miércoles, 22 de julio de 2015

ERES MI POEMA [25]

.Miércoles, 22 de julio de 2015

ERES MI POEMA [25]

El amor es un poema,
¿cómo describirlo?:
Rocío en la ventana,
en la claridad de tus ojos.

Luna en las noches,
el verbo tu boca,
una flor tan sólo
con tus manos 
siendo mi enredadera,
una elegía tu voz,
tu lengua aliviada en la mía,
vino caro de la vida.

Son las olas del mar,
tú en mí, un verso terminado,
culminando el etéreo viaje,
 amor donde no hay caricias,
tan solo una letra atrapada,
edificada cual diamante
en el corazón de una roca.

Entre sones de campanas,
la poesía pegada a una estrella
estallando en mil pupilas,
aspirando  luceros de luz
que  son  el infinito y el ahora,
principio y fin de un cuento
que inicia riendo,
y concluye gimiendo.

Amor, eres tú el poema,
¿cómo podría hablar de poesía,
construir un verso sin ti?

Sin lírica, un  color absurdo,
una  leyenda sin final,
historia carente de  sol y estrellas,
desbordando en oscuridad.

No hay fantasía sin ti,
eres el  sendero trazado.

No importa si armonizan las  letras,
me vivifica fusionar tu piel en la mía
con  las asonancias del alfabeto,
¡apresando el mundo en un instante!,

arropados y condenados por símbolos,
con oscilaciones y ecos que emergen
para construir sendas sin espinas,
versadas sobre la  piel, ¡en carne viva!,
rimadas con el corazón…

¿Qué es el amor?
Es un poema colado en el viento,
orgasmo exhalado  por cientos de imágenes,
danzando en el humo de un cigarro,
bailando, tan sólo bailando
al son de las campanillas del alma.

Es un brindis…
¡Salud amor!
Me fabrico contigo,
arqueo mis hijos en pequeñas letras
en la vereda donde nacen las flores del campo
y el aroma que viaja en el céfiro,
traspasando pechos
con un, te quiero versar por siempre,
y que seas para mí el mejor amante,
mi acíbar ardiente, mi faena;
apretados en blancas sábanas
que se llenan de óleos,
como de la tarde el ocaso,
y del albor el estrellado cielo.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 21/14

EL ERMITAÑO 2 [26]

EL ERMITAÑO 2 [26]

Busca el ermitaño prestada casa,
le anima el sol brillante cada día;
adora los verdes del bosque,
y entre los arenales calientes
fabrica un nido.

Conoce de los golpes de la vida,
luego, si las olas empeñadas, 
su hogar destruyen;

en un va y viene, frío y desnudo;
¡corre!, y entre los corales,
 una caracola viajera
dona su palacio pleno de mágicos sonidos,
y perlado techo de colores.

Sabe de Dios y del tiempo…
Adora el agua y la tierra,
no miente si da un paso adelante con miedo,
y luego, en un impulso, con temor a lo extraño,
busca refugio entre la roca fuerte
¡y en ella se duerme!...

Del ermitaño un corazón de luna
vestido de plata sobre su alma.

¡Dame niña linda tu casa nueva,
para esconderme del mundo que me daña!

Al amanecer nada le importa,
lo veo correr con su pesada carga
tan feliz se esconde entre las rocas,
¡tan radiante!,
cuando el sol besa su cara…

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio/13

martes, 21 de julio de 2015

POEMA [27]

Martes, 21 de julio de 2015

POEMA [27]

Poema es Dios visto en la belleza de una flor,
un pájaro que despierta antes que el sol
a declamar oraciones de rama en rama.

Una semilla que brota al azar
en el rincón olvidado de una roca,
o así mismo en una de sus heridas.

Poema es el sonido del mar
como un profundo suspiro de Rey
que a contentar su playa asoma,
con calidez de padre
y perfume de madre.

Poema mío tus ojos,
almendras verdes en los míos,
manos arrugadas en las mías vencidas.

Tus sendas,
la comisura de tu boca acongojada
y el temblor de tu agonizante pecho
sin poder hacer nada.

¿Qué será poema?
Gotas de sal que saben a madre vieja,
cuando suelo en ella pensar.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, mayo 21/15

domingo, 19 de julio de 2015

AMAR [28]

AMAR [28]

Amar no es el calor de un día;
es ir más allá
y tocar el alma,
que se esconde
en el espejo
que guarda tu sombra.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 19/15

BRISA 4 [29]

BRISA 4 [29]

Impulso al desvalido,
son de la montaña,
arpa del carpintero
bailando en el mar sus faldas
y en el pulmón suspiro
que aquieta mis semblanzas.

Manantial invisible;
amor, amor de paso,
vida que todo lo mueve
mientras extiendo los brazos.

Entre llamas hálito
que vuelve cenizas lo yerto,
para renovar a tu paso
las flores  de mi huerto.

Dime mariposa:
¿Eres tú el Dios del universo?,
pero me antojo en que eres
inmaculada princesa
cuando la brisa cesa,
con igual beso,

 siendo viento.

Pero llegas a mi boca
como un hombre,
pareces potrillo que se desboca
en agitados temblores
al paso de  la gaviota,
sin miedo a la tormenta
que tal pasión provoca.
  
Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, septiembre 13/14

CIERTO DÍA [30]

CIERTO DÍA [30]

Estuvo encorvado por mucho tiempo, lamiendo como perro huérfano de las migajas que otros lanzaban, y al pretender alzar la mirada, era una hoz cegando trigo y su alma una cometa feliz al viento.

Cierto día escribió  en una hoja: ¿qué soy?, creo que un color negro, tan oscuro que me filtro en la luz de las estrellas y puedo ser luciérnaga de paso en tu ventana. 

¿Seré la sombra de la montaña?, puedo ser la flor del mañana que no ha despertado, o el perfume de una gardenia que ni un colibrí ha besado. 

Mientras duerme mi pequeña, un sueño profundo, pienso que la vida es una picadura de zancudo.

Un loco desgreñado que pasaba por mi lado y nunca lo vi, es un poeta que le gritó al mundo que despertara porque él era Jesús y ni siquiera lo sabía... él
mismo se vio al espejo y se conmovió de lo brillante que tenía la mirada, sus manos parecían gajos secos, su pecho pegado de su boca era un árido bosque sediento de amor, sí... era Jesús y nadie me veía...  ¡estuve tantos años vagando cerca de tu ventana!, mi olor te hacía correr y con mis harapos que cuidaba cual tesoros de rey, me acurruqué muchas veces a tu lado,  tú ni siquiera volteabas; llevabas el afán del mundo en la pupila, la ceguera del tonto y la estupidez del arrogante... 

Gritaba en mi silencio: ¡mírame!, es una oportunidad para ti, no para mí, a mí me sostiene el mismo del espejo, que hasta soy Él... así que pasabas y pasabas como un pobre más miserable que yo, creyendo que la vida era llegar a la cumbre, pero sabía que al llegar allá, sentirías esa misma sequedad en la garganta que tengo ahora.

Detallé a ese ángel que te mira con hambre, no tiene rostro de mujer aunque se le parece, ni de hombre, porque es Él mismo vagando por ahí, espinándose con las rosas del camino, arañando de las esquinas algo para reír.  

Lleva su guitarra a cuestas pero no es un crucifijo, son sus penas que tienen sonidos mágicos que destilan sus dedos cuando tienen hambre, y su voz de ángel que nadie escucha, ni su blanco rostro que palidece poco a poco, como si la pobreza fuera  una lápida para que los arrogantes pisoteen.

¿Será que es vicioso?, ¡pregúntale, tal vez tenga algo para ti!, te dirá que es otro de los parias sin fortuna que van con sus dones como esperanza, por un mendrugo de  pan, mientras aquéllos que no tienen ni siquiera amor, se atreven a escupir el plato que les sirven y a humillar a quien lo lleva hasta su mesa.

Anoche llovió a cántaros,  las aves, ¿en dónde se resguardarán si cada día son menos los árboles?, al salir, una bandada de golondrinas; desde la muerte del cantante vallenato, cuando hacía cola para comprar los desechos del incendio de Sao, no las había vuelto a ver, las fumigaron como si fuesen basura, cierto día no estaba el árbol, y tomé una en mis manos, un pico tan bello, ¿cómo haría el Creador?, sus plumas muy negras con pequeños versos azules platinados, muy intenso el color, semejaba una mentira disfrazada de verdad, y en mis manos, yerta y fría la golondrina, es cierto... no lo niego, ¡me hizo llorar!

Ahora regresa la tarde y saldré a ver el espectáculo, no son tantas como aquélla vez, hace más de 15 años, ¿lo recuerdan?, unos tiros cuando salía a la puerta, su nombre: Rafael... un joven Rafael Orozco lleno de juventud y vida, y estoy aquí todavía, escucho a veces sus canciones como si retornara su alma en medio del bullicio de las golondrinas del ayer, ¡pero se fue!...  no habrá retorno, vendrán otras aves, buscarán otros árboles, espero no los derriben, no llamen a los bomberos para que las asesinen con el agua a la velocidad del rayo, matando la vida para sembrar tristezas en el alma.

Cierto día, lo sé... hay muchos ciertos días, el de hoy es precioso, hace rato no escucho al mirlo cantar, como una semana, pero en un instante regresará alguien parecido y la ventana estará de par en par para él...  lo veo con una tristeza rara, se parece a mí, dijeron los ojos del vago en el espejo, ¿son ojos de mujer?, ¿cómo lo puedo saber?, puedo ser el mismo hombre guardado en el triste mirar de un cachorro que se patea cuando intenta un refugio, eso lo escribió Él, lo vi en sus ojos, cuando al voltear, el mar inició su canto de la tarde y un alcatraz alzó vuelo.

Era un loco, ¡un pobre loco como yo!

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, Octubre 9/14







EL ESPEJO Y YO [33]


Gian coqueta 

EL ESPEJO Y YO [33]

¿Será que el espejo refleja mi sombra?
Deseo ver cuán grande soy,
entonces me adivino  una y otra vez,
adivino un cristal y otro para multiplicarme,
pero siempre soy la misma pequeña
que solo con la luz del sol se agranda.

Dame tu secreto, espejo:
¿eres dueño de mi sombra,
o eres luz en un lago invisible
para que pueda verme?

No hay respuesta, 
pero grita su silencio,
mi sombra será reflejada ante mis ojos
cuando él se ponga de frente,
y esté detrás de mí
hasta que la nube gris
quiera opacar su poder.

Heridas tenía el espejo,
parecían ocres hojas del camino
y  ni siquiera mis pupilas se reflejaban
pues su alma es un sino cristalino.

Dime espejo:
¿puedes cambiar éste rostro por uno más fino?
¿devolverías como a las flores,
lozanía en otro nacimiento?
¿desarrugarías éste libro viejo y cansado?

Una media sonrisa me devolvió el espejo,
con una respuesta en mi boca:
¡serás lo que desees, volarás si quieres,
si algún día dejas de mirarte en un espejo
y buscas dentro de tu propio lago
a ese ser que por siempre te acompaña!

¡No comprendo nada!
¿Qué me has dicho?

El espejo nada respondió,
una lágrima parecía descolgarse
y luego, 
desapareció...

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 19/15