aquí desde siempre...

Ahora el escarabajo completa su historia,  no es la misma que camina por ahí disfrazada de gorrión, el escarabajo sube y baja la cuesta, prepara abono para las orquídeas y espera un mayo, viendo hacia las tejas rojas, ¡cómo se descuelgan de hermoso!, y estará María y ellos ahí, también estaré sorprendida aún más, de lo que puede hacer el sol, ¡y eso que estaba bajo tierra!

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre 28/15




LEJANÍA [74]

LEJANÍA [74]

Lejos estoy 
de quien dijo amarme.

Descalza y herida, 
todo era niebla,
enormes espinas;
y a pesar de ello
florecieron los cactus,
sin importar 
esas cicatrices 
que fueron llaga
naciendo en la carne,

dejando un recuerdo
perenne, de tiempo ido,
entre las arenas doradas
de un desierto 
que a pesar de todo
mágico es.

¿Qué te vas?
¿Para dónde?
¡Nunca estuviste!
Ni una lágrima de mis ojos
has secado.

¿Un abrazo en el tormento,
acaso me has dado?

¿Un beso siquiera,
en ese foso oscuro,
hallada en infinitos 
largos silencios;
que me toparon 
en otro pensando,
y por ti muriendo?

Raquel Rueda Bohórquez 
Barranquilla, septiembre 29/15